Archivos de la categoria ‘Para dormir’

Tener un bebé en casa es sinónimo de no poder dormir, para muchos padres. La realidad es que en algún momento, los peques aprenderán a dormir seguido, pero no es nada extraño que, sobre todo durante su primer año de vida, el sueño del bebé sea irregular y se despierte con frecuencia por varias razones que no tiene por qué ser graves, ni mucho menos.

Lo habitual es que el bebé se despierte y no duerma seguido porque tiene hambre FUENTE: pixabay.com

Lo habitual es que el bebé se despierte y no duerma seguido porque tiene hambre
FUENTE: pixabay.com

Hasta que el bebé pueda dormir toda la noche seguida, los padres pueden perder entre 400 y 700 horas de sueño, así que el primer consejo de los especialistas es tener paciencia y ser muy conscientes de que la situación no se eternizará. Durante los primeros cuatro meses del bebé, lo habitual es que se despierte por hambre: su estómago crece desde el tamaño de una canica al de un huevo y así poquito a poco. Eso significa que se llena pronto, pero también que vuelve a tener hambre al poco tiempo. Y dormir con hambre no es nada sencillo, especialmente para ellos que no saben bien qué es esa sensación.

Sin embargo, la alimentación no es la única causa que puede llevar al niño a despertarse. A dormir también se aprende, y mientras un adulto puede despertarse fácilmente en las fases de sueño superficial, pero es capaz de darse la vuelta y seguir durmiendo, muchos bebés aún no saben hacerlo. Necesitan que alguien les ayude para poder volver a dormirse, y esa es la causa de que nos reclamen a altas horas de la noche. Lo mejor en estos casos es ofrecerles el pecho materno (si se lo dais) o su chupete. La succión les ayudará a calmarse y a relajarse y, por tanto, a volver a conciliar el sueño.

Además, hay otros factores que pueden influir en sus patrones de sueño del bebé. Por ejemplo, si tiene demasiadas siestas diurnas es posible que se desvele con facilidad por la noche. Al igual que el carácter del niño influye en su sueño: según los especialistas, los bebés de temperamento fácil son más adaptables y regulares que los que tienen un carácter más exigente. Por eso, mientras que un bebé tranquilo no necesitará rutinas muy estrictas para dormir de un tirón toda la noche, los pequeños con más temperamento o más nerviosos, seguramente, no se dormirán con tanta facilidad y serán más propensos a tener alguna dificultad con el sueño.

Si el bebé duerme demasiada siesta, su sueño por la noche también puede alterarse FUENTE: pixabay.com

Si el bebé duerme demasiada siesta, su sueño por la noche también puede alterarse
FUENTE: pixabay.com

Dicen los pediatras que lo más importante para evitar futuros trastornos del sueño es enseñarles a dormir solos desde muy pequeñitos, por lo que las rutinas básicas que te comentamos, pueden ayudarte bastante:

  • Elegir una hora para acostar al manteniéndolo despierto las dos horas anteriores.
  • Colocar al bebé en la cuna cuando esté despierto pero ya somnoliento, nunca antes.
  • Procurar no despertarle cuando esté durmiendo.
  • No darle el biberón en la cuna para que no asocie la alimentación al momento de dormir.
  • Mantener el silencio y la luz apagada si se despierta por la noche, para que sepa que ahora toca seguir durmiendo.

Es muy importante que seáis firmes y que tratéis de ir modificando esos hábitos que sabotean su rutina de sueño poco a poco. ¡Con paciencia y estos consejos, tu bebé aprenderá a dormir solito pronto!

Aunque los bebés recién nacidos tienden a dormir 18 horas al día, es cierto que lo hacen en pequeños periodos de tiempo a lo largo de todo el día. Además de tener mucha paciencia, hay otros consejos que pueden ayudarte a conseguir que tu bebé duerma bien y, poco a poco, lo haga de forma más seguida. ¿Quieres saber cuáles son? ¡Te los resumo! ¡A mí, me funcionaron!

Es bueno que el bebé sepa con antelación cuando se le va acercando la hora de ir a dormir FUENTE: pixabay.com

Es bueno que el bebé sepa con antelación cuando se le va acercando la hora de ir a dormir
FUENTE: pixabay.com

1. Respeta siempre la misma hora para acostar a tu hijo. Así sabrá con antelación cuando se le va acercando la hora de ir a dormir.

2. No realices actividades bruscas ni excitantes con él durante el tiempo previo a irse a dormir. Por la noche sólo puede favorecerle un baño, un masaje, una nana… aquello que le tranquilice. En este punto, hay que decir que cada bebé es un mundo y tendrá sus preferencias, pero pronto sabrás cuáles son.

3. Vigila las condiciones de comodidad de su cuna, colchón firme, edredón suave, tejidos naturales. En la cuna, lo ideal para evitar que la cara del bebé quede cubierta durante el sueño, se aconseja que no haya almohadas, almohadones ni ropa enrollada. El colchón debe ser firme, ajustarse bien a la cuna sin dejar espacios libres y estar cubierto por una sábana ajustable fina.

4. Mantén la temperatura adecuada en su habitación. Sin duda, los 22 grados centígrados parecen algo muy confortable para una habitación, y eso está muy bien cuando el bebé está despierto. Pero la temperatura ideal para dormir está entre los 16 y 21 grados centígrados. Esto se debe a que el sueño llega con un descenso de la temperatura del cuerpo, y ésta es la razón por la que un baño antes de dormir ayuda a tu hijo a dormirse antes. El baño lo deja calentito y cómodo, y luego la temperatura más fría hace que su temperatura corporal baje, lo que le provoca el sueño.

5. Dale su chupete, su mantita o su muñeco de compañía. En Chupetitos tienen gran variedad de chupetes de primera calidad y con muchos diseños y modelos, en diferentes tipos de tetinas para elegir, para los recién nacidos. Os aconsejo que echéis un vistazo. También tienen a la venta mantitas y doudous y peluches que les acompañarán para coger el sueño.

El chupete relajará a tu bebé y le ayudará a dormir FUENTE: chupetitos.com

El chupete relajará a tu bebé y le ayudará a dormir
FUENTE: chupetitos.com

6. Procura que el bebé asocie la hora de dormir con un rato agradable, de cariño e intimidad. Una canción, un poema o el cuento de buenas noches, en cuanto tenga edad, son el mejor preludio para indicarle que llega el momento de descansar hasta mañana.

7. Inventa una frase cariñosa de despedida que utilices siempre.

8. Sal de la habitación antes de que se duerma y no lo duermas en brazos, ya que cogerá esa costumbre. Lo mejor es acostarlo en su cuna (todavía despierto) y acompañarlo un ratito, antes de que se quede dormido.

9. No le cierres la puerta, entórnala y reduce la luz hasta la penumbra, no hasta la total oscuridad.

10. Acude si llora o te llama, comprueba que todo está bien, ofrécele su chupete si se le ha caído, dale un beso, repite la frase cariñosa de despedida y sal de su cuarto siempre antes de que se duerma.

Tener un bebé es cansado, pero crecerá mucho antes de lo que te gustaría. En definitiva, siguiendo estos consejos podemos conseguir que el bebé duerma bien y favorecer su sueño tranquilo, pero no olvidemos que es saludable que se despierten por la noche y esos despertares en principio no indican que nada “funcione mal”. Lo más probable es que el bebé necesite comer, que le cambien el pañal o simplemente que o cojamos un poquito en brazos.

El post que comparto hoy con vosotros merece la pena que lo leáis porque muchos quizá encontréis la solución que hace tiempo andabais buscando: quitar el miedo que vuestros niños tienen a la oscuridad. Hace tiempo escuché a un psicólogo infantil hablar en televisión y decía que uno de cada tres niños, de entre 3 y 5 años, teme la oscuridad y, sinceramente, me pareció un dato escalofriante. A mi nunca me ha pasado esto con mi peque, pero os juro que si me hubiera visto en esa situación, no sé quién hubiera sufrido más, si él o yo.

La hora de ir a la cama mejora con un compañero Zoo que quita los miedos a la oscuridad FUENTE: chupetitos.com

La hora de ir a la cama mejora con un compañero Zoo que quita los miedos a la oscuridad
FUENTE: chupetitos.com

Comentaba este psicólogo que el miedo a la oscuridad se considera un temor evolutivo, una etapa normal dentro del desarrollo de los niños. Pero claro, eso no significa que no haya que hacer nada al respecto. Ver que un niño sufre porque tiene miedo por las noches y no buscar una solución porque eso es normal a ciertas edades, me parece agravar el problema. Yo pienso que se debe ayudar al niño a superar el miedo nocturno, con el fin de que la noche sea un momento de descanso y no derive en fobias más graves y en un drama para los papis.

Y lo cierto es que pensando en el tema, me sorprendió que en Chupetitos acaban de recibir unas lámparas quitamiedos portátiles de Skip Hop para los niños que son ideales para esto. La solución perfecta para tener una compañía divertida y original y acabar con ese miedo nocturno. La hora de ir a la cama mejora con un compañero Zoo. Una agradable compañía en la oscuridad. Estas luces de compañía portátiles y sin cables para niños promueven su independencia.

Tienen un botón de encendido y apagado de gran tamaño, para sus pequeñas manos. Si ellos no las apagan se apagan en 30 minutos (apagado progresivo); disponen de una luz LED que no se calienta, y funciona con 3 baterías AAA. Sus medias son, además, perfectas: 10,16 centímetros de largo por 10,16 centímetros de ancho y 12,70 centímetros de alto. Y su precio, inmejorable: 13,79 euros (ya que, ahora, está de oferta).

La luz quitamiedos de Skip Hop ayudará al niño a superar el miedo nocturno FUENTE: chupetitos.com

La luz quitamiedos de Skip Hop ayudará al niño a superar el miedo nocturno
FUENTE: chupetitos.com

Así que, si vuestros hijos o hijas tienen miedo por las noches, yo no dudaría en comprar esta luz portátil en cualquiera de los dos  modelos que tienen en la web de Chupetitos: mariposa o mono porque conviene tener en cuenta que una luz de compañía puede ser la diferencia entre un niño llorando toda la noche y un niño que duerma plácidamente.

Yo, sinceramente, pienso que puede ser un elemento de apoyo imprescindible para acabar con las pesadillas y los temores nocturnos de muchos peques. Y estoy convencida de que en poco tiempo, con las luces quitamiedos portátiles de Skip Hop  vuestros hijos sentirán seguridad y tranquilidad a la hora de dormir y estarán felices y muy a gusto porque estos graciosos animalitos vigilarán sus sueños desde sus habitaciones. Y todos, pero sobre todos los niños, dormiréis tranquilos y a pierna suelta.

Sn muchos los padres que se preguntan a menudo cuándo debe irse un bebé a dormir por la noche y qué hacer para que duerman bien y de tirón. La respuesta no es fácil ni exacta para todos porque, entre oras cosas, los patrones del sueño de un bebé dependen de la edad y las necesidades que éstos tengan.

Conseguir que un bebé duerma durante toda la noche es un acontecimiento importante al que aspiran todos los papis y mamis de un recién nacido. Muy pronto, los baños calientes por la noche, los pijamas suaves y las lecturas de un cuento favorito para dormir, se volverán parte de la rutina de toda la familia y también de una apreciada tradición hogareña. Así que, desde bien pequeñitos, debemos acostumbrar a nuestros bebés a acostarse a su hora, porque eso les ayudará a  adquirir unos hábitos saludables de sueño, aparte de que conseguirán dormir mucho mejor. Y esa “hora” a la que es aconsejable que duerman, como os digo, se ajusta a su edad y a sus necesidades de alimentación, principalmente. Para que os hagáis una idea, aquí os dejo algunas orientaciones.

Los patrones del sueño de un bebé y la hora en que se van a la cama dependen de su edad y sus necesidades FUENTE: flickr.com

Los patrones del sueño de un bebé y la hora en que se van a la cama dependen de su edad y sus necesidades FUENTE: flickr.com

Durante los primeros meses de vida nuestro bebé se pasará el día durmiendo, pero conforme vayan pasando los meses la cosa cambiará. Por ello, debemos acostar a nuestro hijo sobre las 20:00 horas de la tarde, antes de que nuestro pequeño cumpla el año.

Cuando tenga entre 1 y 3 años podemos acostar a nuestro pequeño mas tarde sobre las 20:30 horas y las 21:00 horas de la noche. En esta edad ya es bueno que los padres preparéis al peque para dormir. Es buena idea establecer una rutina para ir a la cama (hacer las mismas cosas, en el mismo orden y a la misma hora cada día). La rutina de unos 15 ó 20 minutos es la mejor. Tened en cuenta que a esta edad aparecen las resistencias para ir a la cama, por lo que las rutinas de preparación resultan idóneas y muy efectivas.

Y a partir de los 4 años de edad, es conveniente acostar a nuestro hijo sobre las 10 o las 10:30 de la noche, para que así duerma 8 ó 9 horas que son las recomendadas y no más.

No hay que olvidar tampoco que ante los “despertares nocturnos”, si el niño se despierta llorando hay que acudir a la habitación para comprobar que no ocurre nada. Es interesante también seguir siempre las mismas pautas para atender al niño en ese momento: acariciarle, arroparle y abandonar la habitación, de manera que entienda que no se le va a levantar de la cuna o de la cama. En sucesivos episodios este procedimiento se llevará a cabo retrasando progresivamente nuestra respuesta. De este modo, conseguiremos que el niño aprenda que llorando no conseguirá que sus padres lo levanten.

Dormir con peluches también puede ayudar a nuestros bebés a sentirse protegidos y a que se vayan a dormir a su hora FUENTE: chupetitos.com

Dormir con peluches también puede ayudar a nuestros bebés a sentirse protegidos y a que se vayan a dormir a su hora
FUENTE: chupetitos.com

No hay que hacer caso a su peticiones inesperadas, ni dejarles más rato levantado ni permanecer en la habitación hasta que él quiera. Es importante que sepa quién manda, así que hay que ser firmes y contundentes, pero siempre en calma y sin ponernos nerviosos. Los gritos solo crearán más tensión y discusiones.

Dormir con peluches también puede ayudar a nuestros bebés a sentirse protegidos y acompañados y a conciliar el sueño. Así que os recomiendo el doudou Monkey de la firma Happy House que, en la web de Chupetitos, está disponible en colores azul, blanco, rosa y marrón, con forma de mono y realizado con materiales muy suaves. Además, lo puedes personalizar con el nombre de tu bebé en color blanco.

Hoy merece la pena que leáis este post porque muchos de vosotros quizá encontréis la solución que hace tiempo andabais buscando: quitar el miedo que algunos niños tienen a la oscuridad. Hace tiempo escuché a un psicólogo infantil hablar en televisión y decía que uno de cada tres niños de entre 3 y 5 años teme la oscuridad y, sinceramente, me pareció un dato escalofriante. A mi nunca me ha pasado esto con mi peque, pero os juro que si me hubiera visto en esa situación, no sé quién hubiera sufrido más, si él o yo.

La luz quitamiedos de Skip Hop ayudaá al niño a superar el miedo nocturno FUENTE: chupetitos.com

La luz quitamiedos de Skip Hop ayudará al niño a superar el miedo nocturno
FUENTE: chupetitos.com

Comentaba este psicólogo que el miedo a la oscuridad se considera un temor evolutivo, una etapa normal dentro del desarrollo de los niños. Pero claro, eso no significa que no haya que hacer nada al respecto. Ver que un niño sufre porque tiene miedo por las noches y no buscar una solución porque eso es normal a ciertas edades, me parece agravar el problema. Yo pienso que se debe ayudar al niño a superar el miedo nocturno, con el fin de que la noche sea un momento de descanso y no derive en fobias más graves y en un drama para los papis.

Y lo cierto es que pensando en el tema, me sorprendió que en Chupetitos acaban de recibir unas lámparas quitamiedos portátiles de Skip Hop para los niños que son ideales para esto. La solución perfecta para tener una compañía divertida y original y acabar con ese miedo nocturno. La hora de ir a la cama mejora con un compañero Zoo. Una agradable compañía en la oscuridad. Estas luces de compañía portátiles y sin cables para niños promueven su independencia.

La hora de ir a la cama mejora con un compañero Zoo que quita los miedos a la ocuridad FUENTE: chupetitos.com

La hora de ir a la cama mejora con un compañero Zoo que quita los miedos a la oscuridad
FUENTE: chupetitos.com

Tienen un botón de encendido y apagado de gran tamaño, para sus pequeñas manos. Si ellos no las apagan se apagan en 30 minutos (apagado progresivo); disponen de una luz LED que no se calienta, y funciona con 3 baterías AAA. Sus medias son, además, perfectas: 10,16 centímetros de largo por 10,16 centímetros de ancho y 12,70 centímetros de alto. Y su precio, inmejorable: 22,99 euros.

Así que, si vuestros hijos tienen miedo por las noches, yo no dudaría en comprar esta luz portátil en cualquiera de sus tres modelos: mariposa, búho o mono porque conviene tener en cuenta que una luz de compañía puede ser la diferencia entre un niño llorando toda la noche y un niño que duerma plácidamente.

Las luces quitamiedos portátiles de Skip Hop están disponibles en tres modelos: mariposa, búho o mono FUENTE: chupetitos.com

Las luces quitamiedos portátiles de Skip Hop están disponibles en tres modelos: mariposa, búho o mono
FUENTE: chupetitos.com

Yo, sinceramente, pienso que puede ser un elemento de apoyo imprescindible para acabar con las pesadillas y los temores nocturnos de muchos peques. Y estoy convencida de que en poco tiempo, con las luces quitamiedos portátiles de Skip Hop  vuestros hijos sentirán seguridad y tranquilidad a la hora de dormir y estarán felices y muy a gusto porque estos graciosos animalitos vigilarán sus sueños desde sus habitaciones. Y todos, pero sobre todos los niños, dormiréis tranquilos y a pierna suelta.