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Hay unas enfermedades, típicas de los niños,  que se contagian con mucha facilidad y de las cuales debemos estar alerta porque su transmisión es tan fácil que, con unas gotas de saliva o través de una simple tos, es suficiente para que caigan enfermos. En este artículo de hoy quiero hablaros de los detalles exactos de las que se consideran las seis enfermedades más contagiosas entre los niños: varicela, gripe, la enfermedad boca-mano-pie, tosferina, sarampión y escarlatina.

Unas gotas de saliva o una simple tos pueden transmitir las enfermedades más contagiosas para los niños FUENTE: youtube.com

Unas gotas de saliva o una simple tos pueden transmitir las enfermedades más contagiosas para los niños
FUENTE: youtube.com

Como nos indica la Asociación Española de Pediatría (AEP), el hecho de que cada vez más niños acudan a las escuelas infantiles o guarderías desde muy pequeños ocasiona una “exposición más temprana e intensa a los agentes infecciosos“, lo cual, “casi inevitablemente, se traduce en repetidos episodios de resfriados, gastroenteritis, infecciones de la piel, conjuntivitis, etc., muchos de ellos con fiebres“. Y aunque, esta es una etapa más o menos inevitable que habrá que pasar, todo niño normal la superará sin grandes problemas. Eso sí, conocer las principales características, los síntomas y los tratamientos recomendados para las enfermedades más contagiosas y comunes entre los pequeños, puede ayudarnos mucho si alguno de nuestros peques las coge. Aquí van esas 6 enfermedades más contagiosas entre los niños:

 1.- Varicela. Según la AEP, es una enfermedad muy contagiosa. La cifra de padecerla, en los países templados, es de 9 de cada 10 personas. Se manifiesta a través de una erupción en forma de granos o ampollas y costras por todo el cuerpo, que generan mucho picor. Provoca fiebre, malestar general y, en algunos casos, falta de apetito, dolor de cabeza y vómitos. El contagio se produce a través de las gotitas de saliva que se desprenden de una tos o un estornudo.

En general, no se trata más que con el fin de aliviar los síntomas, ya que suele ser benigna y se cura por sí sola al cabo de una semana. Conviene tener mucho cuidado para evitar que los niños se produzcan lesiones al rascarse, ya que pueden quedarle marcas o incluso contraer alguna infección de la piel.

2.- Gripe. Se puede sufrir muchas veces a lo largo de la vida, por lo general en invierno. Sus principales síntomas son congestión, aumento de la mucosidad, tos y fiebre. Se contagia a través de la saliva que se expele por la boca al hablar y sobre todo al toser y estornudar, pero también se transmite por medio de las manos (cuando alguien se toca la nariz o la boca y luego toca a otra persona).

Existen medicamentos para aliviar los síntomas. Para impedir el contagio, se recomiendan medidas de prevención como evitar el contacto con personas enfermas o con vasos, toallas u otros objetos que haya usado alguien enfermo, lavarse las manos a menudo y ventilar las habitaciones y espacios cerrados.

3.- Enfermedad del boca-mano-pie. La provoca un virus y, a menudo, se confunde con la varicela ya que se presenta, también, con erupciones en la piel, aunque no causa picor. En los días previos es posible que los peques tengan fiebre y se encuentren con malestar general. Se contagia, además de la saliva, a través de la caca por lo que es vital que los papás tengamos especial cuidado al cambiar el pañal y nos lavemos las manos con mucho cuidado.

La escarlatina afecta sobre todo a los niños de entre dos y ocho años y, en particular, en invierno y primavera FUENTE: ca.wikipedia.org

4.- Tosferina. Resulta especialmente peligrosa para los bebés, sobre todo para los menores de 4 meses. Comienza como un simple catarro acompañado de fiebre, pero se puede empeorar rápidamente pudiendo desembocar en una neumonía, falta de respiración e, incluso, la muerte. En los últimos años han aumentado los casos de forma alarmante. La mejor prevención es que la madre se vacune durante el embarazo.

5.- Sarampión. Es otra de las enfermedades que se manifiesta a través de un intenso sarpullido, que comienza por la cara y se extiende luego al resto del cuerpo. Otros síntomas son los de un catarro fuerte y fiebre. La mejor forma de prevenir el contagio es a través de la vacunación. La vacuna contra el sarampión se administra junto con la de otras dos enfermedades (paperas y rubéola) y se conoce como “triple vírica”; forma parte del calendario oficial de vacunación. Su eficacia es muy alta: según informa la AEP, “evita la enfermedad durante el resto de la vida en más del 90% de los niños con la primera dosis“.

6.- Escarlatina. Los síntomas de la escarlatina son anginas (faringoamigdalitis aguda) y erupciones en la piel, acompañadas de fiebre y picor. Afecta sobre todo a los niños de entre dos y ocho años y, en particular, en invierno y primavera. Al igual que en casi todas las enfermedades que os he comentado, la vía de contagio son las pequeñas gotitas de saliva emitidas al hablar, toser o estornudar. La escarlatina se trata con antibióticos, en general con penicilina.