Los bebés y los niños, sobre todo los más pequeños, son muy sensibles a sufrir daños por estar expuestos a las altas temperaturas sin cuidado. Ahora que se acercan los meses de verano y de calor intenso es bueno que sepamos cómo combatir y prevenir un golpe de calor en los niños, con el fin de estar preparados por si acaso.

La exposición a temperaturas elevadas, sobre todo durante una intensa actividad física y en condiciones de humedad alta, puede provocar un golpe de calor, ya que al sudar, se impide la dispersión del calor, y, en consecuencia, se eleva la temperatura corporal enormemente, corriéndose el riesgo de que el sistema nervioso sufra daños graves.

Con un golpe de calor, la piel se calienta, se produce un enrojecimiento general y se seca FUENTE: pixabay.com

Con un golpe de calor, la piel se calienta, se produce un enrojecimiento general y se seca
FUENTE: pixabay.com

Como los pequeños sudan poco y dispersan poco calor se hallan más expuestos a los trastornos causados por el golpe de calor que se produce cuando el organismo genera una cantidad de calor que no es eliminable por los sistemas de refrigeración del organismo.

Los golpes de calor o de sol aparecen de repente. La piel se calienta, se produce un enrojecimiento general y se seca (no parece haber sudor). La fiebre supera los 40 grados. El niño muestra confusión, pérdida de conocimiento, convulsiones y, posteriormente, estado de shock. Esto puede ser debido a que la producción de calor corporal es excesiva, a que la temperatura ambiente es muy elevada o bien a que los mecanismos de eliminación de calor no funcionan correctamente, aunque lo más habitual es que sea por la combinación de estos 3 factores. La insolación es su forma más habitual.

Para reaccionar adecuadamente, debemos llevar al niño a un lugar seco y desnudarle, enfriarle rápidamente con una esponja empapada en agua o con compresas, poniendo énfasis en ingles y axilas. Si se ha desmayado, sumergirlo en agua fría. Si, por otro lado, está consciente, procurar darle a beber agua fresca. Los fármacos contra la fiebre no surtirán efecto, esto también es importante saberlo. Con temperaturas superiores a 40 grados se debería bañar en agua fría para intentar disminuir la temperatura hasta los 38 grados, momento en el que se detendría el frío para evitar una hipotermia y pudiéndose reiniciar el proceso si la temperatura volviera a elevarse.

Lo mejor para que esto no ocurra y los niños no sufran un golpe de calor es seguir estas recomendaciones:

  • Procurar que el niño desarrolle una actividad física moderada, sobre todo, durante las horas más cálidas del día. Si debe desarrollar un ejercicio físico intenso, hacerle tomar mucha agua (cuando el esfuerzo se prolonga más de una hora, las soluciones de glucosa y sales minerales han de preferirse al agua).
  • Ponerle ropa ligera de fibras naturales (como, por ejemplo, hilo o algodón) y cambiársela si la tiene impregnada de sudor.
  • No dejar que permanezca expuesto durante mucho tiempo a la luz directa del sol. Ponerle un sombrero o una gorra.
  • Darle de beber con frecuencia y en cantidad, aunque no aparezca sed (si aparece sed, ya estará deshidratándose).
Llevad siempre un vaso portátil y procurad que los niños estén hidratados FUENTE: chupetitos.com

Llevad siempre un vaso portátil y procurad que los niños estén hidratados
FUENTE: chupetitos.com

Además, si viajáis en coche y hace calor:

  • Utilizad cortinillas contra el sol.
  • No dejar al niño dentro de un coche parado al sol.
  • Mantener siempre las ventanillas algo abiertas o con el aire acondicionado a buena temperatura.
  • Darle de beber con frecuencia y en cantidad, aunque no aparezca sed. Para ello, lo mejor es llevar siempre un vaso portátil. Los Zoobottle de Skip Hop son muy prácticos y originales. Además, son vasos que disponen de una pajita flexible para que el niñ@ beba con facilidad y tienen una tapa elevable para que no se derrame el líquido, por lo que resultan ideales para viajar.

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