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En Chupetitos acabamos de adquirir para vosotros tres nuevos modelos de Bolsas Isotérmicas Zoolunchies de Skip Hop, para que vuestros pequeños puedan llevar su merienda de la forma más original. Se trata de la bolsa isotérmica Zoolunches modelo dálmata, modelo mapache y modelo Leopardo, con interior totalmente aislado para mantener fresco el almuerzo o la merienda.

Bolsa Isotérmica Zoolunchies Mapache, para que tu peque lleve su merienda de la forma más original FUENTE: chupetitos.com

Bolsa Isotérmica Zoolunchies Mapache, para que tu peque lleve su merienda de la forma más original
FUENTE: chupetitos.com

Su tamaño es perfecto para que nuestros pequeños puedan llevarla a cualquier parte, y son súper amplias para que entren perfectamente bocadillos, bebidas, frutas, etc. Tienen un bolsillo de malla interior para objetos pequeños; un y asa ajustable con cierre de clic, que permite llevarlo cómodamente colgado de la mochila para un fácil transporte; y su interior es de fácil limpieza, con un paño húmedo o, simplemente, bajo el grifo pueden limpiarse y quedan impecables.

Estos nuevos modelos de Bolsas Isotérmicas Zoolunchies de Skip Hop, por su tamaño y capacidad, son perfectas para niños de entre 2 y 5 años, ya que sus dimensiones las hacen fácilmente manejables: 19 x 23 x 8.50 centímetros. Pero, a su vez, estas dimensiones no impiden que las bolsas no tengan capacidad. Al contrario, su volumen es de 3 litros.

Con esas caritas divertidas, las nuevas bolsas isotérmicas Zoolunchies alegran la hora de comer y se convierten en compañeras inseparables de los más pequeños y hacen que la hora de la merienda sea saludable y original y se despierte en ellos el apetito.

Si las queréis utilizar para la comida, un viaje o para una excursión,  estas bolsas también son fantásticas. Incluso, para algún picnic que hagáis un fin de semana en familia. Tan sólo habrá que preparar unos bocadillos, zumos, algo dulce… Y que no se os olviden las bolsa isotérmicas Zoolunchies para mantenerlo todo a la temperatura adecuada ¡Qué rico!

La Bolsa Isotérmica Zoolunchies Dálmata se puede personalizar FUENTE: chupetitos.com

La Bolsa Isotérmica Zoolunchies Dálmata se puede personalizar
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Estos tres nuevos modelos sólo cuestan en Chupetitos 14,35 euros, IVA incluido. Elegid la que más os guste para vuestro peque y alegradle la hora de comer.  Por último, os comentamos, para que lo tengáis en cuenta, que el modelo Dálmata se puede personalizar con el nombre de tu hijo o hija. La personalización se realiza con un bordado en color rojo y con un máximo 12 carácteres.

Si tu bebé ya toma papillas y te gusta cocinar con previsión para tener siempre lista una a cualquier hora, tienes que leer este post para saber cómo has de congelarlas perfectamente, sin que pierdan propiedades y sin riesgos para la salud de tu peque.

Una de las cosas que primero se ha de tener en cuenta es el tipo de alimento que contiene la papilla que se va a congelar. Los purés de pescado y carne nos pueden durar hasta 3 meses en el congelador. Sin embargo, los de verduras pueden llegar hasta los 6 meses, conservando todas sus propiedades. Pero, en este sentido, hay que tener en cuenta que algunas verduras no se llevan bien con el congelado y este es el caso de las zanahorias, los nabos y las patatas. Si quieres añadir a tu puré congelado alguno de estos alimentos, tendrás que hacerlo en el momento. Es mucho mejor.

El tipo de alimentos que lleve la papilla dependerá mucho para su congelación FUENTE: pixabay.com

El tipo de alimentos que lleve la papilla dependerá mucho para su congelación
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Tampoco es recomendable congelar las papillas de fruta. Mucho mejor hacérselas en el momento, especialmente si llevan algún tipo de cítrico, como la naranja, ya que estas frutas son ricas en vitamina C y la pierden totalmente durante el proceso de congelación y descongelación.

Los recipientes que vayamos a utilizar para guardar la papilla en el congelador, es el segundo aspecto que debemos tener en cuenta si queremos congelar correctamente las papillas. Estos recipientes deben ser seguros y que se puedan cerrar de forma hermética, con el fin de que no quede ningún poro o ranura. Antes de introducir el alimento los lavaremos bien y los desinfectaremos, para que no prolifere ningún germen.

Los alimentos que vayan a formar parte de la papilla deben estar debidamente hervidos y cocinados sin añadir nada de sal. Haremos el puré y lo dejaremos enfriar antes de introducirlo en el congelador. Le añadremos una cucharada de aceite y una vez esté frío lo congelaremos inmediatamente.

Utilizaremos recipientes en los que sólo nos quepa una ración, de esta forma podremos hacerlo de forma individual, sin tener que descongelarlo todo, ya que es conveniente que sea consumido de una tacada. A ese recipiente le pondremos una etiqueta con la clase de puré (pescado, carne, verdura…) y la fecha de elaboración.

Cuando hemos decidido descongelar uno de los recipientes para la comida del bebé debemos hacerlo de forma natural y poco a poco. Sin embargo, si se nos ha olvidado y la necesitamos consumir ya, mejor que introducirlo en el microondas es recurrir al baño maría.

Una vez descongelada una papilla no debemos volver a congelarla FUENTE: flickr.com

Una vez descongelada una papilla no debemos volver a congelarla
FUENTE: flickr.com

Una vez se ha descongelado, vaciaremos el recipiente en un cazo y lo dejaremos calentar unos minutos. De esta forma nos aseguramos que si existiera algún germen o bacteria se elimine al instante. Por último, recuerda que si has descongelado un recipiente en el que había demasiada papilla y nuestro niño ya no quiere más, no puedes volver a congelarlo, por mucho que te duela, deberá ir a la basura. Esto es así porque al congelar los alimentos, también estamos congelando los microorganismos que hay dentro de él. Y aunque hay ciertas bacterias que mueren en temperaturas bajas (termófilas y mesofilas) están las psicrofilas, las cuales son capaces de resistir estas temperaturas y pueden proliferarse dentro del producto.

Viajar con un bebé es asumir que él se convierte en el protagonista de las vacaciones y del equipaje, mientras nosotros pasamos a un segundo plano. Desde la ropa a la alimentación o los juguetes, debemos contemplar todo lo que le puede hacer falta a nuestro hijo cuando estemos fuera de casa. Por eso, os aconsejamos un kit de lactancia y alimentación básico, para cuando viajéis con vuestros bebés.

Como punto de partida y dado que se trata de un kit de lactancia y alimentación básico para viajar con el bebé, hemos hecho un esfuerzo para distinguir lo imprescindible de lo que no lo es (al fin y al cabo hay muchas cosas que podremos comprar en el lugar de destino) y también un esfuerzo por fijarnos en la edad del bebé y en lo largo que vaya a ser el viaje. En cualquier caso, el kit que te proponemos es lo equilibrado posible e idóneo para viajar o irse de vacaciones tanto a la playa como a la montaña.

Si tu bebé es aún menor de seis meses y habéis optado por la lactancia materna, se simplifica todo bastante (aunque también puedes necesitar un sacaleches); pero si toma lactancia mixta o lactancia artificial y ya ha comenzado con la alimentación complementaria tendréis que llevar varias cosas. ¡Allá vamos!

1) Biberones: para la leche y también para el agua. Podéis valorar si necesitáis un calienta biberones o un portalíquidos  o si podréis prepararlos en algún establecimiento, en el medio de transporte en el que viajéis o en el lugar que tengáis de alojamiento. en cualquier caso, lo mejor es optar siempre por un biberón anticólicos. Los Bebe Due Medic son una buena opción porque su exclusivo sistema de anticólicos evita que el aire se mezcle con el alimento y su cánula incorpora un práctico sensor de temperatura, pasando de color morado a rosa si el líquido supera los 37 grados. El flujo continuo facilita que el líquido salga al ritmo que el bebé necesita, sin tener que hacer esfuerzos antinaturales.

Biberón Bebe Due Medic anticólicos con 160 ml de capacidad FUENTE: chupetitos.com

Biberón Bebe Due Medic anticólicos con 160 ml de capacidad
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2) Leche en polvo, tarritos, cereales, agua y otros alimentos: al menos, la cantidad suficiente para el viaje de ida y el primer día, luego los podéis ir comprando en el lugar de destino. Si vuestro bebé ya come sólidos, podéis llevar algunas galletas o alguna pieza de fruta.

3) Termo para conservar la comida caliente. También es muy útil llevar una pequeña nevera o bolsa isotérmica para mantener los alimentos en buen estado. Los termos de comida de Skip Hop son uno de los más prácticos porque, aparte de tener  unos dibujos y un colorido llamativo para los niños, son uno de los recipiente de acero inoxidable que mejor mantienen calientes o frías las comidas infantiles durante horas. Además, incluyen una cuchara-tenedor y una capacidad de 325 mililitros.

El termo de comida búho de Ski Hop es de acero inoxidable y mantiene calientes o frías las comidas infantiles FUENTE: chupetitos.com

El termo de comida búho de Skip Hop es de acero inoxidable y mantiene calientes o frías las comidas infantiles
FUENTE: chupetitos.com

4) Baberos: al menos un par de ellos, que podrás ir lavando a mano si se ensucian mucho.

5) Platos y cubiertos de plástico, para tomar las papillas. Las cucharas de silicona son ideales para las primeras tomas (en caso de que el bebé sea aún pequeño) porque no dañan sus encías. Y si tienen mangos ergonómicos de fácil sujeción, mejor qué mejor. Si el bebé ya es más mayor puedes optar también por los set de tenedor y cuchara Zootensils de Skip Hop, que ya están realizados en acero inoxidable, y son los mejores aliados para una comida divertida, gracias a su empuñadura suave para un agarre fácil.

Set de tenedor y cuchara Zootensils modelo búho de Skip Hop, el mejor aliado para viajar y hacer comidas divertidas FUENTE: chupetitos.com

Set de tenedor y cuchara Zootensils modelo búho de Skip Hop, el mejor aliado para viajar y hacer comidas divertidas
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De todas formas, no estará de más que llevéis algún estropajo para limpiar las piezas de la vajilla y un esterilizador de biberones portátil.

Sabemos que las comidas infantiles y la alimentación de los más pequeños son aspectos muy importantes para su correcto crecimiento y bienestar. Lograr que los más pequeños acepten que le des la comida con cuchara y que se la sirvas en su propio plato es un paso más hacia su autonomía, pero hacer las comidas infantiles más fáciles para conseguir ese paso, no es más fácil si no tienes a mano los accesorios necesarios.

Por eso, desde Chupetitos te vamos a dar una serie de consejos y te vamos a mostrar los set de comida Zoo de Skip Hop, para que comer sea una prueba fácilmente superable y para que tu bebé empiece a comer solito y sin problemas. ¡Toma nota!

Set de Comida Zoo Cow de Skip Hop con dos compartimentos FUENTE: chupetitos.com

Set de Comida Zoo Cow de Skip Hop con dos compartimentos
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- En primer lugar, deja que tu bebé interactúe con las cucharas, que juegue con ellas y se las lleve dentro de la boca. De este modo, conseguirás que conozca nuevas texturas.

- Los primeros días que uses la cuchara para alimentar a tu pequeño prepárale el puré que sepas que más le gusta, de este modo será mucho más sencilla la hora de la comida o de la cena. Nunca aproveches estos momentos para ofrecerle un nuevo sabor, pues los bebés no toleran demasiados cambios al mismo tiempo.

- No metas la cuchara entera, debes esperar a que el peque abra la boca él mismo. Coge con la cuchara poca cantidad de alimento, para evitar que tanta cantidad le de asco; puede que si le metes la cuchara completamente llena le den arcadas y rechace la cuchara.

- Inclina la cuchara para que caiga alimento y sácala de la boca también despacioasí recogerá el alimento con el labio superior.

Ya verás que cuando tu bebé sea ya más mayorcito y empiece a tener su propia autonomía, alrededor de los 2-3 años, conseguirá comer correctamente, masticar con la boca cerrada y permanecer sentado hasta que termine de comer. Al principio, es normal que tenga que familiarizarse con la comida y con los cubiertos, sólo debemos armarnos de paciencia para que no surjan inconvenientes. Cuando comiencen a aprender a comer, se mancharán mucho y serán un poco torpes, pero con el tiempo irán aprendiendo. Recuerda que los padres debemos ser su ejemplo siempre y mostrarle cómo se come correctamente.

En Chupetitos tenemos el complemento ideal para que la hora de la comida sea más agradable porque sabemos que si, aparte de las cucharas, usan platos o set de comida con dibujos molones, este momento  será más divertido para ellos y no querrán separarse de su vajilla favorita. Nosotros, te recomendamos los sets de comida Zoo de Skip Hop con las caras de animalitos como un mono, un perro, una jirafa, una mariquita, un elefante, un hipopótamos, una zebra, una vaca, un erizo, una mariposa y hasta un unicornio. ¿Qué animalito se convertirá en su mejor amigo? A los pequeño les encantará comer solos con estos sets de comida Zoo, compuestos por una bandeja y un plato a juego que se mantienen en su sitio, no se mueve y que va decorado con su personaje de zoo favorito.

Set de Comida Zoo Unicornio con plato y bol FUENTE: chupetitos.com

Set de Comida Zoo Unicornio con plato y bol
FUENTE: chupetitos.com

Estas vajillas tan especiales están hechas de melamina duradera y apta para poner en el lavavajillas (siempre en la rejilla superior), el plato tiene dos compartimentos para separar los alimentos y sus los colores vivos y las caritas alegres de los personajes animan la hora de comer. Son súper prácticos y cómodos, por eso, sólo tendrás que elegir el modelo que más le guste a tu peque. Además, estad tranuilos porque los set de comida son libres de BPA, PVC y ftalatos. Y os aseguramos que comprando la marca Skip Hop acertaréis siempre porque su resultado es excelente.

No dejes que tus hijos lo pasen mal a la hora de comer. Fomenta sus ganas de comer, haz de este momento un momento divertido y fácil y deja que aprendan divirtiéndose.

Cuando servimos la comida a nuestros niños o les preparamos las fiambreras porque van a comer fuera, puede que tengamos dudas sobre cuál es la cantidad adecuada para ellos. Ocurre que muchas veces, ofrecemos una cantidad muy grande de comida a nuestros hijos, proporcional a lo que consumiría un adulto, y por supuesto nuestro hijo dice que es demasiada y acaba tomando lo que su cuerpo necesita. Otras veces, les ponemos poco y cuando acaban nos piden repetir.

Es importante saber que la cantidad de comida que debe ingerir nuestro hijo y prepararla adecuadamente FUENTE: chupetitos.com

Es importante saber que la cantidad de comida que debe ingerir nuestro hijo y prepararla adecuadamente
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Es importante saber que la cantidad de comida que debe ingerir nuestro hijo tiene que estar acorde a su edad, a su actividad física y a su individualidad. Debemos ser objetivos a la hora de valorar las necesidades de nuestros niños; nosotros sabemos mejor que nadie si hay signos que nos deban preocupar o que debamos consultar con el pediatra. Pero, desde luego, servir la cantidad de comida adecuada es muy importante para brindarle una correcta alimentación, con las calorías y nutrientes que necesitarán para su desarrollo.

A los pequeños de menos de cuatro años se les deberá servir porciones menores, pero estas porciones deberán estar formadas por alimentos de todos los grupos alimentarios sin excedernos en las calorías. Puedes servirle una cantidad pequeña y dejarlos que pidan más. Cuando los niños ya tienen cuatro años podrán comenzar a ingerir porciones regulares.

Un punto clave es dejar que los niños decidan, pero siempre contando con el seguimiento y la supervisión de los adultos. Los padres les tendremos que brindar una variedad amplia de alimentos, que sean sanos y nutritivos, pero ellos podrán decidir la cantidad que quieran comer. Así podrán comenzar a interpretar las señales de su cuerpo.

Es bueno dar todo el tiempo que necesiten para comer, sabemos que algunos niños tardan más que otros, solo es cuestión de paciencia y los resultados serán positivos. Además, el apetito podrá ir cambiando de día en día y de una comida a otra. Esto es normal y dependerá de las actividades que hayan realizado.

Cuando se llega a la adolescencia, incluso algunos años antes de esta etapa de la vida, no se tiene que sobrealimentarlos. Es muy importante que las raciones no sean excesivamente grandes ya que podrán generar sobrepeso. Evitar la incorporación de alimentos que tengan altos contenidos en grasas y harinas, evitar el exceso de alimentos que contienen mucha sal, reducir las porciones de patatas fritas, hamburguesas y bebidas con alto contenido de azúcar. Las golosinas deberán también ser ofrecidas en cantidades muy limitadas, lo mismo que las galletas. Una porción adecuada rondará las 100 calorías.

Las cantidades de comida para un niño deberán estar formadas por alimentos de todos los grupos alimentarios FUENTE:pixabay.com

Las cantidades de comida para un niño deberán estar formadas por alimentos de todos los grupos alimentarios
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Una manera adecuada de acostumbrarlos a comer bien es crear con ellos estas cantidades, especialmente si se va a crear una ración o estos paquetitos de no más de 100 calorías que se pueden compartir en meriendas o a media tarde. Podréis guiaros para formar las porciones por lo que dicen las etiquetas, estas etiquetas podrán tener muy buena información para saber si se está o no comiendo lo apropiado para su edad. Por ejemplo, se sabe que un niño menor de 10 años de edad que tengan una actividad moderada deberán ingerir al menos 2 raciones de vegetales por día.

Antes de los tres años de edad, los expertos consideran que podrán comer unas 40 calorías por cada 2,54 centímetros de altura. Por ejemplo, si el niño mide 81 centímetros tendrán que consumir aproximadamente 1.300 calorías, esta cantidad podrá ser diferente dependiendo de su constitución y de las actividades que realiza. Lo mejor, como siempre os decimos, es que ante cualquier duda consultéis con su pediatra.

Cuando empezamos a dar a nuestro bebé papillas de cereales, comenzamos la etapa de la alimentación sólida en su dieta y uno de los momentos más importantes para su desarrollo. Por eso, es importante saber cómo preparar la papilla de cereales y qué cuchara utilizar para que pueda tomarla nuestro bebé, lo mejor posible.

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad, en función del desarrollo de nuestro bebé. No es recomendable ofrecer antes este tipo de comida porque el estómago del recién nacido aún no es capaz de procesar los cereales; mientras que si esperas demasiado en hacerlo puede afectar al crecimiento de tu peque. En cualquier caso, lo mejor es seguir siempre las tablas de introducción de alimentos que nos dé nuestro pediatra.

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad FUENTE: flickr.com

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad
FUENTE: flickr.com

Básicamente, hay dos tipos de papillas de cereales:

- Papillas con gluten: se elaboran a partir de trigo, cebada, centeno o avena.

- Papillas sin gluten: se elaboran con maíz, arroz, tapioca y otros cereales sin gluten.

Esta diferencia es importante, porque resulta recomendable que tu bebé empiece tomando papillas sin gluten, antes de pasar a las que contienen gluten. La razón es que muchas personas tienen dificultades para digerir el gluten (enfermedad celiaca), una proteína que está presente en la mayoría de los cereales de secano. El consumo de alimentos con gluten antes de tiempo está relacionado con un mayor riesgo de celiaquía en los bebes. Así que no siempre ni en determinadas edades son recomendables ciertos cereales para los niños.

En este sentido, actualmente existe una gran variedad de marcas de papillas de cereales para bebés, con gluten y sin gluten. Tu pediatra te recomendará las más adecuadas para encontrar la papilla perfecta para tu hijo o tu hija. Para asegurar que tu peque acepta correctamente los cereales, procura empezar a introducirlos poco a poco en su dieta. Puedes comenzar por añadir una o dos cucharaditas al biberón y, si lo toma bien, en los siguientes días puedes espesar poco a poco la mezcla hasta convertirla en una papilla.

Preparar una papilla de cereales es muy fácil si sigues estos pasos:

  • Primero, calienta entre 50 y 100 ml. de leche o agua a unos 50 grados de temperatura.
  • A continuación, vierte el líquido en un recipiente y añade los cacitos o cucharitas de cereales que correspondan (según las instrucciones de tu pediatra o las del envase).
  • Mezcla de manera lenta pero enérgica y así evitarás que se formen esos molestos grumos que hacen que muchos bebés rechacen las primeras papillas. Para remover, en lugar de cuchara es mejor usar un tenedor o la batidora.
  • Antes de darle la primera cucharadita a tu peque, comprueba que la papilla no esté demasiado caliente ni demasiado fría. Y recuerda que no debes añadir sal, azúcar ni otros aderezos.

Para que todo vaya sobre ruedas, es imprescindible elegir una cuchara adecuada para darle la papilla. Lo mejor es empezar con cucharas de iniciación y que sean de silicona. En la web de Chupetitos, puedes encontrar unas cucharas, que tienen en color azul y verde, ideales para las primeras tomas. Poseen mangos ergonómicos de fácil sujeción y al estar fabricadas en silicona blanda y flexible, no dañan las encías del bebé. Son aptas a partir de los cuatro meses y, por supuesto, están libres de BPA.

Pack de cucharas de silicona suave, ideales para las primeras tomas de papillas de cereales FUENTE: chupetitos.com

Pack de cucharas de silicona suave, ideales para las primeras tomas de papillas de cereales
FUENTE: chupetitos.com

También podéis utilizar la Cuchara SoftFlex™ de silicona que, además, limpia la comida que sobra alrededor de la boquita de tu bebé de forma muy sencilla. Ésta la tenéis en Chupetitos, disponible en color verde.

Pero, ¿qué pasa si tu bebé no quiere comer la papilla de cerelaes? Ten calma: el cambio del biberón a las primeras papillas es un paso importante para tu bebé y necesita acostumbrarse a las nuevas texturas y sabores (porque, hasta ahora, solo conoce el sabor de la leche). De modo que, si no quiere tomarse la papilla, no le obligues: pasa al biberón y vuelve a probar a la hora de la siguiente toma. Si no hay manera de que la acepte, prueba a preparar una papilla más clara o más espesa, cambia de marca y si eso no resuelve la situación, ve y consulta a tu pediatra tanto como sea necesario.

No te preocupes, porque todos los bebés acaban comiendo con cuchara y les acaban encantando las papillas de cereales :-) .