De vez en cuando, me gusta comentar con todos vosotros noticias positivas que contribuyen a mejorar la salud de los bebés y ésta que os traigo hoy es una de ellas. Un joven español de 25 años ha inventado una incubadora para que bebés que nacen en  países pobres tengan en los hospitales una incubadora a su alcance. ¿No os parece genial?

Una incubadora de bajo coste al alcance de bebés prematuros de África FUENTE: ca.wikipedia.org

Una incubadora de bajo coste al alcance de bebés prematuros de África
FUENTE: ca.wikipedia.org

Uno de los grandes problemas sanitarios de nuestra era es el nacimiento de los bebés de forma prematura. Se considera que han nacido antes de hora cuando lo hacen sin cumplir la semana número 37 de gestación. Pueden ser muchas las causas que ocasionen este contratiempo e importantes las secuelas que puede arrastrar nuestros bebés de por vida. Menos mal que cada vez son más los niños que salen a flote, gracias a los cuidados que les ofrecen desde el mismo hospital.

En esos momentos, en países avanzados, si no fuera por la incubadora, que se convierte en su salvavidas para que se recuperen totalmente, muchos de los bebés no podrían vivir. Pero ¿qué ocurre en aquellos países en los que no tienen recursos para tener unos hospitales medianamente equipados? La esperanza de vida de estos niños, entonces, es prácticamente imposible, al menos hasta ahora. Pero, la buena noticia que os cometo y que conocí eta misma semana es que un joven español ha diseñado una incubadora de bajo coste para llevarla a estos países sin recursos y poder así salvar la vida los pequeños.

Este joven se llama Alejandro Escario, es un madrileño de 25 años e ingeniero informático y de telecomunicaciones y ha conseguido crear una incubadora, por módulos y de muy fácil montaje. ¡A esto le llamo yo ser un joven emprendedor y comprometido! Tal ha sido el impacto que ha conseguido con su trabajo, que ha conseguido ser premiado por el MIT (Massachusetts Institute Technology) estadounidense. Dentro de unos días viajará a África, concretamente a Benin, con su incubadora, con el fin de probarla y así poder valorarla in situ.

La incubadora está fabricada en madera, por ello su coste es mucho más barato y también resulta especialmente sencilla de montaje. Su aspecto es como una cuna, como las que podemos comprar en muchas tiendas de España, y desmontada apenas ocupa espacio, por lo que puede viajar a cualquier parte del mundo en un pequeño rincón. El coste ronda los 300 euros, frente a los seis mil y sesenta mil que cuesta una incubadora de las que tenemos en nuestros hospitales.

Un joven madrileño ha puesto en marcha  FUENTE: commons.wikimedia.org

Un joven madrileño ha puesto en marcha esta idea de negocio social para niños más pobres
FUENTE: commons.wikimedia.org

A ella se le añade toda la parte electrónica, que se ocupará de calentar o enfriar el espacio interno, controlando en todo momento la humedad y la temperatura. El diseño de las patas fue uno de los grandes problemas a los que se enfrentó Alejandro Escario, ya que debían facilitar la inclinación de la incubadora, según las necesidades de cada recién nacido. Por eso, ha decidido probarla en esos países, para comprobar y mejorar todavía más su funcionamiento.

A mi, sinceramente, estas cosas me emocionan porque todo lo que sea mejorar la vida de los bebés más necesitados me parece fantástico. Nadie duda de las carencias que sufren los países en vías de desarrollo en materia de sanidad, por lo que la aportación de este joven español se presenta como una opción muy útil para aquellos países que no cuentan con los suficientes recursos en materia económica o logística para disponer de una incubadora. Éste es un ejemplo de idea de negocio social que puede ayudar a salvar muchas vidas de bebés prematuros.

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