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Las adivinanzas son un juego "diferente" y muy entretenido para los niños FUENTE: youtube.com

Las adivinanzas son un juego “diferente” y muy entretenido para los niños
FUENTE: youtube.com

Ahora que los peques han empezado el colegio y que las rutinas han aparecido en nuestras casas, es momento volver a pasar tiempo en familia y una forma maravillosa de hacerlo puede ser planteando adivinanzas para entretener a los niños y con las que, además, puedan aprender y ejercitar sus habilidades.

Son muchas las actividades que podemos compartir con los niños para entretenerlos: manualidades divertidas, alguna receta sorprendente o la lectura de un poema especial para ellos. Pero, precisamente jugando con las palabras, también podemos compartir buenos momentos y en eso una juego que se lleva la palma es el de las adivinanzas, una actividad divertida y que a los niños les encanta.

Hoy, desde Chupetitos, os queremos dejar 20 adivinanzas, para que tengáis a vuestro hijos e hijas entretenidos y concentrados en un “juego” diferente. Aquí van:

  • Para ser más elegante no usa guante ni chaqué sólo cambia en un instante por una “efe” la “ge”. (El elefante)
  • Aunque yo nunca me mueva por mí suben, por mí bajan; soy de diversas materias y mi utilidad alaban. (La escalera)
  • Está en la navaja y está en el cuaderno; se cae del árbol antes del invierno. (La hoja)
  • Aparece por delante, por los lados, por la espalda, te descuidas un instante y te levanta la falda. (El viento)
  • Desde el día que nací corro y corro sin cesar, corro de noche y de día hasta llegar a la mar. (El río)
  • Por fuera corteza verde, por dentro estuche marrón. Mi carne blanca la muelen y hacen con ella turrón. (La almendra)
  • De tus tíos es hermana, es hija de tus abuelos y sobre todo destaca por ser la que más te ama. (La madre)
  • No es cama ni es león y desaparece en cualquier rincón. (El camaleón)
  • Comienzo la luna, termino el sol, estoy en el cielo pero en la tierra no. (La letra L)
  • Y lo es, y lo es, y no me lo adivinas en un mes. (El hilo)
  • Una señorita muy señoreada, que siempre va en coche y siempre va mojada. (La lengua)
  • No es león y tiene garra, no es pato y tiene pata. (La garrapata)
  • Fui a la plaza y las compré bellas, llegué a mi casa y lloré con ellas. (Las cebollas)
  • Es la reina de los mares, todos dicen que es muy buena, y por no ir nunca vacía, siempre va llena. (La ballena)
  • Adivina quién soy: cuanto más lavo más sucia voy. (El agua)
  • Todas las palabras sé y, aunque todas las explico, jamás las pronunciaré. (El diccionario)
  • Tiene yemas y no es huevo; tiene copa, no es sombrero; tiene hojas y no es libro. ¿Qué es lo que os digo? (El árbol)
Con las adivinanzas los niños se divertien, al tiempo que los incitamos a ampliar sus horizontes FUENTE: pxhere.com

Con las adivinanzas los niños se divertien, al tiempo que los incitamos a ampliar sus horizontes
FUENTE: pxhere.com

  • Blanca soy y, como dice mi vecina, útil soy en la cocina. (La harina)
  • Bolita tengo, tinta también, capucha llevo y escribo bien. (El bolígrafo)
  • Lámina que no se ve y nos protege del viento. Aunque la atraviesa el sol, se empaña con el aliento. (El cristal)
  • Vengo al mundo a trabajar y tengo tan mala suerte que si me pinchan fuerte no me puedo quejar. (El dedal)

Con estas adivinanzas infantiles desarrollaréis el ingenio de los peques y los tendréis entretenidos un buen ratito, incluso si vais a viajer en coche. Ellos se divertirán, al tiempo que los incitaréis a ampliar sus horizontes y poner en funcionamiento todas sus capacidades.

La psicología de los colores nos dice que éstos tienen un efecto sobre el ánimo de las personas, por tanto, es necesario saber la influencia que puede ejercer sobre nuestros bebés para saber cómo pueden afectarles a ellos.

Un punto clave para tener en cuenta es saber que la manera en que se perciben los colores será diferente en función de la edad. Cuando un bebé nace no llega a diferenciar todos los colores, porque su visión aún está inmadura. Seguramente, un bebé recién nacido podrá distinguir un contraste entre blanco y negro, después seguramente se les llamará la atención el tono o el color rojo.

El color blanco, es apropiado para las habitación del bebé porque se vincula con la calma, la armonía y la paz FUENTE: pixabay.com

El color blanco, es apropiado para las habitación del bebé porque se vincula con la calma, la armonía y la paz
FUENTE: pixabay.com

Por esas razones, es necesario que se decore el cuarto del pequeño usando tonos suaves, en lugar de colores primarios que resulten brillantes y alegres. Los bebés tendrán la capacidad de diferenciar, además del rojo el azul, el amarillo y el verde. Se puede escoger cualquier color, ya que en los recién nacidos aún no tienen influencias culturales del color.

A medida pasan los años, comenzarán a diferenciar las preferencias según el sexo del niño, ya sabrán qué colores les gusta y cuáles no y los adultos, en la medida de lo posible, tendremos que respetar sus intereses.

El efecto psicológico que tienen los colores es diferente y conviene tenerlo en cuenta. El rojo es uno de los colores que generará una gran atención visual. Estimulará su acción, incrementará su energía y también el apetito. Es aconsejable que se evite su uso si se quiere generar la sensación de calma, pero se lo puede combinar con otros colores neutros para estimular la alegría, el dinamismo y la calidez.

El color verde se lo relaciona con el descanso y el equilibrio, por eso te recomendamos no emplear en habitaciones de niños pequeños los verdes oscuros. Además, es un color que se encarga de trasmitir seguridad y un aspecto natural en los ambientes.

Cuando se esté buscando un efecto de calma nada mejor que el color azul, además se emplea para trasmitir estabilidad y armonía. Su uso en los dormitorios podría generar sensaciones de serenidad y mucha tranquilidad.

El color amarillo, por su parte, es el de la claridad, alegría y luminosidad. Los cuartos pintados de amarillo parecerán más grandes. Además se encargan de estimular la atención y despertar el intelecto.

El negro no se debería usar para la decoración de las habitaciones de los pequeños, se encarga de absorber la luz y se relaciona con la tristeza, la depresión o el luto.

Y, por último, nos referiremos al color blanco, un tono que se vincula con la calma, armonía, pureza y paz. Está considerada como una tonalidad fría que ayuda a estimular la actividad intelectual y ayuda a favorecer la imaginación. Es ideal para ser usado en las habitaciones de los niños.

En los juguetes y peluches, el color azul también relaja y calma al bebé FUENTE: chupetitos.com

En los juguetes y peluches, el color azul también relaja y calma al bebé
FUENTE: chupetitos.com

Además, en los juguetes del bebé también debemos aplicar estas mismas reglas y adquirir algunos en contraste con blanco y negro, y en otros colores, según la edad del bebé. Así, por ejemplo, las mantitas para dormir o los peluches en color azul contribuirán a serenarlos y a relajarlos. El Maxi Doudou Lapidou Azul puede ser una buena opción porque, además, su save tacto con un gracioso conejo con grandes orejas relaja al bebé y le anima a que lo abrace para coger el sueño.

Tener un bebé en casa es sinónimo de no poder dormir, para muchos padres. La realidad es que en algún momento, los peques aprenderán a dormir seguido, pero no es nada extraño que, sobre todo durante su primer año de vida, el sueño del bebé sea irregular y se despierte con frecuencia por varias razones que no tiene por qué ser graves, ni mucho menos.

Lo habitual es que el bebé se despierte y no duerma seguido porque tiene hambre FUENTE: pixabay.com

Lo habitual es que el bebé se despierte y no duerma seguido porque tiene hambre
FUENTE: pixabay.com

Hasta que el bebé pueda dormir toda la noche seguida, los padres pueden perder entre 400 y 700 horas de sueño, así que el primer consejo de los especialistas es tener paciencia y ser muy conscientes de que la situación no se eternizará. Durante los primeros cuatro meses del bebé, lo habitual es que se despierte por hambre: su estómago crece desde el tamaño de una canica al de un huevo y así poquito a poco. Eso significa que se llena pronto, pero también que vuelve a tener hambre al poco tiempo. Y dormir con hambre no es nada sencillo, especialmente para ellos que no saben bien qué es esa sensación.

Sin embargo, la alimentación no es la única causa que puede llevar al niño a despertarse. A dormir también se aprende, y mientras un adulto puede despertarse fácilmente en las fases de sueño superficial, pero es capaz de darse la vuelta y seguir durmiendo, muchos bebés aún no saben hacerlo. Necesitan que alguien les ayude para poder volver a dormirse, y esa es la causa de que nos reclamen a altas horas de la noche. Lo mejor en estos casos es ofrecerles el pecho materno (si se lo dais) o su chupete. La succión les ayudará a calmarse y a relajarse y, por tanto, a volver a conciliar el sueño.

Además, hay otros factores que pueden influir en sus patrones de sueño del bebé. Por ejemplo, si tiene demasiadas siestas diurnas es posible que se desvele con facilidad por la noche. Al igual que el carácter del niño influye en su sueño: según los especialistas, los bebés de temperamento fácil son más adaptables y regulares que los que tienen un carácter más exigente. Por eso, mientras que un bebé tranquilo no necesitará rutinas muy estrictas para dormir de un tirón toda la noche, los pequeños con más temperamento o más nerviosos, seguramente, no se dormirán con tanta facilidad y serán más propensos a tener alguna dificultad con el sueño.

Si el bebé duerme demasiada siesta, su sueño por la noche también puede alterarse FUENTE: pixabay.com

Si el bebé duerme demasiada siesta, su sueño por la noche también puede alterarse
FUENTE: pixabay.com

Dicen los pediatras que lo más importante para evitar futuros trastornos del sueño es enseñarles a dormir solos desde muy pequeñitos, por lo que las rutinas básicas que te comentamos, pueden ayudarte bastante:

  • Elegir una hora para acostar al manteniéndolo despierto las dos horas anteriores.
  • Colocar al bebé en la cuna cuando esté despierto pero ya somnoliento, nunca antes.
  • Procurar no despertarle cuando esté durmiendo.
  • No darle el biberón en la cuna para que no asocie la alimentación al momento de dormir.
  • Mantener el silencio y la luz apagada si se despierta por la noche, para que sepa que ahora toca seguir durmiendo.

Es muy importante que seáis firmes y que tratéis de ir modificando esos hábitos que sabotean su rutina de sueño poco a poco. ¡Con paciencia y estos consejos, tu bebé aprenderá a dormir solito pronto!

Cuando los niños son pequeños, ir al parque con ellos es uno de los planes de casi todos los días. Sobre todo, entre semana. Las ventajas de esta actividad para los niños son muchas, porque jugar al aire libre siempre es un placer para ellos, ya que allí no solo se encuentran con otros niños de su edad o con columpios y estructuras diseñadas para que se diviertan, sino que disfrutan moviéndose, imaginando aventuras, conociendo nuevos juegos, aprendiendo de otros…

Los parques están diseñados para incentivar la capacidad de juego de los niños al aire libre FUENTE: pxhere.com

Los parques están diseñados para incentivar la capacidad de juego de los niños al aire libre
FUENTE: pxhere.com

El parque es un lugar perfecto para disfrutar a lo grande, pero también para desarrollar el aprendizaje en distintos ámbitos. Así que os resumimos, las principales ventajas de que los niños jueguen en el parque, por si queréis seguir fomentando ese hábito:

1) Socialización al aire libre. Para muchos niños, el parque es el primer lugar de socialización que conocerán. Después vendrán la escuela infantil, el colegio, las academias donde acuden a clases extraescolares… Pero cuando todavía no ha empezado su etapa escolar, para muchos pequeños el parque será ese espacio donde conocerán a sus primeros amigos, donde aprenderán a relacionarse con otros niños, donde interactuarán con otros iguales… Por eso, es un lugar ideal para dejarles actuar a su aire, aunque estemos ahí por si nos necesitan. El parque es como una pequeña sociedad en la que los niños se relacionan con otros fuera del contexto escolar. Y esto también es importante ya que las relaciones en el aula no tienen nada que ver con la libertad de la calle.

2) Fomento de la capacidad de juego. Los parques están diseñados para incentivar la capacidad de juego de los niños, y lo consiguen con creces. Se trata de que imaginen, creen historias y personajes, desarrollen nuevos juegos… Las estructuras que hay en los parques (columpios, toboganes, casas de madera, pirámides hechas con cuerdas, etc.) no solo incentivan la diversión, también el juego al aire libre. Y, lo que es más importante, el juego tanto personal como con los demás.

3) Ejercicio. El 48,8% de los niños y adolescentes españoles pasa más de dos horas al día delante de una pantalla, incluso, comen mirando la televisión, el ordenador, el móvil o una tablet. La cifra asciende al 84% cuando se trata de fin de semana. Combatir esos números es clave para su salud, y el parque puede echarnos una mano. Allí corren, saltan, trepan, se deslizan. Un ejercicio saludable que además les sirve para liberar tensiones, igual que a los mayores.

El parque es un lugar perfecto para socializarse  y desarrollar el aprendizaje FUENTE: wikipedia.org

El parque es un lugar perfecto para socializarse y desarrollar el aprendizaje
FUENTE: wikipedia.org

4) Aprendizaje. Quienes diseñan los parques en los que juegan los niños son adultos expertos en el juego que investigan y analizan qué es lo que atrae a los más pequeños y cómo hacer de eso que les gusta algo que les sirva no sólo para divertirse, sino también para aprender jugando. Por eso, mientras disfrutan con el juego, desarrollan el aprendizaje tanto a nivel creativo, como social y psicomotor.

No olvidemos que los niños también se estresan y sufren tensiones en su vida diaria. Jugar, correr, reírse por nada… todo ello, les ayuda a desconectar y cuando vuelven a casa se sienten más felices. Ese ejercicio favorece a su vez que tengan más apetito y que descansen mucho mejor.

¿Qué pensáis? ¿Seguiréis llevando a vuestros niños y niñas al parque?

Las vacaciones han llegado a la recta final y el lunes que viene, nuestros peques estarán de nuevo en el colegio. Dejar atrás el verano y volver a madrugar puede ser un poco costoso al principio. Este retorno puede resultar en ocasiones algo costoso para muchos niños, pero si sigues estos consejos que te vamos a dar, seguro que les haces más fácil la vuelta al cole.

1.- Retomar horarios y rutinas desde ya mismo. Lo ideal es procurar que la vuelta a las rutinas y horarios sea paulatina y lo menos brusca posible. Cambiar el horario más laxo y relajado propio de las vacaciones por el que empezarán a vivir en unos días, es fundamental: volver a las rutinas, cenar antes, acostarse más pronto, levantarse más temprano, sin necesidad de levantarles ya a las 7 de la mañana, pero sí comenzar a regularizar el propio reloj biológico, para adaptarse a la vuelta al cole.

Lo ideal es procurar que la vuelta a las rutinas y horarios sea paulatina y lo menos brusca posible FUENTE: wikipedia.org

Lo ideal es procurar que la vuelta a las rutinas y horarios sea paulatina y lo menos brusca posible
FUENTE: wikipedia.org

2.-Hablar con los niños y hacerles sentir tranquilos y seguros. Este punto es también imprescindible porque lo normal es que les surjan emociones contradictorias. Ha sido mucho tiempo el que han estado desconectados del colegio y resolverles las posibles dudas que se planteen y tranquilizarles les reconfortará mucho para empezar con alegría y fuerza. Para ello, es necesario recordarles todas las cosas buenas que tiene la vuelta al cole como, por ejemplo, estar y jugar con sus amigos todos los días, aprender cosas nuevas, hacer deporte…

3.- Preparar el material nuevo para el curso con los niños. Ir a comprar la mochila nueva, cuadernos, lápices o incluso ropa… les genera ilusión y ganas de disfrutar del nuevo curso. Sentirse partícipes de la preparación del nuevo curso les hace protagonistas de la historia y les ayuda a no generar ansiedad con la vuelta al colegio.

4.- Hacer cosas divertidas con los niños al llegar a casa después del cole. Aprovechad que todavía estamos en verano para una vez vuelven de las aulas, jugar con ellos en el parque, hacer alguna excursión, salir a pasear, a montar en bici…

Preparar el material nuevo para el curso con los niños les hace sentirse motivados para empezar el colegio FUENTE: flickr.com

Preparar el material nuevo para el curso con los niños les hace sentirse motivados para empezar el colegio
FUENTE: flickr.com

5.- Evitar al principio del curso demasiadas tareas de casa y actividades extraescolares. Es mejor que nuestros peques se vayan adaptando poco a poco. No es bueno ni recomendable sobrecargarles al comienzo del cole con demasiadas obligaciones extra. Un mes idóneo para estas cosas sería el mes de octubre, porque han tenido septiembre para familiarizarse con las rutinas propias de la vuelta al cole.

Como podéis ver, el objetivo es conseguir que los niños se centren en los puntos positivos. Por cierto, esto también nos vale a los adultos para nuestra particular “vuelta al cole”. Y no olvidéis nunca, por favor, que para afrontar nuevas etapas, debéis tener siempre la mejor de las sonrisas. Eso es lo que deben de percibir los niños en todo momento. Si a su alrededor solo escuchan negaciones de nosotros los adultos o que no queréis acabar las vacaciones ni volver al trabajo, ellos adoptarán por imitación, esa misma actitud negativa con respecto a la escuela. Y no es bueno, hay que motivarlos para volver a la escuela, porque, al final, ellos lo están deseando ;-).

A ningún niño le gusta recoger sus cosas. Esta tarea resulta por lo general tediosa y aburrida para los más pequeños. Para conseguir que recojan y ordenen sus cosas sea en el lugar que sea sin que sea eso una lucha diaria, los padres pueden inculcar a los niños desde pequeños el hábito del orden, facilitarles la organización de sus cosas y emplear fórmulas y estrategias motivadoras.

La regla del "minuto uno" funciona muy bien a corto plazo para calmar al niño

La regla del “minuto uno” funciona muy bien a corto plazo para calmar al niño FUENTE: pixabay.com

¿Cómo podemos conseguirlo?  La respuesta está en la regla del minuto o como llaman en Japón el Método Kaizen, que significa ‘sabiduría para cambiar’. Este método japonés parece ser infalible para terminar con la pereza a la hora de hacer determinada tarea y conseguir que seamos perseverantes y no dejemos las cosas a medias. Aunque ahora estemos hablando de niños, por supuesto puede también aplicarse para adultos.

Consiste en destinar un minuto, un sólo minuto a la tarea que más le cuesta a nuestros hijos. La única condición es que hay que realizarla siempre a la misma hora. Pongamos un ejemplo: a nuestro hijo le cuesta mucho recoger y ordenar su habitación. Muy bien, entonces todos los días, a la misma hora, recogerá su cuarto durante un minuto. Tal vez pueda motivarle tener un reloj a mano marcando los segundos. ¿Quién no es capaz de realizar una tarea durante un minuto por poco que le guste? Teóricamente, no debería ser ningún cansancio para los peques porque 60 segundos pasan volando.

Puede parecer poco, escaso… pero un pequeño paso puede significar mucho. De hecho, el primer paso es siempre el comienzo de un gran camino. Lo que se consigue con este método es que conforme van pasando los días, el niño sea capaz de interiorizar la actividad y finalmente recoja su cuarto de forma automática, y ya no le cueste hacerlo. Entonces es el momento de aumentar el tiempo de la actividad y pasar de un minuto a 2, y después a 5 y más adelante a 10. Llegará el día en el que ya no le importe el tiempo invertido en realizar la actividad. El creador de este método es el japonés Masaaki Imai, que considera que esta técnica es una manera muy eficaz de adaptación para cambiar de forma progresiva y sin gran esfuerzo lo que menos nos gusta.

Otro método efecitvo para que los niños recojan sus cosas es al ritmo de alguna canción  FUENTE: pixabay.com

Otro método efecitvo para que los niños recojan sus cosas es al ritmo de alguna canción
FUENTE: pixabay.com

Otra de las estrategias habituales entre los educadores es instar a los niños a recoger sus cosas al ritmo de alguna canción específica que haga referencia a la propia tarea de ordenar. Entre los posibles juegos, se pueden hacer carreras cronometradas para comprobar quién es capaz de recoger más cosas en menos tiempo o jugar a la búsqueda del tesoro, que consiste en nombrar uno de los juguetes u objetos esparcidos por el cuarto y considerar ganador al primero que lo encuentre y lo coloque en su lugar.

Por supuesto, en ambos casos, una vez realizada la tarea de la recogida de cosas, incentiva a tus hijos, elógialos y, en la manera de lo posible, utiliza el juego y la imaginación para que las tareas que menos le gustan se conviertan en algo divertido para ellos.