Cuando decidimos llevar a nuestro bebé a una guardería, tenemos que estar preparados y ser conscientes de que el primer año se va a contagiar y puede pasar temporadas de estar muchos días en casa. Sobre todo, al final de la temporada de invierno, tenemos la sensación de que los pequeños han pasado más tiempo malitos que sanos, más días en casa que en el cole. Los pediatras llaman a esto el síndrome de la guardería y la mayoría de contagios se producen por el chupete de los pequeños. Pero, ¿se puede minimizar el riesgo del contagio de enfermedades en la guardería por el chupete?

El intercambio del chupete es la causa más comuún del contagio de enfermedades en la guardería FUENTE: pixabay.com

El intercambio del chupete es la causa más común del contagio de enfermedades en la guardería
FUENTE: pixabay.com

Los contagios alcanzan a casi al 80% de los niños que comparten el mismo espacio. Los virus y bacterias más comunes son los que afectan a las vías respiratorias y producen catarros, rinofaringitis, bronquitis, neumonías, laringitis y también problemas gastrointestinales. Esto ocurre porque los pequeños aún tienen un sistema inmunológico inmaduro, pero también porque lo chupan todo, intercambian chupetes y es difícil mantener la higiene.

El contagio se puede evitar con una buena prevención, especialmente, con el accesorio que más utilizan: el chupete.

Una ventaja de los niños es que igual que enferman suelen curarse fácil y rápidamente. Sin embargo, los padres, cuidadores y maestros podemos hacer mucho para reducir los contagios y ahorrarles problemas:

1. Lavarnos muy a menudo las manos, de manera concienzuda, y hacerlo siempre antes y después de preparar o dar comidas, de cambiar pañales, de ir al baño, de tocar superficies sucias… es fundamental.

2. Mantener la higiene en suelos, mobiliario, utensilios de cocina, juguetes, chupetes, ropa, etc, también es muy importante. Las superficies donde se cambian pañales deben higienizarse entre usos o, en su defecto, deben cubrirse con un papel que se cambie después de cada uso. Si la superficie se moja o se ensucia se debe limpiar y desinfectar.

3. Ventilar bien las habitaciones y hacerlo a diario es otro requisito indispensable.

4. Enseñar hábitos de higiene a los niños, les ayudará a no contraer enfermedades. Por ejemplo, enseñarles que no hay que chupar las cosas, no compartir vasos ni chupetes, sonarse con pañuelos desechables y tirarlos a la basura.

5. Utilizar chupetes personalizados con el nombre, para evitar que se confundan, es otra gran solución. Hay que procurar que los pequeños no los usen mientras juegan para que uno no se lo arrebate a otro (algo muy habitual) y esto es más fácil si se sabe de quién es el chupete porque lleva su nombre.

Personalizar el chupete evita que se confunda y, por lo tanto, el contagio de enfermedades FUENTE: chupetitos.com

Personalizar el chupete evita que se confunda y, por lo tanto, el contagio de enfermedades
FUENTE: chupetitos.com

6. Guardar los chupetes en las cajas portachupetes  cuando no los utilicen permitirá conservar los chupetes sin que queden sueltos y reducirá el riesgo ante posibles infecciones.

7. Comprar chupetes que cumplan con la normativa Europea (como los que tienen en Chupetitos, por ejemplo) facilitará las cosas, ya que estos se pueden esterilizar con diversos sistemas sin riesgo de rotura o imperfectos.

8. Dejar a los niños en casa cuando tengan síntomas de estar malitos y avisar a la escuela para que extreme las precauciones con el fin de evitar contagios y para cortar la cadena de propagación , será otra medida que podremos tomar.

Es cierto que muchas veces no se puede evitar determinados contagios porque los niños están gran parte del tiempo con otros que pueden estar incubando algo. Pero nunca está de más tener en cuenta estos consejos para protegerles en las guarderías.

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