Recuerdo cuando estaba embarazada que, meses antes de que naciera mi hijo, todo el mundo me decía que descansar porque me quedaba poco tiempo para dormir a pierna suelta. Es cierto que durante las primeras semanas de vida del recién nacido es necesario darle el pecho o el biberón cada pocas horas. Pero no todo es tan malo como parece, por lo que no puedo decir que ya no vayáis a dormir a pierna suelta.

El sueño del bebé se irá estabilizando por las noches conforme se haga mayor FUENTE: flickr.com

El sueño del bebé se irá estabilizando por las noches conforme se haga mayor
FUENTE: flickr.com

Si os sirve mi consejo para saber cómo afrontar las noches del bebé recién nacido, os diré que puede que tengáis interrupciones del sueño cuando al bebé le suceda algo, aunque no es necesario llevar la cosa a mayores. El bebé suele dormir de una vez, sin despertarse ni llorar. Mantiene un ritmo ciertamente bueno. Y digo que “suele dormir de una vez” porque existen días en los que, evidentemente, se va a despertar de madrugada. Por supuesto, habrá que atender sus necesidades y ayudarle a que se vuelva a dormir.

El hecho de que los niños se despierten de madrugada es algo que puede llegar a poner bastante nerviosos a los padres. Sin embargo, los nervios no es algo que debáis tener en cuenta. No en vano, si el bebé se despierta será por algo. Bastará con, como ya he dicho, suplir sus necesidades y, si es necesario, ayudarle a que se duerma. Eso sí, en ocasiones será imprescindible tener mucha paciencia. No faltarán los días en los que quiera jugar de madrugada, reírse, e incluso dar rienda suelta a sus caprichos. Accesorios como una mantita doudou o, simplemente, volverle a dar su chupete pueden ser la solución infalible.

Pack de 2 Chupetes Avent nocturnos que brillan en la oscuridad FUENTE: chupetitos.com

Pack de 2 Chupetes Avent nocturnos que brillan en la oscuridad, para bebés de 0 a 6 meses
FUENTE: chupetitos.com

Tampoco olvidéis que la educación se le debe impartir desde pequeño, lo que significa que el bebé deberá conocer, poco a poco, que el descanso es muy importante y, sobre todo, que no siempre se puede hacer siempre lo que él quiere.

Las interrupciones en su sueño (y en los nuestros como padres) suelen ser habituales durante las primeras semanas. Después, el hecho de dormir se estabiliza y todos lo conseguiréis a la primera. ¡Ya lo veréis! En todo caso, no descartéis levantaros de madrugada en más de una ocasión. Armaos de paciencia y de amor. Poco a poco, comprenderéis que lo que hacéis no es un deber, sino la labor de cualquier padre o madre.

No os molestéis porque tengáis que levantaros en mitad de la noche a cambiar un pañal, hacer un biberón, a dar el pecho o a consolar a vuestro bebé. Los despertares nocturnos forman parte de la evolución natural y normal del sueño hasta los 3-4 años de edad. Tened en cuenta que le estáis ayudando en una de las etapas más vulnerables de su vida. Como yo digo siempre, el bebé os recompensará luego con lo más bonito que tiene: su presencia y sus sonrisas.

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