El número de horas que pasan los niños frente a la televisión, las emociones que les producen sus contenidos, la pasividad o nerviosismo que les genera o la posible falta de sueño son factores que hay que tener muy en cuenta a la hora de exponerlos frente a la gran pantalla, según la edad que tengan los peques.

Está claro que hoy en día los métodos de diversión de los niños ha cambiado de forma considerable. Si hace unos años salir a jugar a la calle, al parque o al aire libre era la forma más habitual de pasarlo bien y emplear el tiempo de ocio, en la actualidad, y con la invasión de la tecnología, los niños pasan más tiempo en casa, frente a la pantalla del televisor. Y esa situación, es conveniente controlarla.

Hay que tener muy en cuenta la edad del niño a la hora de exponerlo frente a la televisión FUENTE: pixabay.com

Hay que tener muy en cuenta la edad del niño a la hora de exponerlo frente a la televisión
FUENTE: pixabay.com

Yo soy de las que opinan que toda forma de diversión puede ser buena, siempre y cuando la sepamos controlar y encontremos su justa medida. Un ratito viendo televisión o jugando a los videojuegos, pueden ser compatibles con un paseo por el parque, unas carreras con los amigos, pasear en bici o jugar a la pelota. Como todo en la vida, nada es bueno ni malo siempre que se sepa utilizar. Y una de ellas es la televisión.

Difícil es encontrar un hogar en el que no exista un televisor. Este aparato lleva años ocupando un puesto de honor en todas las casas, ya sea como elemento de diversión o de información, lo cierto es que es esa ventana por la que hemos podido viajar consiguiendo sentirnos más conectados al mundo. Así que no es extraño que nuestros niños, desde sus primeros días, lo hayan adoptado como ese compañero inseparable.

Son muchos los padres, a veces de forma equivocada, que utilizan la televisión para calmar a sus niños. Incluso siendo bebés los colocan frente a la pequeña pantalla para que vean pasar las imágenes sin orden ni control. Es evidente que ese continuo movimiento mantiene al pequeñín anonadado e impactado durante un tiempo. Pero ¿esto es bueno para su corta edad?

Según los expertos, no es conveniente que los bebés estén expuestos a la televisión antes de los 3 años, incluso aunque ofrezcan contenidos para estas edades. Su cerebro es una esponja que lo absorbe todo y puede estar recibiendo información incompatible con su desarrollo. Así que, mejor, evitar la tele para los bebés. No hay que olvidar que la televisión influye negativamente no solamente sobre los procesos cognitivos, sino también sobre los afectivos.

Entre los 3 y los 8 años, nuestros niños ya pueden ir viendo algún contenido, especialmente dedicado para ellos, en el televisor. Series de dibujos animados adecuadas para su edad, algún programa concurso en el que participen niños o documentales específicos para ellos, pueden ser adecuados. Eso sí, siempre es mejor que nosotros estemos presentes, veamos su reacción y podamos preguntarle sobre lo que está viendo y qué le está pareciendo.

Entre los 3 y los 8 años, nuestros niños ya pueden ir viendo algún contenido, sobre todo, dibujos animados FUENTE: flickr.com

Entre los 3 y los 8 años, nuestros niños ya pueden ir viendo algún contenido, sobre todo, dibujos animados
FUENTE: flickr.com

Entre los 8 y los 12 años, ya sabrá mejor escoger los contenidos que le gusta ver en televisión, aunque eso no significa que sean los más adecuados. Es el momento de poner unas normas y controlar los programas que va a ver. Afortunadamente, la mayoría de televisores contienen la opción del “control parental” con el que podemos bloquear algunos contenidos y cadenas que pueden ser perjudiciales para su educación. También es el momento para establecer un horario para disfrutar de la televisión.

Es muy necesario tener en cuenta que la edad del niño es un factor fundamental para ver la televisión porque el daño que hace la televisión en edades de donde la capacidad de análisis y diferenciación de la realidad todavía no se encuentran desarrollados puede ser negativo. Recordad siempre que los niños menores de 2 años no deben verla, por dos motivos importantes:

- Por un lado, porque es una etapa de gran desarrollo psicomotor y el tiempo frente a la pantalla es un tiempo de actividad pasiva que no favorece dicho desarrollo

- Y, por otro lado, porque lo mejor es que los niños se dediquen a programas psicopedagógicos y asociados con el desarrollo incipiente de los procesos perceptivo-cognitivos.

Hasta la pre-adolescencia, los niños no tienen claramente determinada la capacidad de razonamiento crítico y relacional, por lo que los contenidos televisivos pueden ser decisivos en los desajustes socio-emocionales como consecuencia del uso masivo e indiscriminado de televisión.

En la etapa adolescente, los padres también debemos tener mucho cuidado con los contenidos que ofrece la pantalla, sobre todo los que están relacionados con el sexo y la violencia. La razón es que en esta etapa se están desarrollando todos los procesos cognitivos relacionados con la ética y la moral, tanto individual y social, y la televisión puede ejercer un efecto negativo en dicho desarrollo.

¡No lo olvidemos, por favor!

Una respuesta a “La edad del niño, factor fundamental para ver la televisión”

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