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Sabemos que las comidas infantiles y la alimentación de los más pequeños son aspectos muy importantes para su correcto crecimiento y bienestar. Lograr que los más pequeños acepten que le des la comida con cuchara y que se la sirvas en su propio plato es un paso más hacia su autonomía, pero hacer las comidas infantiles más fáciles para conseguir ese paso, no es más fácil si no tienes a mano los accesorios necesarios.

Por eso, desde Chupetitos te vamos a dar una serie de consejos y te vamos a mostrar los set de comida Zoo de Skip Hop, para que comer sea una prueba fácilmente superable y para que tu bebé empiece a comer solito y sin problemas. ¡Toma nota!

Set de Comida Zoo Cow de Skip Hop con dos compartimentos FUENTE: chupetitos.com

Set de Comida Zoo Cow de Skip Hop con dos compartimentos
FUENTE: chupetitos.com

- En primer lugar, deja que tu bebé interactúe con las cucharas, que juegue con ellas y se las lleve dentro de la boca. De este modo, conseguirás que conozca nuevas texturas.

- Los primeros días que uses la cuchara para alimentar a tu pequeño prepárale el puré que sepas que más le gusta, de este modo será mucho más sencilla la hora de la comida o de la cena. Nunca aproveches estos momentos para ofrecerle un nuevo sabor, pues los bebés no toleran demasiados cambios al mismo tiempo.

- No metas la cuchara entera, debes esperar a que el peque abra la boca él mismo. Coge con la cuchara poca cantidad de alimento, para evitar que tanta cantidad le de asco; puede que si le metes la cuchara completamente llena le den arcadas y rechace la cuchara.

- Inclina la cuchara para que caiga alimento y sácala de la boca también despacioasí recogerá el alimento con el labio superior.

Ya verás que cuando tu bebé sea ya más mayorcito y empiece a tener su propia autonomía, alrededor de los 2-3 años, conseguirá comer correctamente, masticar con la boca cerrada y permanecer sentado hasta que termine de comer. Al principio, es normal que tenga que familiarizarse con la comida y con los cubiertos, sólo debemos armarnos de paciencia para que no surjan inconvenientes. Cuando comiencen a aprender a comer, se mancharán mucho y serán un poco torpes, pero con el tiempo irán aprendiendo. Recuerda que los padres debemos ser su ejemplo siempre y mostrarle cómo se come correctamente.

En Chupetitos tenemos el complemento ideal para que la hora de la comida sea más agradable porque sabemos que si, aparte de las cucharas, usan platos o set de comida con dibujos molones, este momento  será más divertido para ellos y no querrán separarse de su vajilla favorita. Nosotros, te recomendamos los sets de comida Zoo de Skip Hop con las caras de animalitos como un mono, un perro, una jirafa, una mariquita, un elefante, un hipopótamos, una zebra, una vaca, un erizo, una mariposa y hasta un unicornio. ¿Qué animalito se convertirá en su mejor amigo? A los pequeño les encantará comer solos con estos sets de comida Zoo, compuestos por una bandeja y un plato a juego que se mantienen en su sitio, no se mueve y que va decorado con su personaje de zoo favorito.

Set de Comida Zoo Unicornio con plato y bol FUENTE: chupetitos.com

Set de Comida Zoo Unicornio con plato y bol
FUENTE: chupetitos.com

Estas vajillas tan especiales están hechas de melamina duradera y apta para poner en el lavavajillas (siempre en la rejilla superior), el plato tiene dos compartimentos para separar los alimentos y sus los colores vivos y las caritas alegres de los personajes animan la hora de comer. Son súper prácticos y cómodos, por eso, sólo tendrás que elegir el modelo que más le guste a tu peque. Además, estad tranuilos porque los set de comida son libres de BPA, PVC y ftalatos. Y os aseguramos que comprando la marca Skip Hop acertaréis siempre porque su resultado es excelente.

No dejes que tus hijos lo pasen mal a la hora de comer. Fomenta sus ganas de comer, haz de este momento un momento divertido y fácil y deja que aprendan divirtiéndose.

Cuando servimos la comida a nuestros niños o les preparamos las fiambreras porque van a comer fuera, puede que tengamos dudas sobre cuál es la cantidad adecuada para ellos. Ocurre que muchas veces, ofrecemos una cantidad muy grande de comida a nuestros hijos, proporcional a lo que consumiría un adulto, y por supuesto nuestro hijo dice que es demasiada y acaba tomando lo que su cuerpo necesita. Otras veces, les ponemos poco y cuando acaban nos piden repetir.

Es importante saber que la cantidad de comida que debe ingerir nuestro hijo y prepararla adecuadamente FUENTE: chupetitos.com

Es importante saber que la cantidad de comida que debe ingerir nuestro hijo y prepararla adecuadamente
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Es importante saber que la cantidad de comida que debe ingerir nuestro hijo tiene que estar acorde a su edad, a su actividad física y a su individualidad. Debemos ser objetivos a la hora de valorar las necesidades de nuestros niños; nosotros sabemos mejor que nadie si hay signos que nos deban preocupar o que debamos consultar con el pediatra. Pero, desde luego, servir la cantidad de comida adecuada es muy importante para brindarle una correcta alimentación, con las calorías y nutrientes que necesitarán para su desarrollo.

A los pequeños de menos de cuatro años se les deberá servir porciones menores, pero estas porciones deberán estar formadas por alimentos de todos los grupos alimentarios sin excedernos en las calorías. Puedes servirle una cantidad pequeña y dejarlos que pidan más. Cuando los niños ya tienen cuatro años podrán comenzar a ingerir porciones regulares.

Un punto clave es dejar que los niños decidan, pero siempre contando con el seguimiento y la supervisión de los adultos. Los padres les tendremos que brindar una variedad amplia de alimentos, que sean sanos y nutritivos, pero ellos podrán decidir la cantidad que quieran comer. Así podrán comenzar a interpretar las señales de su cuerpo.

Es bueno dar todo el tiempo que necesiten para comer, sabemos que algunos niños tardan más que otros, solo es cuestión de paciencia y los resultados serán positivos. Además, el apetito podrá ir cambiando de día en día y de una comida a otra. Esto es normal y dependerá de las actividades que hayan realizado.

Cuando se llega a la adolescencia, incluso algunos años antes de esta etapa de la vida, no se tiene que sobrealimentarlos. Es muy importante que las raciones no sean excesivamente grandes ya que podrán generar sobrepeso. Evitar la incorporación de alimentos que tengan altos contenidos en grasas y harinas, evitar el exceso de alimentos que contienen mucha sal, reducir las porciones de patatas fritas, hamburguesas y bebidas con alto contenido de azúcar. Las golosinas deberán también ser ofrecidas en cantidades muy limitadas, lo mismo que las galletas. Una porción adecuada rondará las 100 calorías.

Las cantidades de comida para un niño deberán estar formadas por alimentos de todos los grupos alimentarios FUENTE:pixabay.com

Las cantidades de comida para un niño deberán estar formadas por alimentos de todos los grupos alimentarios
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Una manera adecuada de acostumbrarlos a comer bien es crear con ellos estas cantidades, especialmente si se va a crear una ración o estos paquetitos de no más de 100 calorías que se pueden compartir en meriendas o a media tarde. Podréis guiaros para formar las porciones por lo que dicen las etiquetas, estas etiquetas podrán tener muy buena información para saber si se está o no comiendo lo apropiado para su edad. Por ejemplo, se sabe que un niño menor de 10 años de edad que tengan una actividad moderada deberán ingerir al menos 2 raciones de vegetales por día.

Antes de los tres años de edad, los expertos consideran que podrán comer unas 40 calorías por cada 2,54 centímetros de altura. Por ejemplo, si el niño mide 81 centímetros tendrán que consumir aproximadamente 1.300 calorías, esta cantidad podrá ser diferente dependiendo de su constitución y de las actividades que realiza. Lo mejor, como siempre os decimos, es que ante cualquier duda consultéis con su pediatra.

Cuando empezamos a dar a nuestro bebé papillas de cereales, comenzamos la etapa de la alimentación sólida en su dieta y uno de los momentos más importantes para su desarrollo. Por eso, es importante saber cómo preparar la papilla de cereales y qué cuchara utilizar para que pueda tomarla nuestro bebé, lo mejor posible.

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad, en función del desarrollo de nuestro bebé. No es recomendable ofrecer antes este tipo de comida porque el estómago del recién nacido aún no es capaz de procesar los cereales; mientras que si esperas demasiado en hacerlo puede afectar al crecimiento de tu peque. En cualquier caso, lo mejor es seguir siempre las tablas de introducción de alimentos que nos dé nuestro pediatra.

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad FUENTE: flickr.com

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad
FUENTE: flickr.com

Básicamente, hay dos tipos de papillas de cereales:

- Papillas con gluten: se elaboran a partir de trigo, cebada, centeno o avena.

- Papillas sin gluten: se elaboran con maíz, arroz, tapioca y otros cereales sin gluten.

Esta diferencia es importante, porque resulta recomendable que tu bebé empiece tomando papillas sin gluten, antes de pasar a las que contienen gluten. La razón es que muchas personas tienen dificultades para digerir el gluten (enfermedad celiaca), una proteína que está presente en la mayoría de los cereales de secano. El consumo de alimentos con gluten antes de tiempo está relacionado con un mayor riesgo de celiaquía en los bebes. Así que no siempre ni en determinadas edades son recomendables ciertos cereales para los niños.

En este sentido, actualmente existe una gran variedad de marcas de papillas de cereales para bebés, con gluten y sin gluten. Tu pediatra te recomendará las más adecuadas para encontrar la papilla perfecta para tu hijo o tu hija. Para asegurar que tu peque acepta correctamente los cereales, procura empezar a introducirlos poco a poco en su dieta. Puedes comenzar por añadir una o dos cucharaditas al biberón y, si lo toma bien, en los siguientes días puedes espesar poco a poco la mezcla hasta convertirla en una papilla.

Preparar una papilla de cereales es muy fácil si sigues estos pasos:

  • Primero, calienta entre 50 y 100 ml. de leche o agua a unos 50 grados de temperatura.
  • A continuación, vierte el líquido en un recipiente y añade los cacitos o cucharitas de cereales que correspondan (según las instrucciones de tu pediatra o las del envase).
  • Mezcla de manera lenta pero enérgica y así evitarás que se formen esos molestos grumos que hacen que muchos bebés rechacen las primeras papillas. Para remover, en lugar de cuchara es mejor usar un tenedor o la batidora.
  • Antes de darle la primera cucharadita a tu peque, comprueba que la papilla no esté demasiado caliente ni demasiado fría. Y recuerda que no debes añadir sal, azúcar ni otros aderezos.

Para que todo vaya sobre ruedas, es imprescindible elegir una cuchara adecuada para darle la papilla. Lo mejor es empezar con cucharas de iniciación y que sean de silicona. En la web de Chupetitos, puedes encontrar unas cucharas, que tienen en color azul y verde, ideales para las primeras tomas. Poseen mangos ergonómicos de fácil sujeción y al estar fabricadas en silicona blanda y flexible, no dañan las encías del bebé. Son aptas a partir de los cuatro meses y, por supuesto, están libres de BPA.

Pack de cucharas de silicona suave, ideales para las primeras tomas de papillas de cereales FUENTE: chupetitos.com

Pack de cucharas de silicona suave, ideales para las primeras tomas de papillas de cereales
FUENTE: chupetitos.com

También podéis utilizar la Cuchara SoftFlex™ de silicona que, además, limpia la comida que sobra alrededor de la boquita de tu bebé de forma muy sencilla. Ésta la tenéis en Chupetitos, disponible en color verde.

Pero, ¿qué pasa si tu bebé no quiere comer la papilla de cerelaes? Ten calma: el cambio del biberón a las primeras papillas es un paso importante para tu bebé y necesita acostumbrarse a las nuevas texturas y sabores (porque, hasta ahora, solo conoce el sabor de la leche). De modo que, si no quiere tomarse la papilla, no le obligues: pasa al biberón y vuelve a probar a la hora de la siguiente toma. Si no hay manera de que la acepte, prueba a preparar una papilla más clara o más espesa, cambia de marca y si eso no resuelve la situación, ve y consulta a tu pediatra tanto como sea necesario.

No te preocupes, porque todos los bebés acaban comiendo con cuchara y les acaban encantando las papillas de cereales :-) .

Todos sabemos que si acostumbramos a nuestros niños a beber agua desde que son pequeños, es muy probable que este hábito tan bueno y necesario, se mantengan durante la edad adulta. Pero, no tenemos tan claro eso de saber cuándo nuestro bebé quiere agua o si está tomando la suficiente. Pues bien, esas dudas son las que vamos a intentar despejar en este artículo.

En primer lugar, cuando son recién nacidos y muy bebés, no necesitan beber agua como tal porque ésta es sustituida por la leche. Pero, cuando se introducen los alimentos en su dieta, sí conviene empezar a ofrecerles agua aunque no necesariamente siempre. Si notamos que el bebé está activo, saliva de manera abundante y su caca está blanda y orina frecuentemente, quiere decir que se encuentra perfectamente hidratado. Pero puede haber ciertos casos que nos podrían demostrar que el pequeño requiere agua extra.

Los bebés no necesitan agua mientras están en periodo de lactancia FUENTE: flickr.com

Los bebés no necesitan agua mientras están en periodo de lactancia
FUENTE: flickr.com

Para ello, tendremos que observar con detenimiento a si ha reducido la producción de saliva, si su orina es más oscura y si sus cacas se están volviendo más duras. Además, si se muestra más irritable y solo se calma cuando toma leche, también puede ser que necesite más hidratación. En estos casos, os recomiendo que consultéis la situación con el pediatra porque, igual, ya llega el momento de darle agua, aunque aún no tome sólidos.

En el caso de que el bebé tenga menos de seis meses y aparezca alguno de los síntomas que te he comentado, lo ideal será darle más cantidad de leche y no darle agua u otro líquido. Normalmente, los niños pequeños pueden mostrar signos de deshidratación, que pueden relacionarse con una desnutrición, y en estos casos darles agua no será lo más recomendable ya que los podremos estar hidratando pero no alimentando, lo mejor será darle leche que además de agua contiene alimento. Su cuerpo ya se encargará de coger lo que necesite en la proporción adecuada.

Si ya has empezado a incorporar algunos alimentos a su dieta y tiene síntomas de falta de líquido y la evolución de su peso es buena se le podrá ofrecer agua, si la necesita la tomará, si no la rechazará. Si el peso del bebé es inferior al que debería tener, en lugar de agua se le tiene que ofrecer leche. Si le ofreces agua, te vendrá bien utilizar el vaso pequeño Swig de color azul y naranja de la marca Boon, que tienen a la venta en la web de Chupetitos. Este vaso está realizado en un material resistente, tiene boquilla de silicona antiderrame y su tapa permanece unida al vaso para no perderse. Además, su diseño ergonómico facilita que el bebé lo pueda coger sin problemas.

El vaso pequeño Swig tiene una boquilla de silicona antiderrame FUENTE: chupetito.com

El vaso pequeño Swig tiene una boquilla de silicona antiderrame
FUENTE: chupetitos.com

En definitiva, los bebés son como nosotros, se adaptan a miles de factores que varían en su entorno. Sus necesidades cambian constantemente. Si reconoces los signos de que se encuentran en una situación especial, por falta de agua, entenderás cuándo ofrecer y cuándo no ofrecer más líquidos. Entender cómo funciona tu hijo y cuándo y cómo atender sus necesidades es fácil con estas pautas. Pero, si aún tienes dudas, lo dicho, lo mejor es que consultes con tu pediatra, porque además, él lleva el seguimiento de tu bebé, lo conoce bien (como tú) y te puede dar buenos consejos respecto a su hidratación.

Los niños han de estar siempre hidratados y cuando empiezan a beber solos es muy importante tener botellas especiales con las que puedan aprender, pero también que les motiven a beber, para que no pierdan ese hábito tan saludable. Un vaso divertido y fácil de usar es, en estos casos, la mejor opción y si lleva pajita, se puede convertir en una experiencia divertida. Pues bien, el vaso de aprendizaje Zoobottle es uno de los que reúne todas estas características.

Vaso Zoobottle con pajita, modelo Ladybug  FUENTE: chupetitos.com

Vaso Zoobottle con pajita, modelo Ladybug
FUENTE: chupetitos.com

Se trata de un vaso muy original con pajita especialmente pensado para los niños, sin peligro a ser reutilizado tantas veces como deseen o necesitemos. El vaso Zoobottle es una vaso de aprendizaje, realizado por la marca Skip Hop, y que hace de transición entre las tacitas y los vasos, ya que permite que los niños beban fácilmente a través de su pajita. Con esta nueva fórmula el niño no se ensuciará y evitaremos esos derrames habituales cuando empiezan a beber por ellos mismos.

¿Y cómo es esto posible? Pues porque este vaso original tiene una tapa que protege la pajita, para que de esta forma a los peques no se les caiga ni una gota. Tan sólo tienen que chupar por el extremo de la pajita y absorber el líquido cómodamente y sin peligros. El vaso está fabricado en silicona, es muy blandito y tiene una pequeña asa en un lateral para que el niño pueda coger su botella fácilmente e, incluso, colgarla de su mochila para que lo tenga siempre a mano. ¡Ah, y si lo compras, incluye una pajita extra!

Con el vaso Zoobottle es muy fácil aprender a beber FUENTE: chupetitos.com

Con el vaso Zoobottle es muy fácil aprender a beber FUENTE: chupetitos.com

Una de las ventajas esenciales del vaso Zoobottle es que está libre de BPA y se puede lavar en el lavavajillas sin miedo a que se borre su bonito diseño y su dibujo de animalitos. Para los que ya estáis pensando en sus características, os diremos que este vaso de aprendizaje tiene una capacidad de  350 ml. y puedes guardar, como es lógico, todo tipo de líquidos: agua, zumo, leche… La tapa para proteger los líquidos es de color azul, el asa lateral les ayuda a cogerlo bien y es perfecto para boquitas pequeñas. Su precio también es increíble: 6,99 euros en la web de Chupetitos. Además, lo tienen disponible con el dibujo de una vaca, una mariquita, una abeja, un búho, un perro, un mono, un erizo, un unicornio o una mariposa. Que me decís ¿os gustan? Todos son saludables para los peques, con colores llamativos y divertidos. Así que ahora sólo depende de vuestro gusto, elegir el que queráis.

El vaso de aprendizaje Zoobottle se puede usar desde los 12 meses de edad, justo esa edad en la que los niños quieren beber solitos y las mamás no sabemos qué vaso comprar para que aprenden bien a beber y no se manchen. Ahora, con este vaso original con pajita ya tendrás clara la elección y sabrás cuál llevarte siempre al campo o de paseo ¿verdad?

La decisión sobre cómo alimentar a nuestros bebés depende de nosotras la madres y, aunque la lactancia materna siempre es la opción más deseable, también es cierto que no siempre es posible. No obstante, como en ocasiones falta información sobre las diferentes posibilidades que ofrece la lactancia materna, y que permiten mantener las tomas incluso cuando las mamás ya hemos vuelto al trabajo, os hago un pequeño repaso sobre los distintos tipos de lactancia materna que existen, por si queréis y podéis aplicar alguno.

La lactancia materna permite varias posibilidades FUENTE: flickr.com

La lactancia materna permite varias posibilidades
FUENTE: flickr.com

1.- Lactancia materna exclusiva: Es la modalidad más conocida y consiste en alimentar a tu bebé exclusivamente con leche materna durante sus seis primeros meses de vida, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud. Este sistema de alimentación ofrece muchas ventajas para la mamá y el bebé, pero para tener éxito es recomendable iniciarla en las primeras horas de vida; que el lactante solo reciba leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua; y que se haga a demanda, es decir, con la frecuencia que quiera el peque, tanto de día como de noche.

2.- Lactancia materna mixta: Esta modalidad consiste en combinar el pecho y el biberón para alimentar a tu bebé. Puedes hacerlo solo con leche materna que te hayas extraído previamente o con leche de fórmula, si no tienes una producción suficiente. Su gran ventaja es que te permite seguir con la lactancia aunque no estés en casa, ya que puede darle el biberón al bebé (ya de sea de tu leche o de leche de fórmula) otra persona.

El biberón anticólico de Bebe Due Medic Happy, de 260 ml., es uno de los más efectivos a la hora de realizar la lactancia mixta y  de evitar los tan temidos cólicos del lactante. Su revolucionaria válvula AIR VENT de circulación de aire mantiene un nivel bajo de vacío que minimiza los síntomas de cólico y las regurgitaciones.

No demos olvidar que la lactancia mixta puede resultar perfectamente beneficiosa para el bebé y es también muy buena, ya que combina las ventajas de ambos sistemas y asegura que el recién nacido estará bien alimentado y recibirá todas las defensas y los otros nutrientes, así como los componentes saludables que contiene la leche materna.

El biberón anticólico de Bebe Due Medic Happy, de 260 ml., es uno de los más efectivos a la hora de realizar la lactancia mixta FUENTE: chupetitos.com

El biberón anticólico de Bebe Due Medic Happy, de 260 ml., es uno de los más efectivos a la hora de realizar la lactancia mixta
FUENTE: chupetitos.com

3.- Lactancia materna predominante: A partir de los seis meses de edad, tu bebé puede empezar a tomar otros líquidos (como agua, zumos, etc.) y alimentos (purés o papillas), pero la lactancia materna debe seguir formando parte de su dieta. En este sentido, se denomina lactancia predominante cuando la leche materna sigue siendo el principal alimento que ingiere, ya que, desde el punto de vista nutricional e inmunológico, es el alimento más completo y, además, la leche materna es más económica.

4.- Lactancia materna complementaria o parcial: Se llama así a la lactancia que se realiza cuando la dieta principal del bebé ya está compuesta por alimentos sólidos y otros líquidos que debes introducir, según las indicaciones de tu pediatra. Es la fase que comienza cuando la alimentación exclusiva mediante la leche materna deja de proporcionar al pequeño o la pequeña los nutrientes que necesita y se desarrolla en el periodo que comprende desde los 6 a los 18 ó 24 meses meses de vida. En esta fase es necesario que acudamos de manera periódica al especialista para medir el crecimiento y grado de desarrollo del bebé.

En cualquier caso, aunque tu bebé haya dejado de ser un lactante, puedes seguir dándole el pecho o leche materna en biberón y continuará disfrutando de sus ventajas.

Como veis, existen varias opciones que te permiten mantener la lactancia materna más allá de los seis meses, para poder seguir disfrutando de esta experiencia única. No renunciéis a ella, si es la opción que habéis elegido.