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Se acerca, poco a poco, el día de Halloween, de las brujas y los fantasmas y para los bebés de la casa es una fiesta llena de diversión y creatividad. En nuestro país, conforme han ido pasando los años, son cada vez más las personas que se apuntan a celebrar Halloween y a pasar unos días divertidos con los niños. Seguro que ya tienes pensando el disfraz para tu pequeño pero, ¿sabías que también puedes comprarle unos chupetes de Halloween y, además, personalizarlos con su nombre?

Para que tu bebé esté listo en la gran noche de Halloween, te hemos preparado una selección de chupetes de Halloween  con diferentes motivos: una bruja, una tela de araña, un murciélago y una calabaza. Todos ellos para celebrar una de las noches más terroríficas del año. ¿Te animas ?

Te los vamos a mostrar uno a uno.

1.- Chupete Halloween tela de araña: Si caes en su red que sea porque te gusta de verdad.

Chupete Halloween tela de araña FUENTE: chupetitos.com

Chupete Halloween tela de araña
FUENTE: chupetitos.com

2.-Chupete Halloween brujaUn chupete con una bruja buena y muy traviesa encima de la escoba y que nunca deja de volar.

Chupete Halloween bruja color naranja FUENTE: chupetitos.com

Chupete Halloween bruja color naranja
FUENTE: chupetitos.com

3.- Chupete Halloween calabaza: El básico por antonomasia. Uno de los elementos clave de la fiesta. Su color naranja junto con el negro del dibujo de la calabaza lo convierten en el chupete de Halloween más demandado de la fiesta.

Chupete Halloween calabaza FUENTE: chupetitos.com

Chupete Halloween calabaza
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4.- Chupete Halloween murciélagos: con sus alitas  le darán el toque simpático al disfraz de los pequeños.

Chupete Halloween pareja de murciélagos negro FUENTE: chupetitos.com

Chupete Halloween pareja de murciélagos negro
FUENTE: chupetitos.com

Todos estos modelos de chupetes de Halloween están disponibles tanto en tetina anatómica de látex como de silicona, de 0-6 meses o de 6-36 meses, el escudo y la anilla están realizados en Tritán (Copolyester),  son libres de BPA y libre de phthalatos y cumplen con los estándares de la Unión Europea EN 1400, por lo que se adecuan a las exigencias en cuanto a calidad, durabilidad, funcionalidad y medio ambiente.

¿Os gustan? ¿Con cuál os quedaríais para celebrar la noche de Halloween?

El chupete es uno de los elementos infantiles de mayor consuelo.  Su utilización a lo largo de la historia ha sido habitual desde los inicios de la humanidad. Se cree que su uso era ya común en el Neolítico, aunque el primer registro que tenemos de él como de otros utensilios domésticos, conservado en las condiciones idóneas, fue en Egipto y data de más de 3.000 años.

Las primeras versiones del chupete se confeccionaron de trapo y datan de 1900 FUENTE: pixabay.com

Las primeras versiones del chupete se confeccionaron de trapo y datan de 1900
FUENTE: pixabay.com

Las versiones más tempranas de chupete se confeccionaban de trapo, que se rellenaba con harina, miel o semillas de amapola para mantener sedado al niño. Pero, el chupete, tal y como lo conocemos hoy en día, data del año 1900, cuando un farmacéutico de Manhattan llamado Christian W. Meinecke unió un pezón de goma a un escudo circular, inventando así el chupete actual, o algo parecido, vamos. Aunque el prototipo original se ha ido modernizando (el caucho de los primeros chupetes estaba tintando de blanco y se hacía con sulfuros, lo que dejaba un olor desagradable en la boca del bebé) el chupete actual es, esencialmente, el mismo.

Se suele decir “es más simple que el mecanismo de un chupete, pero de simple no tiene nada, ya que su uso está fundamentado en la necesidad biológica e instintiva de succionar que poseen todos los bebés. A este instinto se le conoce como SNN (Succión No Nutritiva), una succión fácilmente reconocible en los bebés recién nacidos cuando se chupan el dedo, la mano o cualquier cosa que les acerques a la boca. Este instinto de succión es, según los expertos, un reflejo normal que ayuda a la supervivencia en términos primitivos y que se inicia cuando el bebé está aún en el vientre de su madre (se ha podido observar a bebés neonatos chupándose el pulgar en algunas ecografías).

Durante años ha habido diferentes críticas y teorías relacionadas con el uso del chupete, al que se acusó de fomentar “ensanchamiento de la lengua”, “deformación de la boca” o “confusión con el pezón”. Incluso se ha discutido sobre si es mejor chupar un chupete que el dedo o si la succión prolongada digital altera el cierre bucal, altera la posición de la lengua o puede causar apiñamiento de los dientes y alterar el reflejo fisiológico de la deglución, sin entrar en el debate de que el hábito de la succión digital es muchísimo más difícil de eliminar.

En Chupetitos puedes encontrar una enorme variedad de chupetes FUENTE. chupetitos.com

En Chupetitos puedes encontrar una enorme variedad de chupetes
FUENTE. chupetitos.com

Hoy en día, se ha comprobado que el correcto uso del chupete tiene efectos positivos en los bebés; además del evidente efecto calmante, ciertos estudios científicos han demostrado que refuerza su sistema inmunitario e incluso reduce las probabilidades de muerte súbita en bebés hasta 12 meses. E, incluso, se ha innovado mucho en modelos de chupetes: chupetes personalizados, chupetes de diseño, chupetes con frases, chupetes calmantes, chupetes nocturnos que tienen luz, etc. Una enorme variedad y modelos, como los que puedes encontrar en la web de Chupetitos.

Ahora bien, sí que es cierto que es recomendable controlar el uso del chupete. La edad recomendada por los especialistas para ir retirando el chupete está entre los 12 y los 24 meses, por supuesto, conviene hacerlo preparando al bebé poco a poco para este gran cambio en su vida.

¿Aún te parece simple el chupete? ¿Qué te ha parecido lo que te hemos contado acerca de la historia, patente y uso del chupete?

El chupete es el accesorio perfecto para calmar a los bebés, para facilitarles el sueño, aliviar los molestos cólicos y hasta disminuir los riesgos de muerte súbita. Sin embargo, hay personas que piensan que el chupete puede afectar a la lactancia, al desarrollo del habla del pequeño o, incluso, crearle una dependencia máxima. Por eso, es importante tener en cuenta algunas precauciones cuando decidimos que nuestro bebé use el chupete.

Elige el chupete que se corresponda con la edad del bebé FUENTE: chupetitos.com

Elige el chupete que se corresponda con la edad del bebé
FUENTE: chupetitos.com

Conocer las cosas que se hacen mal con los chupetes es un paso importante para nuestro bebé lo utilice bien. Así, en primer lugar, debemos prestar atención al tamaño del chupete y escoger solamente aquel que sea adecuado para su edad. Por eso, hay chupetes de 0 a 6 meses y chupetes de 6 a 36 meses. Procurad, además, que no tenga partes pequeñas que puedan desprenderse y comprometer la seguridad de nuestros hijos. Y no ahorres en chupetes: cambiadlos en cuanto notéis algún signo de deterioro como, por ejemplo. verlo más opaco.

En segundo lugar, no abuséis de colocarlos en el lavaplatos. Todos los chupetes deben ser esterilizados, incluso cuando se los acabes de comprar. Pero lo mejor es hervirlos durante al menos cinco minutos, al menos una vez, pero varias veces al día si tu bebé está malito. Siempre que no se estén usando, colócales el tapón o tapa de seguridad y guárdalos para evitar que se ensucien. Y nunca “limpies” un chupete que se cayó colocándolo en tu boca: tu saliva también tiene gérmenes que pueden perjudicar a tu bebé.

En Chupetitos, todos nuestros chupetes personalizados llevan de regalo una tapa protectora con función esterilizador. Basta colocar esa tapa al chupete y llenarlo de agua hasta cubrir la tetina, introducirlo en el microondas durante 30 segundos a 750 watios y ya tienes tu chupetito esterilizado.

Un chupete puede hacer maravillas para tranquilizar a un bebé, pero no debe ser sustituto de los brazos de mamá y papá. El chupete no debe ser un recurso recurrente para que el bebé no llore: llorar es una manera sana que tiene el bebé de expresar una necesidad. Asegúrate de interpretar esa necesidad antes de bloquearla. Sin embargo, ofrécele el chupete cuando tu pequeño esté cansado, ya que ayudará a conciliar su sueño. Pero procura retirarlo y no volverlo a colocar cuando ya se haya dormido.

El chupete no debe ser sustituto de los brazos de mamá y papá FUENTE: pixabay.com

El chupete no debe ser sustituto de los brazos de mamá y papá
FUENTE: pixabay.com

La necesidad de succión y la necesidad de alimento son dos cosas diferentes. El chupete no debe ser untado con alimentos para tratar de “engañar” al bebé a que pruebe nuevos sabores. Para la alimentación del bebé, la comida debe ser ofrecida con una cuchara. No mojes al chupete en sustancias dulces ni en zumos para tratar de que el bebé lo acepte, ya que el azúcar de estos alimentos favorece la aparición de caries. Tampoco debe ser empleado para distraer al niño que tiene hambre.

Aún con todas estas precauciones, el uso prolongado del chupete está asociado con problemas en la dentición, así como con mayor incidencia de otitis y resfriados. A partir de que tu bebé cumpla un año, procura reducir el tiempo de uso del chupete para que progresivamente lo abandone. A esa altura, ya tendrás otros recursos para tranquilizarle y el bebé se tranquilizará casi enseguida, porque habrás evitado todos los malos usos del chupete y habrás acostumbrado a tu bebé a este accesorio con cautela y de la forma correcta.

La esterilización de biberones, chupetes y otros utensilios del bebé es importantísima para la salud de los más pequeños, ya que cuando nacen están expuestos a muchísimos gérmenes y bacterias que pueden provocarle infecciones y problemas subyacentes. Mantener una correcta higiene de los chupetes y biberones que se vayan a utilizar es crucial y hay diversas razones para hacerlo.  Incluso, si los biberones o chupetes son nuevos. ¡Te las contamos!

Esterilizar chupetes y biberones es crucial para evitar enfermedades, cuando el bebé es pequeño FUENTE: youtube.com

Esterilizar chupetes y biberones es crucial para evitar enfermedades, cuando el bebé es pequeño
FUENTE: youtube.com

1.- En primer lugar, por algo tan fundamental como básico: cuando el bebé es aún pequeño, sus defensas inmunitarias no están totalmente desarrolladas, de manera que no esterilizar sus utensilios o no lavarlos correctamente puede derivar en infecciones intestinales, así como otras afecciones relacionadas.

Existen varias maneras de esterilizar los biberones o los chupetes del bebé, pero antes de que optes por alguna de ellas, siempre es conveniente lavar previamente con agua caliente y jabón muy minuciosamente los chupetes y biberones con un cepillo y darle la vuelta a las tetinas de los biberones, para arrancar cualquier resto de leche que haya quedado pegada.

2.- En segundo lugar porque las bacterias más dañinas para un bebé se pueden transferir desde las manos de las personas adultas o los restos de leche acumulados en biberones y chupetes. Un lavado a fondo de nuestras manos y de los utensilios de succión y alimentación del bebé ayudarán a reducir este riesgo, y la esterilización garantizará que se elimine cualquier bacteria que haya podido permanecer ahí.

3.- En tercer lugar porque podría sufrir con más intensidad enfermedades como amigdalitis, faringitis, afecciones bucales, o gastroenteritis. De hecho, en la actualidad, la diarrea de los lactantes es un motivo habitual de consulta pediátrica y de hospitalización en Europa. La gastroenteritis se ocasiona por la invasión de gérmenes en la mucosa digestiva. Para evitar esto, o al menos disminuir el riesgo de infección, no sólo es conveniente vigilar la higiene de los alimentos que va a tomar, sino que es importante esterilizar los biberones y las tetinas de tu bebé, puesto que están en contacto directo con su boca.

Las bacterias más dañinas para un bebé se pueden transferir a través de los restos de leche acumulados en biberones y chupetes FUENTE:

Las bacterias más dañinas para un bebé se pueden transferir a través de los restos de leche acumulados en biberones y chupetes
FUENTE: pxhere.com

Así que, conocidas las tres razones principales por las que debes esterilizar chupetes y biberones, ten en cuenta, además, los siguientes factores:

  • Un biberón que se ha esterilizado, dura esterilizado de 4 a 6 horas, ya que al entrar en contacto con el medio ambiente comienza a contaminarse de nuevo.
  • Después de usar el biberón y las tetinas, conviene lavarlo con agua y jabón para evitar que los residuos que hayan quedado se queden pegados. Es importante que queden muy bien enjuagados.
  • Para facilitar la labor de lavar el biberón y los chupetes sin que quede algún resto, conviene que utilices un cepillo.
  • Si quieres secar el biberón o el chupete esterilizado antes de guardarlo, es preferible que utilices un trapo exclusivo para usarlo en los biberones y chupetes del bebé y así evitas que haya alguna transferencia de grasa de los otros trapos que usas.
  • Guarda los biberones, tetinas y chupetes esterilizados en un tupper u otro lugar, pero que sea específico para ellos. Se mantendrán higiénicos por más tiempo y evitarás que el polvo entre en contacto.
  • A partir de los cuatro meses, tu pequeño querrá llevárselo todo a la boca. Aun así, no está de más que sigas esterilizando el biberón y los chupetes para evitar que algún resto que haya quedado de leche o de sus zumos pueda generar gérmenes.

Todos los padres sabemos que es importante establecer rutinas en el bebé en cuanto nace. Hacer las cosas a modo de repetición, en el mismo lugar, a la misma hora y de la misma manera, ayuda a los bebés a conocer las reglas y aceptarlas. También les tranquiliza, porque ven que en su día a día hay un orden y unas pautas que les permiten prever lo que vendrá después. A la larga, las rutinas proporcionan algo muy valioso: los hábitos. Y en estos hábitos, el chupete desempeña un papel fundamental.

El chupete ayuda a que el bebé identifique que ya ha llegado la hora de dormir FUENTE: chupetitos.com

El chupete ayuda a que el bebé identifique que ya ha llegado la hora de dormir
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El chupete satisface la necesidad de succionar, calma la ansiedad, consuela, aporta seguridad e induce al sueño. Su succión activa la salivación del bebé, lo que en determinados casos, como en los problemas de regurgitación y acidez, ayuda a mitigar las molestias. Y, además, es más fácil limitar su uso o prescindir de él que cuando el niño se chupa el dedo.

Tener una rutina establecida por la noche y acompañada del chupete nos ayudará a que el bebé identifique que ya ha llegado la hora de dormir y que asocie ese momento al descanso. Las rutinas son muy importantes para los más pequeños, y aunque algún día nos las saltemos, son una buena guía temporal para ellos.

La rutina de la noche puede empezar, tras la cena, con el momento del baño, en el que normalmente los bebés se relajan. Es la hora también de atenuar las luces de nuestro hogar, bajar persianas y tratar de no hacer mucho ruido, bajando el volumen de la música o la televisión, si están encendidas. Si el agua del baño está a una buena temperatura y empleamos este momento para acariciar y relajar al bebé, además de que experimente con este elemento, estaremos contribuyendo a que pueda conciliar más rápidamente el sueño.

Cuando el bebé sabe lo que viene después de cada cisa, se muestra mucho más relajado y acepta encantado el baño o el irse a dormir a su hora. Por el contrario, si un día le acostamos a las 8 y otro a las 12, si hoy le bañamos por la tarde y mañana por la noche, si una vez le damos el chupete y otra no, se sentirá inseguro y rechazará las necesarias normas para su buen desarrollo y para el transcurrir normal de la vida en familia.

El chupete también enseña al bebé  a saber esperar y a aceptar los horarios FUENTE: pixabay.com

El chupete también enseña al bebé a saber esperar y a aceptar los horarios
FUENTE: pixabay.com

Las rutinas son imprescindibles para que todos sepamos qué toca en cada momento, asumamos obligaciones y responsabilidades. Aún es muy pronto, pero si empezamos cuanto antes a marcar tiempos, nuestro bebé interiorizará la importancia del orden y, el día de mañana, sabrá que cuando toque estudiar, hay que hacerlo, y que si llega la hora de recoger los juguetes, no se puede remolonear y hay que ponerse manos a la obra.

Por ello, te recomendamos también que ofrezcas un chupete a tu bebé. El chupete contribuye desde el primer día a marcar las rutinas en la vida del bebé. El niño sabe, por ejemplo, que cuando se lo dan es porque ha llegado la hora de irse a la cama; o que aún es pronto para comer o que mamá y papá están ocupados y no pueden amamantarle o darle de comer o cogerle en brazos en ese momento. En definitiva, una de las ventajas del chupete es que enseña al bebé que debe aprender a esperar y a aceptar los horarios. Y esto, a la larga, es fundamental para toda la vida del niño.

Quizá hayáis oído en alguna ocasión que mojar el chupete en azúcar, miel, zumos o infusiones tranquiliza a los bebés. Pero, ¡mucho cuidado con esta costumbre! Mojar el chupete en alguna sustancia dulce no es mano de santo para tranquilizar a los bebés, ni siquiera por un ratito. La costumbre puede que esté muy extendida entre nuestras abuelas y madres, pero todos sabemos que no conviene hacerlo. Sin embargo, todavía hay quien cae en la tentación y lo hace cuando no sabe cómo calmar a un bebé irritado porque, total, ¡se ha hecho toda la vida y no ha pasado nada!

un chupete endulzado con azúcar, miel u otra sustancia dulce significa aumentar la posibilidad de futuras caries FUENTE: Flickr.com

Un chupete endulzado con azúcar, miel u otra sustancia dulce significa aumentar la posibilidad de futuras caries
FUENTE: Flickr.com

Sin embargo, sí que pasa. Esta costumbre favorece la aparición de caries y acostumbra a los bebés al azúcar y a los sabores muy dulces. Aunque los dientes de leche no se vean, durante el tiempo en que el niño ha permanecido en el seno de la madre, se han ido formando todas las estructuras o tejidos que darán lugar a los mismos. Acostumbrar al niño a un chupete endulzado con azúcar, miel u otra sustancia dulce significa aumentar la posibilidad de futuras caries. También tiene un efecto negativo sobre su sentido del gusto, que aún se está formando, pues de esta forma se hipotecan sus futuras elecciones.

Los médicos aconsejan que no hagamos esto. Los niños deben tomar los alimentos que su pediatra prescriba y en el orden en que él establezca. Dado que la mayoría de los bebés solo y exclusivamente toman leche materna durante los seis primeros meses de vida, porque con eso tienen todas sus necesidades cubiertas, es evidente que el azúcar resulta un añadido innecesario.

Por otra parte, los pediatras recomiendan que la sal y el azúcar se den lo más tarde posible y en muy poca cantidad. Llegará un momento en que habrá que incluir estas sustancias en la alimentación infantil, porque a partir del año ya podrán comer casi lo mismo que el resto de la familia, pero tampoco es bueno el exceso de sal y azúcar. De hecho, no lo es ni tan siquiera en la dieta de los adultos.

Otro factor a tener en cuenta es que el azúcar aumenta el riesgo de obesidad. El sabor dulce es el más querido por los bebés y si les ofrecemos azúcares con el chupete, estaremos dificultando la aceptación de otros sabores.

Por tanto, nada de miel, ni azúcar, ni zumos, ni infusiones mojadas en el chupete. La miel no debe darse a los bebés antes de cumplir el año. Tanto la miel de caña como la de abeja pueden contener esporas de Clostridium botulinum, un bacilo que en el organismo inmaduro del bebé pueden dar lugar a una neurotoxina causante del botulismo infantil.

Tampoco es recomendable mojar el chupete en zumo, primero porque los zumos de frutas no se recomiendan antes de los seis meses y después porque no deben sustituir a la fruta. Llenarse de líquido impide ingerir la cantidad necesaria de leche o de otros nutrientes.

El chupete siempre hay que ofrecerlo al bebé solo, sin mezclarle sustancias dulces FUENTE: chupetitos.com

El chupete siempre hay que ofrecerlo al bebé solo, sin mezclarle sustancias dulces
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Y, por último, mucha gente cree que las infusiones, como son naturales, no tienen contraindicaciones y las moja también en el chupete. ¡Error!. Suelen contener principios farmacológicamente activos. Dado que no existen estudios sobre su seguridad, dosis y toxicidad realizados con bebés, no podemos estar seguros de su inocuidad. Muchas plantas contienen elementos que pueden dificultar la absorción del hierro y otros minerales, como la manzanilla o el té verde. El anís, el hinojo y el comino contienen un depresor neurológico que, en grandes dosis, produce, somnolencia y convulsiones y no se sabe cuál es el umbral seguro para el pequeño organismo de un bebé.

Así que… el chupete, siempre solo, sin mezclas. ;-) En Chupetitos tienes una gran variedad de chupetes: chupetes personalizados, chupetes de Navidad, chupetes con frases y muchos más modelos en diferentes tipos de tetinas para elegir. Y son tan chulos que no necesitarás acompañarlos de nada dulce para que agraden a tu bebé.