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De sobra es sabido por todos, que la higiene de los utensilios que utilizamos para alimentar a nuestros bebés es de gran importancia y es conveniente realizarla hasta que nuestros peques cumplen, por lo menos, los seis meses de vida. De lo contrario, podrían contraer infecciones, ya que las defensas inmunitarias del bebé todavía no están totalmente desarrolladas.

Entre esos utensilios de alimentación se encuentra, como no podía ser de otra forma, los biberones; y entre los métodos de esterilización del biberón encontramos los que aprovechan el poder desinfectante del calor y aquellos que utilizan el agua fría, con la que se disuelven algunas sustancias químicas antibacterianas en la propia agua.

Esteriliza el biberón de tu bebé hasta que cumpla, por lo menos, los 6 meses de vida FUENTE: chupetitos.com

Esteriliza el biberón de tu bebé hasta que cumpla, por lo menos, los 6 meses de vida
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Antes de comenzar con la esterilización, es importante tomar una serie de precauciones. En primer lugar, lávate las manos cuidadosamente, para que éstas no se conviertan en portadoras de infecciones, como, por ejemplo, la Salmonelosis. Si has hecho limpieza doméstica, cámbiate de ropa. En segundo lugar, lava los biberones y las tetinas con agua caliente, detergente y estropajo para eliminar cualquier residuo de leche.

Uno de los métodos más frecuentes de esterilización de biberones y tetinas es el hervido. Para esterilizar, colocamos los utensilios en un cazo, cubiertos de agua, y los dejamos hirviendo durante unos diez o quince minutos, secándolos y tapándolos posteriormente hasta la siguiente toma. Este método es mejor para los biberones de vidrio, aunque también podría emplearse en los de plástico siempre que estos pudieran hervirse. Debes saber que el látex se vuelve opaco después de la esterilización y tiende a deformarse, sobre todo, si se trata con métodos de calor como este. Al sacar los biberones de la olla o cazo, no deberás utilizar tus manos pues no estarán esterilizadas. Utiliza unas pinzas para retirar los biberones y usa una toalla limpia para eliminar el exceso de agua.

Antes de esterilizar un biberón límpialo antes con agua y jabón para eliminar los restos de leche FUENTE: youtube.com

Antes de esterilizar un biberón, límpialo con agua y jabón para eliminar los restos de leche
FUENTE: youtube.com

También se puede utilizar, como forma de esterilización en caliente, un esterilizador al vapor, que es un aparato eléctrico que funciona con vapor de agua, y en el que puedes introducir todos los accesorios a la vez. Podrás conseguir esterilizadores de biberones que pueden conectarse tanto a la corriente como usarlos en el microondas. Existen distintos tamaños para poder esterilizar hasta 6 biberones. Para ello, coloca los biberones y las tetinas boca abajo para que el vapor pueda alcanzar todos los rincones de los utensilios, introduce agua en la máquina y ésta producirá vapor. Una vez que inicies el ciclo y sigas las instrucciones, retira los biberones que vayas a necesitar y, ¡listo!. En el caso de los esterilizadores para microondas, podrás utilizar todos los accesorios juntos en un recipiente con agua. En menos de diez minutos tendrás esterilizado todos los utensilios.

Por lo que respecta al método en frío, comentaros que es, probablemente, el método más cómodo, pues basta con introducir en el recipiente el biberón y sus accesorios y añadir al agua unas pastillas o un líquido desinfectante. No obstante, el tiempo necesario para la esterilización con este método es superior a los anteriores, entre 30 y 60 minutos, aproximadamente.

Una de las cosas más importantes que las madres piensan durante el embarazo es la adecuada alimentación que le van a dar a sus bebés. Para ello, es imprescindible contar con el uso de un buen biberón, y a ser posible tener más de uno en casa e ir variando de tipos y formas, porque son muchas las tomas al día y tendréis que cambiar a menudo los biberones, dependiendo del peso y de los hábitos a los que se vaya acostumbrando vuestro bebé.

Las formas  y tamaños del biberón del bebé irá cambiando conforme vaya creciendo FUENTE: chupetitos.com

Las formas y tamaños del biberón del bebé irá cambiando conforme vaya creciendo
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Se tiende a pensar que el uso del biberón es exclusivo para aquellas mujeres que no pueden dar el pecho por problemas de salud, por gusto o por déficit en la leche, pero no es del todo así. Contar con un número de biberones en casa para cuando comencéis a suministrar alimentos más sólidos a vuestro bebé o cuando se hace de forma diferida, almacenando la leche materna para tomas posteriores, es muy necesario, por la simple razón  de que la madre no se encuentre en casa. Por eso, es importante conocer la cantidad de tipos y formas de biberones que existen para así poder escoger el más adecuado para nuestro bebé.

Lo primero que debéis tener en cuenta a la hora de escoger el primer biberón que va a tener vuestro hijo es que la apariencia es lo de menos, no os fijéis en los colores o si es más o menos bonito, lo más importante es que sea funcional, práctico, cómodo para el bebé y fácil de esterilizar.

Lo primero en lo que os tenéis que fijar es en el material del que está hecho el vaso del biberón. Este puede ser de cristal o de plástico. En la medida de lo posible se recomienda los de cristal para los primeros meses de vida, además de ser los más fáciles de esterilizar. Una vez el pequeño pase a comer solo y pueda sostener él mismo el biberón, podréis pasar a escoger un biberón de plástico, para evitar posibles accidentes. Lo ideal es que además la superficie sea lo más lisa posible y que no se encuentre con muchas rugosidades, que a la larga pueden convertirse en una fuente de bacterias. Esto no significa que no pueda tener algún tipo de hendidura, algo que pueda convertirlo en más ergonómico y cómodo tanto para los padres como para el bebé.

Biberón anticólico Bebé Due de 300 ml., ideal a partir de los 6 meses de vida del bebé FUENTE: chupetitos.com

Biberón anticólico Bebé Due de 300 ml., ideal a partir de los 6 meses de vida del bebé
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El siguiente paso es escoger el tamaño y la forma del biberón. Esto dependerá exclusivamente de la edad del pequeño, por lo que irá variando a medida que vaya creciendo y sus necesidades alimenticias cambien. Las medidas generales de los biberones son: 90 ml., aconsejados para los bebés recién nacidos. Esta es la toma que se realiza entre 8 y 12 veces al día, cada 3 horas aproximadamente. Cuando el bebé tenga entre 2 y 6 meses, pasaremos al tamaño de entre 120 y 180 ml. Una vez que ha cumplido los 6 meses de vida, pasaremos a los tamaños más grande de biberón que son a partir de 240 ml. e iremos incluyendo además los alimentos más sólidos a su alimentación.

Las formas variarán en función de lo práctico que nos sea. Los biberones clásicos son los cilíndricos, los más fáciles de esterilizar. Menos comunes son los triangulares, aunque mucho más cómodos para coger y también muy limpios. Los anchos son los más indicados cuando no se trata tanto de leche materna, sino de preparados a través de leche en polvo o cuando empezamos a incluir alimentos sólidos. Por último, están los de forma angular, también llamados antirreflujo por la forma en que el líquido sale.

Seguro que en muchas ocasiones has oído que la leche infantil, bien de fórmula o leche materna extraída, no debe calentarse al microondas. Realmente, la propia Organización Mundial de la Salud dice que no utilicemos este electrodoméstico porque no calienta los alimentos de manera homogénea, y lo que puede ocurrir es que se formen bolsas de leche caliente que quemen la boca o el aparato digestivo del bebé.

Para calentar el biberón las opciones más recomendadas son recurrir al baño maría o a un calienta biberones, porque está especialmente diseñado para este propósito. Por su parte, el baño maría es el método de calentamiento por excelencia, y tiene la ventaja de que calienta los alimentos, en este caso la leche, de manera uniforme. Así, evitaremos tener problemas a la hora de encontrarnos leche demasiado caliente en medio del biberón.

Para calentar el biberón las opciones más recomendadas son el baño maría o a un calienta biberones FUENTE: chupetitos.com

Para calentar el biberón las opciones más recomendadas son el baño maría o a un calienta biberones
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El microondas, sin embargo, sigue siendo usado por la mayoría de personas porque en una situación de emergencia, cuando estamos fuera de casa, o no tenemos acceso a una cocina o vitrocerámica, o no disponemos de un recipiente o agua para el baño maría, echamos mano de uso. Pero, hemos de tener mucho cuidado con él.

Es mejor utilizar siempre un biberón de cristal que de plástico cuando usemos el microondas para calentar, ya que si se calienta demasiado, el plástico puede liberar algunas sustancias. Recuerda, también, que el microondas tiende a calentar desde el centro hacia afuera, por lo que varía la superficie que esté caliente. A veces por fuera está caliente, pero frío por dentro, o al revés. También es fácil que se encuentre más caliente por la parte superior que la inferior. Para asegurarte de hacerlo bien en casos en los que no es posible utilizar el baño maría o el calienta biberones, sigue estos pasos:

1. Coloca el biberón sin tapa en el microondas, para que salga el calor, y recto, mirando hacia arriba (algo lógico, si no se derramaría la leche).

2. Caliéntalo a potencia media en intervalos de 15 segundos. Hasta que notes que se ha calentado, pero no en exceso.

3. Sácalo, ciérralo y dale la vuelta varias veces, de manera suave, sin agitar ni crear burbujas. Esto lo hacemos para que las partes más calientes y más frías se mezclen y se alcance una temperatura intermedia.

4. Vierte unas gotas sobre el reverso de tu muñeca. Comprueba que esté tibio y no demasiado caliente.

5. Si ves que ha calentado demasiado, colócalo debajo de un grifo con agua fría. Si está frío, puedes hacerlo mismo con agua caliente, o repetir el proceso.

Si puntualmente hemos de calentar el biberón en el microondas, es mejor utilizar siempre un biberón de cristal FUENTE: pxhere.com

Si puntualmente hemos de calentar el biberón en el microondas, es mejor utilizar siempre un biberón de cristal
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Ten en cuenta que la leche materna no debe calentarse demasiado o perderá parte de sus propiedades. Es mejor que quede templada que demasiado caliente. También deberás tirar lo que sobre del biberón tras haberlo tomado, pues no se pueden calentar varias veces. Además los biberones se deben preparar con una antelación máxima de 24 horas, así que no merece la pena guardar la leche sobrante.

Lo que sí podemos hacer con el microondas es el propio baño maría. Para ello, calentamos un recipiente con agua dentro del mismo, y al sacarlo sumergimos el biberón hasta que se caliente. Recuerda que siempre que emplees este método, el agua siempre debe quedar por debajo del tapón, para que no entre.

Por último, otra opción, siempre que el bebé no necesita mucha temperatura en la leche, es calentar el biberón bajo un grifo de agua caliente. Para no quemarnos, debemos un trapo de cocina y sujetar el biberón por el tapón, evitando siempre que este se moje. Así nos quedaría ligeramente tibio.

Conseguir que un bebé, después de haber estado alimentado con la lactancia materna, acepte bien el biberón, a veces no es fácil. Pero hay momentos en que no queda más remedio que hacerlo, porque las madres han de incorporarse al trabajo o porque, simplemente, se decide interrumpir la lactancia materna porque el bebé ya es más mayor y puede alimentarse con el biberón.

Es lógico que, al principio, cuando se interrumpa la lactancia materna, el bebé muestre rechazo por el biberón FUENTE: youtube.com

Es lógico que, al principio, cuando se interrumpa la lactancia materna, el bebé muestre rechazo por el biberón
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Lo ideal es que el biberón no se lo ofrezca mamá, sino papá u otra persona. El bebé asocia a su mamá con el pecho, y se sentirá engañado si intentas alimentarlo con biberón. Si el motivo por el que dais el biberón al peque es porque volvéis a trabajar, disfrutad hasta el último día de lactancia, y dejad que sea la canguro o la cuidadora de de la guardería, por ejemplo, quien ofrezca esta nueva forma de beber leche.

Hay quienes creen que, cuanto más hambriento esté el bebé, mejor aceptará el biberón, pero esto es un error. Un bebé con mucha hambre llorará, se angustiará y tendrá más dificultades para succionar de la tetina. Así que lo mejor es siempre ofrecerle el biberón a las dos horas de haber tomado pecho, con el niño bien despierto y contento.Algunos bebés se sienten cómodos reclinados junto al pecho del cuidador, en una posición similar a la de amamantar. Otros, prefieren estar más sentaditos. Es cuestión de ir probando qué le sienta mejor a tu hijo.

Si queréis probar uno que funciona muy bien en estos casos, en Chupetitos os aconsejamos el biberón Bebé Due Medic de 160 ml. que, además, es uno de los más efectivos a la hora de evitar los tan temidos cólicos del lactante. Su cánula incorpora un práctico sensor de temperatura, pasando de color morado a rosa si el líquido supera los 37 grados y lleva una tetina de silicona velocidad lenta. El flujo continuo de este biberón facilita que el líquido salta al ritmo que el bebé necesita, sin tener que hacer esfuerzos antinaturales.

El flujo continuo del biberón Bebé Due Medic facilita que el líquido salta al ritmo que el bebé necesita, sin tener que hacer esfuerzos antinaturales FUENTE: chupetitos.com

El flujo continuo del biberón Bebé Due Medic facilita que el líquido salga al ritmo que el bebé necesita, sin tener que hacer esfuerzos antinaturales
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Otra manera de que no rechace el biberón y locoja bien es distraerlo, cantarle, pasearlo, etc. Y algunos, lo cogen únicamente cuando están dormidos o adormilados. Si habéis hecho toda clase de intentos y el bebé sigue sin coger el biberón, probad con diferentes marcas de biberones o con diferentes marcas de tetinas. O variad la temperatura de la leche (algunos la prefieren natural, otros más tibia). Mojar o enjugar la tetina bajo el agua caliente del grifo también puede funcionar.

Algunos bebés que no quieren saber nada con el biberón aceptan alimentarse de otra manera. El vasito evolutivo es una buena alternativa, porque la leche va fluyendo al ritmo que quiere el bebé. Y cuando el bebé tiene más de seis meses y comienza con la alimentación complementaria, se puede obviar la leche y ofrecerle una papilla o un yogur cuando la mamá está ausente.

Acéptalo, hay algunos bebés que no quieren beber ni comer hasta que no regresa su mamá. Si este es tu caso, tu hijo no sufrirá desnutrición: simplemente, querrá compensar con más tomas de pecho el tiempo que pasas lejos de él. Te despertará más seguido por las noches y mamará durante más tiempo cada vez que lo pongas al pecho. Vamos, serán unos meses difíciles, pero también esto pasará porque se acabará acostumbrando al biberón.

La esterilización de biberones, chupetes y otros utensilios del bebé es importantísima para la salud de los más pequeños, ya que cuando nacen están expuestos a muchísimos gérmenes y bacterias que pueden provocarle infecciones y problemas subyacentes. Mantener una correcta higiene de los chupetes y biberones que se vayan a utilizar es crucial y hay diversas razones para hacerlo.  Incluso, si los biberones o chupetes son nuevos. ¡Te las contamos!

Esterilizar chupetes y biberones es crucial para evitar enfermedades, cuando el bebé es pequeño FUENTE: youtube.com

Esterilizar chupetes y biberones es crucial para evitar enfermedades, cuando el bebé es pequeño
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1.- En primer lugar, por algo tan fundamental como básico: cuando el bebé es aún pequeño, sus defensas inmunitarias no están totalmente desarrolladas, de manera que no esterilizar sus utensilios o no lavarlos correctamente puede derivar en infecciones intestinales, así como otras afecciones relacionadas.

Existen varias maneras de esterilizar los biberones o los chupetes del bebé, pero antes de que optes por alguna de ellas, siempre es conveniente lavar previamente con agua caliente y jabón muy minuciosamente los chupetes y biberones con un cepillo y darle la vuelta a las tetinas de los biberones, para arrancar cualquier resto de leche que haya quedado pegada.

2.- En segundo lugar porque las bacterias más dañinas para un bebé se pueden transferir desde las manos de las personas adultas o los restos de leche acumulados en biberones y chupetes. Un lavado a fondo de nuestras manos y de los utensilios de succión y alimentación del bebé ayudarán a reducir este riesgo, y la esterilización garantizará que se elimine cualquier bacteria que haya podido permanecer ahí.

3.- En tercer lugar porque podría sufrir con más intensidad enfermedades como amigdalitis, faringitis, afecciones bucales, o gastroenteritis. De hecho, en la actualidad, la diarrea de los lactantes es un motivo habitual de consulta pediátrica y de hospitalización en Europa. La gastroenteritis se ocasiona por la invasión de gérmenes en la mucosa digestiva. Para evitar esto, o al menos disminuir el riesgo de infección, no sólo es conveniente vigilar la higiene de los alimentos que va a tomar, sino que es importante esterilizar los biberones y las tetinas de tu bebé, puesto que están en contacto directo con su boca.

Las bacterias más dañinas para un bebé se pueden transferir a través de los restos de leche acumulados en biberones y chupetes FUENTE:

Las bacterias más dañinas para un bebé se pueden transferir a través de los restos de leche acumulados en biberones y chupetes
FUENTE: pxhere.com

Así que, conocidas las tres razones principales por las que debes esterilizar chupetes y biberones, ten en cuenta, además, los siguientes factores:

  • Un biberón que se ha esterilizado, dura esterilizado de 4 a 6 horas, ya que al entrar en contacto con el medio ambiente comienza a contaminarse de nuevo.
  • Después de usar el biberón y las tetinas, conviene lavarlo con agua y jabón para evitar que los residuos que hayan quedado se queden pegados. Es importante que queden muy bien enjuagados.
  • Para facilitar la labor de lavar el biberón y los chupetes sin que quede algún resto, conviene que utilices un cepillo.
  • Si quieres secar el biberón o el chupete esterilizado antes de guardarlo, es preferible que utilices un trapo exclusivo para usarlo en los biberones y chupetes del bebé y así evitas que haya alguna transferencia de grasa de los otros trapos que usas.
  • Guarda los biberones, tetinas y chupetes esterilizados en un tupper u otro lugar, pero que sea específico para ellos. Se mantendrán higiénicos por más tiempo y evitarás que el polvo entre en contacto.
  • A partir de los cuatro meses, tu pequeño querrá llevárselo todo a la boca. Aun así, no está de más que sigas esterilizando el biberón y los chupetes para evitar que algún resto que haya quedado de leche o de sus zumos pueda generar gérmenes.

Ahora que estamos de vacaciones y tenemos un poquito más de tiempo es el momento de ir pensando en cosas que nuestro bebé puede utilizar cuando vaya de nuevo a la guardería. Para los peques de la casa, volver a la guarde supone ver a sus amigos otra vez, jugar con ellos, y pasárselo en grande. Pero para los papis, supone tener preparado todo lo que los niños van a necesitar. Y es que, aunque aún falte un poco para ir de nuevo, al final, hay que ir viendo qué accesorios necesitan renovar y así comprar otros.

Chupetes personalizados  para tu bebé, la mejor solución para la guardería FUENTE: chupetitos.com

Chupetes personalizados para tu bebé, la mejor solución para la guardería
FUENTE: chupetitos.com

En este momento, los padres tenemos la oportunidad de comprar esos básicos que no pueden faltar nunca a un precio rebajado porque la vuelta al cole, para qué nos vamos a engañar, es toda una revolución económica para cualquier familia. Y como casi seguro que un chupete y un biberón nuevos va a necesitar nuestro peque, os dejamos idas que, aparte de muy molonas, seguro que le son muy prácticas.

Como nos encantan los chupetes personalizados; tenéis que echar un vistazo a las colecciones que tenemos en nuestra web de chupetes personalizados de 0 a 6 meses y de chupetes personalizados de 6 a 36 meses, y elegir los packs, tetinas y colores que más os gusten y poner el nombre de vuestro bebé. Son perfectos para llevar a la guarde porque al tener el nombre de tu peque, es más difícil que se pierdan. En ambas colecciones, se ofrecen chupetes que están fabricados en España, de la más alta calidad, seguros y prácticos para el bebé y libres de Bisfenol A y de ftalatos.

Y también deberíais echar un vistazo a los biberones Avent personalizables, (transparentes, en colores rosa o azul, naturales, con asas, de 125 ml., de 260 ml. y de 330 ml.), la tenéis a vuestro alcance, para combinar mejor la lactancia materna y el biberón y son muy fáciles de usar, limpiar y montar.

Si eliges un biberón Avent personalizado que, además, es anticólicos, aún será mejor, ya que su sistema anticólicos de dos piezas consiste en la tetina Avent y un anillo adaptador. Mientras el bebé se alimenta, el exclusivo borde de la tetina se flexiona para que el aire entre en el biberón en lugar de en la barriguita del bebé, gracias a su tetina de flujo lento. Vamos, su funcionamiento es igual que la succión en la lactancia materna natural, donde es el bebé el que controla el flujo de leche.

Biberón Anticólicos Avent Azul de 330 ml. FUENTE: chupetitos.com

Biberón Anticólicos Avent Azul de 330 ml.
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En Chupetitos nos esforzamos cada día por que tu hijo o tu hija tenga siempre lo mejor y sea el auténtico protagonista de su vida. ¿Qué te han parecido estos productos tan molones? ¿A que son una buena idea para ir preparando la vuelta de tu pequeño a la guardería? Di adiós al aburrimiento en chupetes y biberones, sin dejar de apostar por elementos seguros y de calidad que velen por tu tranquilidad y la de tu bebé en las guarderías y en los colegios. Entra en la web de Chupetitos y disfruta viendo todos los modelos que tenemos de chupetes y biberones personalizados.

¡Te van a encantar!