Pasar buenos ratos con nuestros hijos y entretenerlos cuando llega el verano es una de las principales preocupaciones de los adultos. Terminan las clases y no sabemos si comprarles juguetes nuevos para que pasen buenos ratos,  si llevarlos de viaje a un campamento, si inscribirlos a clases de arte o deportes, a extraescolares… Pero, hay algo muy importante que a veces se nos escapa y es que los niños ven el mundo de manera más simple de lo que lo hacemos nosotros, por lo tanto, ¡no es tan complicado hacerlos felices en verano y disfrutar con ellos en familia!

No importa que creas que es algo muy sencillo, seguro que tus hijos disfrutarán realizando actividades cotidianas más de lo que te imaginas. Por eso,  te vamos a proponer cinco con las que seguro se lo pasan en grande.

Ir a ver animales de cerca con nuestros hijos es una opción que les encantará FUENTE: pixabay.com

Ir a ver animales de cerca con nuestros hijos es una opción que les encantará
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1.- Ir a ver animales de cerca. No es una sorpresa que los niños pequeños sean fans de todo tipo de animales ya que, son los protagonistas de la mayoría de los cuentos que le leen, de los dibujos que ven o de los peluches que tienen en casa. En casa, son los mejores al imitar los sonidos de los animales: ¡Miau! ¡Guau! ¡Beee!, por eso, nada mejor que verlos en vivo y de cerca. Les hará mucha ilusión, más aún si es una especie que no conocían. La mayoría de los pequeños menores de tres años no le tiene miedo a los animales, aunque sean diez veces más grandes que ellos, como por ejemplo un caballo o un tigre. Así que ir con ellos a un zoo, a una granja o a un parque de animales es una gran opción.

2.- Escuchar música y bailar. A los niños, desde muy pequeñitos, les encanta escuchar música y al hacerlo, su cuerpo comienza a moverse. El baile es una reacción innata en los niños, tienen una predisposición natural a moverse al ritmo de la música y, casualmente, cuanto más sincronizan sus movimientos con la música, más les gusta. Son movimientos que les provocan placer y que suelen ir acompañados de una sonrisa.

Además, nuestros hijos tienen una gran ventaja sobre nosotros los adultos y es que se dejan llevar y no sienten ninguna vergüenza. Esa predisposición les permite disfrutar del baile con mayor libertad porque ellos crecen escuchando música, cantando canciones, y moviéndose al ritmo de la música, lo que les hace tener un mejor sistema sensorial y crear más enlaces en las conexiones neuronales de su cerebro.

3.- Escuchar historias. Los niños se sienten atraídos naturalmente a la fantasía y su imaginación no tiene límites. Les encantan los cuentos y cantar canciones que cuentan historias sencillas. Y es que, lo que no sabemos, es que a través de estas historias, ellos ven reflejada su propia realidad y descubren el mundo que les rodea. Piden las historias porque necesitan comprender muchas cosas. Al fin y al cabo, la finalidad más importante de los cuentos es transmitir el sentido de la vida. Así que os recomendamos que dediquéis tiempo a leer a vuestros hijos, a contarles historias de sus abuelos, de sus hermanos y de cuando ellos era más pequeños.¡Los vais a  hacer muy felices!.

4.- Disfrazarse y ver a personas disfrazadas. Si hasta para los adultos es impresionante ver espectáculos donde las personas van vestidas con trajes llamativos, imagina para los niños pequeños. Para ellos, es como ver en vivo y de cerca a los personajes de sus películas y cuentos favoritos, se emocionan tanto que seguro seguirán hablando sobre eso durante mucho tiempo después.

De igual forma, vestirse con ropa de otras personas, disfrazarse, y representar papeles de otros, los hace sentir creativos y en mundo de fantasía. Si regalas a tus hijos un baúl de ropa vieja o unos disfraces baratos se pasarán muchas horas entretenidos, interpretando diferentes papeles.

Ir a la playa o jugar dentro del agua en una piscina es una de las actividades con las que más disfrutan los peques FUENTE: pixabay.com

Ir a la playa o jugar dentro del agua en una piscina es una de las actividades con las que más disfrutan los peques
FUENTE: pixabay.com

5.- Ir a la playa o jugar dentro del agua en una piscina. La verdad es que ir a la playa es algo que a todas las edades se disfruta, aunque en cada etapa de nuestras vidas se vive una experiencia completamente diferente. En el caso de los niños pequeños es perfecta porque es el lugar donde pueden sentirse libres para correr, gritar, saltar, jugar a la pelota y muchas otras cosas que dentro de casa están limitadas.

Si vives en alguna ciudad que no tenga playas, trata de planear unas vacaciones en la playa mientras tus hijos aún son pequeños. Juega con ellos a hacer castillos de arena, a enterrarse y a hacer pelotas de arena. Estas actividades en familia serán memorables para tus pequeños.

Y si no puedes ir a la playa, haz que jueguen dentro del agua en una piscina o que llenen globos con agua y organicen unas “guerras”, o que se disparen con pistolas de agua o, simplemente, que jueguen  con una manguera mientras riegan las plantas.

Os recomendamos poner en práctica estas cinco cosas con vuestros hijos. ¡El verano será para ellos mucho más divertido!

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