Archive for septiembre 8th, 2016

Hay muchas situaciones en las que un bebé no puede mamar directamente de su madre, pero ella desea darle su leche. Son casos, por ejemplo, en los que el bebé nace prematuro y está ingresado, o está enfermo en el hospital y la madre no puede estar todo el día a su lado, o cuando la madre va a salir unas horas sin poder llevarse al bebé o vuelve al trabajo y va a estar fuera de casa muchas cuantas horas. Por eso, es bueno saber cómo se ha de extraer y almacenar la leche materna.

La extracción de leche materna se puede hacer manualmente o con ayuda de un extractor o sacaleches. La clave para lograr extraerse la leche es conseguir duplicar el reflejo de eyección, es decir la salida de la leche. Esto se consigue visualizando al bebé y propiciando un entorno íntimo y relajado. Por tanto, debes escoger un sitio donde el riesgo de interrupciones sea mínimo.

La extracción de leche materna se puede hacer manualmente o con ayuda de un extractor o sacaleches, pero luego la conservación es la misma FUENTE: flickr.com

La extracción de leche materna se puede hacer manualmente o con ayuda de un extractor o sacaleches, pero luego la conservación es la misma
FUENTE: flickr.com

La extracción manual de leche materna se realiza mediante la técnica de Marmet, que consiste en los siguientes pasos:

- Coloca el dedo pulgar por encima del pezón y los dedos índice y corazón por debajo, pero a unos 3-4 centímetros del pezón, más bien cerca del borde de la areola con la mano en forma de “C”. Las yemas de los dedos están a las 6 y a las 12, en línea con el pezón. Evite abarcar la mama con la mano.
– Empuja hacia atrás, hacia la pared del pecho sin separar los dedos.
– Aprieta hacia delante los tres dedos al tiempo. Este movimiento comprime las reservas de leche (senos galactóforos) sin dañar a las glándulas.
– Repite esto de forma rítmica hasta vaciar los senos.
– Rota después el pulgar y los otros dedos para drenar mejor otros senos galactóforos.
– Date, por último, un masaje suave en todo el pecho antes y durante la extracción de leche.

Ahora bien, debes evitar apretar demasiado, deslizar los dedos sobre la piel y  tirar del pezón. Si necesitas ayuda, acude a una matrona o a un profesional medico experto en lactancia, que te aclare tus dudas.

Una vez extraída la leche, ésta se debe almacenar en envases de plástico mejor que de vidrio, anotando la fecha de extracción. Si se extraen pocas cantidades, puede esperar a completar cantidades de 90, 100 ó 120 mililitros. La marca SoftFlex™ tiene unos recipientes de conservación para leche materna que son ideales. Se trata de los recipientes de Natural Touch™, que incluye un sistema de conservación higiénico y fácil de usar. Las tapas de silicona de estos recipientes permiten conservar directamente en el biberón la leche extraída y a continuación guardarla en la nevera o el congelador, para un uso posterior. Es muy simple, extrae directamente en el biberón, usando también el sacaleches de Natural Touch, cierra con la tapa especial de silicona y guárdalo en la nevera o en el congelador. Cuando estés lista para alimentar a tu bebé, simplemente calienta la leche y remplaza la tapa de silicona por una tetina de Natural Touch y estás lista para alimentar, sin tener que transferir la leche de un recipiente a un biberón.

Recipientes de conservación para leche materna de la marca SoftFlex™  FUENTE: chupetitos.com

Recipientes de conservación para leche materna de la marca SoftFlex™
FUENTE: chupetitos.com

No debes olvidar que la leche humana mantiene sus propiedades 8 horas a temperatura ambiente; 48 horas en refrigerador; un mes en congelador de * /** y de 3 a 6 meses en congelador de ***/****.

Cuando se vaya a dar la leche materna al bebé, se puede descongelar en un recipiente con agua templada. Eso sí, sin ponerla al baño María, ni meterla en el microondas porque esto puede destruir algunas vitaminas y enzimas beneficiosas. Si al descongelarla ves que la crema sube a la parte superior, mezcla la leche agitando suavemente. y si notas que tu leche tiene un olor ligeramente similar al jabón después de descongelarla, tranquila, que se debe a los cambios en las grasas de la leche. Esto no es perjudicial y puede administrarla sin problemas a tu bebé.