La psicología de los colores nos dice que éstos tienen un efecto sobre el ánimo de las personas, por tanto, es necesario saber la influencia que puede ejercer sobre nuestros bebés para saber cómo pueden afectarles a ellos.

Un punto clave para tener en cuenta es saber que la manera en que se perciben los colores será diferente en función de la edad. Cuando un bebé nace no llega a diferenciar todos los colores, porque su visión aún está inmadura. Seguramente, un bebé recién nacido podrá distinguir un contraste entre blanco y negro, después seguramente se les llamará la atención el tono o el color rojo.

El color blanco, es apropiado para las habitación del bebé porque se vincula con la calma, la armonía y la paz FUENTE: pixabay.com

El color blanco, es apropiado para las habitación del bebé porque se vincula con la calma, la armonía y la paz
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Por esas razones, es necesario que se decore el cuarto del pequeño usando tonos suaves, en lugar de colores primarios que resulten brillantes y alegres. Los bebés tendrán la capacidad de diferenciar, además del rojo el azul, el amarillo y el verde. Se puede escoger cualquier color, ya que en los recién nacidos aún no tienen influencias culturales del color.

A medida pasan los años, comenzarán a diferenciar las preferencias según el sexo del niño, ya sabrán qué colores les gusta y cuáles no y los adultos, en la medida de lo posible, tendremos que respetar sus intereses.

El efecto psicológico que tienen los colores es diferente y conviene tenerlo en cuenta. El rojo es uno de los colores que generará una gran atención visual. Estimulará su acción, incrementará su energía y también el apetito. Es aconsejable que se evite su uso si se quiere generar la sensación de calma, pero se lo puede combinar con otros colores neutros para estimular la alegría, el dinamismo y la calidez.

El color verde se lo relaciona con el descanso y el equilibrio, por eso te recomendamos no emplear en habitaciones de niños pequeños los verdes oscuros. Además, es un color que se encarga de trasmitir seguridad y un aspecto natural en los ambientes.

Cuando se esté buscando un efecto de calma nada mejor que el color azul, además se emplea para trasmitir estabilidad y armonía. Su uso en los dormitorios podría generar sensaciones de serenidad y mucha tranquilidad.

El color amarillo, por su parte, es el de la claridad, alegría y luminosidad. Los cuartos pintados de amarillo parecerán más grandes. Además se encargan de estimular la atención y despertar el intelecto.

El negro no se debería usar para la decoración de las habitaciones de los pequeños, se encarga de absorber la luz y se relaciona con la tristeza, la depresión o el luto.

Y, por último, nos referiremos al color blanco, un tono que se vincula con la calma, armonía, pureza y paz. Está considerada como una tonalidad fría que ayuda a estimular la actividad intelectual y ayuda a favorecer la imaginación. Es ideal para ser usado en las habitaciones de los niños.

En los juguetes y peluches, el color azul también relaja y calma al bebé FUENTE: chupetitos.com

En los juguetes y peluches, el color azul también relaja y calma al bebé
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Además, en los juguetes del bebé también debemos aplicar estas mismas reglas y adquirir algunos en contraste con blanco y negro, y en otros colores, según la edad del bebé. Así, por ejemplo, las mantitas para dormir o los peluches en color azul contribuirán a serenarlos y a relajarlos. El Maxi Doudou Lapidou Azul puede ser una buena opción porque, además, su save tacto con un gracioso conejo con grandes orejas relaja al bebé y le anima a que lo abrace para coger el sueño.

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