Archive for julio, 2013

Ya estamos a mitad del verano y qué mejor para estas fechas en las que los niños tienen tanto tiempo libre, que proponeros la serie de libros de Celia de la escritora Elena Fortún, un clásico para niños que ya hace tiempo también marcó nuestra vida cuando éramos pequeños.

Cuentos de Celia

Portada del libro ‘Celia lo que dice’

Desde Chupetitos os animamos a recuperar las historietas de esta niña madrileña y burguesa que se nos presenta en el libro “Celia lo que dice”, y en el que nos narra en primera persona su día a día.

¡Y vaya día a día! Siempre acompañada de su íntima amiga Solita, de su gato Pirracas, de doña Benita o de su criado morito Maimón, al que Celia adora.

En la vida de la pequeña Celia no hay días aburridos ni sosos. Ella es capaz de sacarle partido a la cosa más insignificante, acabar en travesura o que empezó en un acto de bondad, enfrentarse a quién sea si cree que tiene razón o inventarse la más fantástica de las historias en un plis plas y llegar a creérsela.

Sus inocentes travesuras, unidas a la costumbre de la época (años 30) hicieron que sus padres la internaran en un colegio de monjas a las afueras de Madrid y lo que allí ocurre nos lo cuenta todo el libro “Celia en el colegio”, y en el que descubrimos que no deja indiferente a nadie: ni a sus compañeras, ni a las religiosas, ni a los niños, ni al jardinero, ni a la pobre Doña Merlucines.

Cuando durante el verano se queda sola en el colegio, Celia se pone a escribir en un cuaderno historias fantásticas de viajes imaginarios y de gente extraña a la que conoce y es así como lo cuenta el libro “Celia novelista”.

Ya con 9 años, y aprovechando un viaje de sus padres a París, su tío del alma Rodrigo la saca del colegio y se la lleva a su casa, donde conocerá más de cerca el absurdo mundo de los adultos. “Celia en el mundo” es el cuarto de casi 20 títulos en los que comparte protagonismo con su hermano Cuchifritín, su hermana Mila y Matonkikí.

Celia

Varios títulos de la colección de Cuentos de Celia

El carácter inquieto y dinámico de Celia, su  ingenuidad, su osadía, su tremenda bondad y su gran imaginación hacen a sus historias divertidas y muy especiales. De ahí que, en 1993, TVE decidiera adaptar sus cuentos en una serie de televisión infantil, dirigida y producida por José Luis Borau. ¿Os acordáis?

Pues bien, os recomendamos que les deis a vuestros hijos algún libro de Celia para leer antes de que vuelvan otra vez al colegio. Y vosotros, si os habéis leído algún cuento o varios de los que Elena Fortún dedicó a las aventuras de Celia compartidlo con nosotros y decidnos qué os han parecido. ;-)

 

Dicen que la risa previne y cura los males. Y los chistes, al igual que la música, parecen muchas veces el lenguaje del alma. El poder que tienen los chistes a la hora de despertar nuestra risa es infinito. Nos proporcionan alivio, bienestar, relajación y nos aportan muchos beneficios.

Por eso, en Chupetitos pensamos que deberíamos contarles más chistes a nuestros hijos para así potenciar en ellos la risa, ayudarles a ser aún más felices, contribuir al desarrollo de su lenguaje y hacerles olvidar, por qué no, de vez en cuando, ciertas tareas y obligaciones, sin que ello suponga el abandono de comportamientos responsables.

familia riéndose

Ríete con tus hijos contándoles chistes

Por lo general, a partir de los 6 años, es cuando los peques sienten más interés por los chistes. A esta edad se suelen aprender alguno, bien porque lo han leído en algún libro o bien porque lo han oído por la tele. Incluso, intercambian chistes con sus amigos y compañeros de colegio.

De los 7 a los 9 años, a casi todos los niños y niñas les encanta contar chistes ya no sólo a los compañeros del colegio o a sus colegas, sino también a sus padres, a sus hermanos, a toda la familia. Por eso, hoy, desde nuestro blog, os proponemos que no perdáis más tiempo y contéis un chiste a vuestros hijos. Encendedles la llama de la risa y seguro que os vais a reír todos juntos un montón.

Para que tengáis un pequeño repertorio de chistes sobre los que echar mano, aquí os dejamos algunos de temática muy variada para que comencéis a divertiros.

1.- Un niño le dice a su padre:
Papá, me quiero casar con mi abuela.
Y el padre le dice:
¿Cómo te vas a casar con mi madre?
El niño le responde:
¿Y como tú te casaste con la mía y yo no he dicho nada?

2.- Pepito llega a su casa y le dice a su mamá:
Mami, aquí están mis notas, míralas.
La mamá las coge, las mira y exclama:
¿Qué? ¡Estas calificaciones merecen un castigo!
El niño le contesta:
¿Verdad que sí mamá? ¡Vamos, yo sé dónde vive la profesora!

3.- Llega un niño a su casa y le dice a su mamá:
Mami tengo una noticia buena y otra mala.
Dime la buena, dice la mamá.
He sacado un diez en matemáticas.
¿Y la mala?
Que es mentira.

risa niña

Los chistes estimulan la risa y desarrollan el vocabulario de los niños

4.- Llega un niño y le pregunta a su mamá que está embarazada :
Mamá, ¿Qué tienes en la barriga?
Un bebé.
¿Y quién te lo ha dado?
El papá, responde la madre.
Y el niño va corriendo donde estaba su papá y le dice:
Papá, ¡No le des bebés a la mamá porque se los come!

5.- Le pregunta la profesora a Manolito:
A ver Manolito, ¿tú sabes por qué Colón fue famoso?
Claro, profe, por su memoria.
¿Y por qué dices por su memoria, Manolito?
Porque en su monumento pone: “A la memoria de Colón”.

¿Sabéis algun chiste más? ¿Os cuentan vuestros hijos alguno? Añádelo a nuestra lista. Seguro que nos divertimos.

En pleno verano como estamos ya, seguro que muchos de vuestros peques ya se han quejado en más de una ocasión de que no aguantan el calor. Para los niños, igual que para muchas embarazadas, es más difícil aguantar el calor y soportarlo con cierta entereza, y no es la primera vez que hemos oído hablar de golpes de calor en los más pequeños.

Por eso, es bueno que toméis ciertas precauciones o medidas con vuestros hijos para que les sea más llevadero este calor intenso.

Beber agua

Ofréceles líquidos cada dos horas

1.- Transporte. En esta época del año, si de algo no nos escapamos es de algún desplazamiento. Es interesante tener muy presente que son pequeños y que tienen unas necesidades muy concretas, por lo que si viajáis, ponedles ropa ligera y tened a mano siempre algo de comida y, sobre todo, agua o leche.

2.- Equipaje. Si vais a desplazaros o vais a realizar un viaje, es conveniente que el equipaje de la familia sea lo más reducido posible., ya que viajar con niños ya supone de por sí un aumento del equipaje, sobre todo cuando son bebés. Es fundamental sintetizar y llevar el equipaje justo. Los “por si acaso” (para nosotros) deben quedarse en casa. Y no os olvidéis de coger siempre un abanico, especialmente, si vais a viajar o desplazaros en coche.

3.- Hidratación. En todo momento id siempre con agua y ofrecérsela cada dos horas más o menos. También zumos o leche para satisfacer el extra de demanda de líquidos que se produce de forma natural con el calor en los peques. Recordad que los peques han de estar bien hidratados durante el verano.

4.- Seguridad. Tened en cuenta todas las medidas de seguridad, desde las más obvias hasta las menos. Por ejemplo, las ventanas tenedlas siempre bien cerradas y las piscinas si no saben nadar) bien valladas cuando no las estén utilizando. Para combatir el calor en casa, un ventilador fuera de su alcance o un aire acondicionado a 23 grados de temperatura es suficiente para mantenerlos fresquitos sin riesgo a que se constipen.

Niños y protección solar

Ponles protección solar hasta cuando vayas a pasear

5.- Protección solar. Cremas, parasoles, sombrillas y otros elementos que nos ayuden a mantener a raya el sol son también muy importantes. La piel tiene memoria y hay que cuidarla mucho. Incluso, cuando realicéis un pequeño paseo o vayáis al parque a jugar, es conveniente que, antes de salir de casa, pongáis crema solar a vuestros peques.

6.- Rutinas y horarios. Procurad no saltároslas demasiado durante el verano y las vacaciones. Sobre todo las que tienen que ver con la alimentación y, especialmente, si los niños aún son bebés. Si las seguís, el niño se pondrá menos potroso y aguantará mejor el calor y el verano.

Sabemos que hay muchos más consejos, pero hemos citado los que creemos que son más importantes para tener en cuenta este verano con los niños. ¿Se os ocurre alguno más que pueda ser de utilidad para todos? Cuéntanoslo ;-)

Cuando llega el cumpleaños de los peques hay emociones y nervios por todos los lados. Todo queremos que esté perfecto y salga perfecto. Pero ¿qué pasa con las fotografías? ¿os salen perfectas o no?

Si la fiesta es en interior, cosa bastante habitual, suele haber poca luz y no acertamos.

Como se trata de una fiesta, generalmente hay mucho movimiento, mucha gente y muchas cosas en poco espacio.

El momento de la tarta, de las velas y, a veces, de los regalos es fugaz y hacer fotos cuesta bastante.

Velas de cumpleaños

Prepara bien el momento de soplar las velas

Entonces, es cuando nos preguntamos ¿cómo narices podemos capturar mejor esos momentos familiares y amigables para tener un buen recuerdo año tras año?

Pues, simplemente, con unos trucos que debemos tener en cuenta antes de que llegue el momento del cumpleaños de nuestros hijos. Básicamente, los podíamos resumir de la siguiente forma:

1.- Haz las fotos de la fiesta antes de que empiece. Los preparativos, la mesa con todos los detalles, la comida e, incluso, la tarta de cumpleaños.

2.- Durante la fiesta, elige dos o tres momentos que quieras capturar. Por ejemplo, una foto de todo el grupo de invitados, la de soplar las velas y otra abriendo algún regalo. Planea esas fotos con anterioridad, piensa en qué lugar las harás y, si puedes, haz los ajustes de la cámara antes y prueba para asegurarte de que queden bien.

No intentes hacer muchas más porque, si no, tú también te perderás la fiesta.

grupo de amigos

Las fotos con el grupo de amigos prepáralas siempre en el exterior

3.- Si tienes suerte y la fiesta de cumpleaños es en el exterior y en esta época del año en la que la luz es maravillosa y además no llueve, todo será más sencillo porque los espacios son amplios, no se amontona toda la gente en un metro cuadrado y sobre todo hay mucha luz.

Pero si la fiesta es en el interior, dentro de casa o en algún local y a veces por la tarde a horas en las que ya no hay mucha luz (cosa muy normal), entonces, intenta utilizar un objetivo más luminoso el de mayor apertura.

Si pese a ello no consigues fotos nítidas sube el ISO (casi siempre 400-800 mínimo). Y si, aún así, no consigues nitidez, entonces, como última opción utiliza el flash.

detalle

Fotografía los detalles y difumina el fondo

4.- Si el fondo y las cosas que hay por el medio son “atractivas” entonces utilízalas en tu foto. Si no es así, procura utilizar un diafragma muy abierto (2.8 o menos) para que el fondo salga borroso y no reste interés a la foto ni atención al sujeto principal de la toma. Intenta de todos modos cuidar el fondo todo lo que puedas.

5.- Prepara el momento de las velas todo lo que puedas. Estate preparado con tiempo  Si puedes, elige el sitio de la tarta para que esté todo bien iluminado y limpio de objetos que no interesen para la foto o, si no, arréglalo un poco antes de que se saque la tarta.

Haz algunas pruebas de encuadre, luz, etc., antes de que el “cumpleañero” o la “cumpleañera” sople.

Si tienes ocasión (y las velas lo resisten) puedes hacer alguna foto de la tarta antes de que se la lleven al peque. Primero, con las velas apagadas para que se vean los detalles (sobre todo si es una tarta decorada) y, después, con las velas encendidas que dan esa luz tan bonita.

Y lo más importante, cuando llegue el momento de soplar, dispara en ráfaga todas las fotos que puedas.

Si aún así piensas que las fotos del cumpleaños te pueden salir mal ¿sabes qué es lo mejor? Dejar que otros las hagan por vosotros y si salen mal, al próximo año no lo invitéis a la fiesta ;-)

Qué gran momento el de la comida de los peques ¿verdad?

Quieren probar todos los alimentos, manipularlos. Quieren comer solos, beber solos, a muchos se les cae la comida porque aún no tienen control de los cubiertos o porque la tiran de la boca y, al final, los papás y las mamás ya no sabéis qué baberos ponerles para evitar que se manchen y para no tener que lavar demasiado.

Pensando en todas estas cosas, en Chupetitos hemos incorporado en nuestra web, dentro de la sección de “alimentación infantil”, los baberos de la marca Skip Hop, una de las mejores marcas de puericultura y del sector infantil que día a día nos sorprenden con productos de gran calidad.

Tenemos 4 modelos muy divertidos y originales, perfectos para la hora de comer e impermeables para evitar que se pegue en ellos la comida y que los niños se manchen.

babero gato

Babero Zoobib con la cara de un divertido gato

babero elefante

Babero Zoobib con la cara de un simpático elefant

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

babero mariquita

Babero Zoobib con la cara de una alegre mariquita

babero cebra

Babero Zoobib con la cara de una graciosa cebra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Estos 4 baberos pertenecen a la colección ZOO de Skip Hop y tienen la carita de un simpático elefante, un divertido gato, una alegre mariquita y una graciosa cebra. Todos ellos son muy fáciles de limpiar, ya podéis olvidaros de la lavadora para siempre.

funda babero

Funda del babero Zoobib elephant

 

Su tamaño es ideal para niños de 6 meses a 3 años y todos llevan una funda incorporada ideal para llevar el babero de viaje o para guardarlo cuando está sucio. Por eso, resultan también muy prácticos para que los lleven a la guardería.

Su material es ultra ligero y resistente al agua. Y el bolsillo que llevan incorporado recoge las migas y los restos de alimentos a la perfección. Se cierran por detrás con un velcro súper suave y son muy seguros para el contacto con la comida:, ya que están libres de BPA, PVC y ftalatos.

 

¡Qué más puedes pedirle a unos baberos! Pruébalos y comparte tus opiniones con nosotros. No te vas a cansar de ponérselos a tu peque y no vas a encontrar ningún babero más cómodo, práctico y seguro.

Haz de la comida de tus hijos el momento más divertido y original.

Todos los años por estas fechas surge el debate en torno a los deberes de verano. La verdad es que no es nuevo. Hay colegios que los recomiendan, e incluso los imponen, y otros que directamente prescinden de ellos.  De hecho, ni siquiera existe un claro consenso entre los docentes sobre la idoneidad de poner deberes en el periodo estival.

Niña estudiando al aie libre

Leer es una actividad recomendable como deberes de verano

Pero, durante los meses de verano ¿hay que guardar los libros hasta septiembre o es conveniente mantener los hábitos de estudio y trabajo durante las vacaciones?

Hay algo que está claro y es que, por muchos deberes que se pongan, los niños no olvidan con facilidad parte de lo aprendido durante el curso escolar. Evidentemente, cuanto más se repasen los conocimientos obtenidos menor será esa tasa de olvido, pero quizás más importante que los contenidos en sí sea el inculcar las ganas de aprender y de estudiar, algo que no siempre se consigue a través de los deberes.

El descanso en verano es necesario. Que los niños y niñas tengan una ‘desconexión estival’ de tareas escolares también es bueno. Lo que tenemos que conseguir es que los hábitos de estudio y lectura no caigan en el olvido en los casi tres meses de verano porque la constancia y la concentración son hábitos que hay que entrenar.

Y ¿cómo lo podemos hacer y cuánto tiempo?

Expertos en pedagogía recomiendan el mantenimiento de dos grandes tares.

– Una, realizar ejercicios tipo cuadernos de verano a través de juegos. Existe una gran oferta para todas las edades. Un poquito todos los días y planteado siempre de forma lúdica para que les ayude en el comienzo del próximo curso.

-Y dos, es muy importante fomentar el juego y la lectura. Esto les ayuda a concentrarse, a desarrollar la imaginación, a aprender vocabulario, a mejorar su comprensión lectora tan necesaria para todas las materias.

No está de más tampoco que los peques visiten museos, hagan excursiones culturales, talleres creativos, campamentos en la naturaleza, etc. Con todas estas actividades los niños siguen aprendiendo, pero desde otra perspectiva, que les sacude de la rutina y de la enseñanza formal.

familia en el campo

El juego y las actividades culturales en familia también son una forma de hacer deberes

Eso sí, la edad de los niños va a desempeñar en toda esta cuestión un papel importante para determinar si son necesarios o no los deberes veraniegos. Para los más mayores, un suspenso puede ser motivo suficiente para que tenga que trabajar si quiere avanzar de curso, de forma que será más fácil establecer cuándo deben existir tareas veraniegas

En Chupetitos pensamos que es conveniente que los peques aprovechen el verano para relajarse, jugar y compartir actividades con los padres y los amigos porque estarán en mejor disposición para empezar el nuevo curso. Pero tampoco está de más que hagan alguna que otra tarea escolar, siempre con un horario flexible y sin agobiarles para que la hagan.

¿Qué opináis vosotros? ¿Vuestros hijos hacen deberes en vacaciones? ¿Qué tipo de actividades?