Una dieta equilibrada es siempre buena, pero en el embarazo aún lo es más. Y esa dieta pasa, ineludiblemente, por el consumo adecuado de fibra. La fibra está presente en muchos componentes de los alimentos de origen vegetal, y aunque la fibra no nos nutre, sí nos brinda muchos beneficios, entre ellos,  una buena digestión, una correcta absorción de otros nutrientes o una ayuda a reducir los niveles de colesterol aportados en la dieta.

Aumentar el consumo de fibra en el embarazo es fácil si sabes combinar bien los alimentos FUENTE:  pxhere.com

Aumentar el consumo de fibra en el embarazo es fácil si sabes combinar bien los alimentos
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Aumentar el consumo de fibra durante el embarazo es más fácil de lo que se cree, además de saludable. Un consumo adecuado de alimentos ricos en fibra ayuda a prevenir el estreñimiento, uno de los síntomas de embarazo más comunes e incómodos. Si bien no representa un peligro para tu bebé, el no poder ir al baño a diario, puede acarrearte dolor abdominal, gases, hinchazón y otros malestares. Ingerir alimentos ricos en fibra hace que comas menos, y por eso regula el aumento de peso. Pero además, el consumo de fibra en el embarazo está asociado con la prevención de la diabetes gestacional y de la preeclampsia.

La fibra está presente en las frutas, los vegetales, las hortalizas, las legumbres y los cereales, pero lo más recomendable es que no tiendas a comer los mismos alimentos ricos en fibra siempre, sino a explorar nuevas alternativas. La creatividad es fundamental para realizar mezclas que permitan enriquecer la dieta, todo esto dentro de los  gustos y costumbres que se tengan, claro. Para consumir tu ración necesaria durante el embarazo, ten en cuenta estas recomendaciones:
  • Escoge alimentos integrales en lugar de blancos (arroz, pan, pastas, etc.)
  • Es preferible consumir la fruta entera que solo el zumo. Si quieres refrescarte, haz un batido con trozos enteros de fruta.
  • Incorpora a tu dieta una variedad de ensaladas, que además de hojas verdes incluyan un puñado de legumbres y también frutos secos. También puedes añadir semillas como el lino o el sésamo.
  • Apuesta por las verduras de hojas verdes (acelga, espinaca, brócoli, coliflor, berenjena, calabacín, pepino, tomate, zanahoria, puerro, alcachofa, pimiento etc.)
  • Recuerda beber 8 vasos de agua al día o más, para ayudar a la fibra a mantener un tránsito intestinal regular.
La ensalada con canónigos, rúcula, queso feta y un poco de pasas es muy rica en fibra FUENTE: pixabay.com

La ensalada con canónigos, rúcula, queso feta y un poco de pasas es muy rica en fibra
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Si queréis algunas ideas de comidas y cenas llenas de fibra, probad a haceros una ensalada con canónigos, rúcula, queso feta (o algún queso que te guste), un poco de pasas, semillas de sésamo, cebolla y naranja en trozos.
También puedes probar lechuga, con tomate, champiñón, semillas de girasol, y un poco de piña en trozos. O la variedad de lechuga que más os guste con rúcala, cebolla, un poco de cilantro picado, avellanas, semillas de sésamo y alguna fruta de temporada. Y también, una base de lechuga, calabacín en trozos, pimiento en trozos, cebolla y tomate. O un poco de tomate en dados, champiñón, lechuga, cebolla, aguacate y nueces.

El aderezo ya depende de las preferencias que tengáis cada una, pero si os sirve alguno como sugerencias: probad a aliñarlas con vinagre de Módena, vinagre de jerez, vinagre de sidra o manzana, pimienta, sal (con moderación), aceite de oliva (preferiblemente crudo) o limón.

Hay múltiples opciones,  usando la creatividad  y atreviéndose  a innovar se puede ampliar las  alternativas a la hora de preparar comidas ricas en fibra. ¡No olvides que para tu embarazo van genial! ;-)

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