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Aunque la sal es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo porque proporciona al cuerpo cloro y sodio necesarios para el equilibrio hídrico de nuestro organismo y para la actividad muscular y nerviosa, en los bebés la sal no debe introducirse hasta que no hayan cumplido los 12 meses de vida. Y esto es así porque el contenido de sodio que tienen los alimentos por sí mismos, son suficientes para cubrir los requerimientos de este mineral durante su primer año de vida.

El exceso de sal en la dieta del bebé puede ocasionar daños irreversibles en su organismo FUENTE: pixabay.com

El exceso de sal en la dieta del bebé puede ocasionar daños irreversibles en su organismo
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Casi todos los alimentos aportan una cantidad, mayor o menor de sodio, con lo que obtendríamos la cantidad necesaria sin tener que añadir nada. Y podéis estar tranquilos porque no interferirá en su apetito ni en su salud. Sin embargo, un exceso de sal sí que sería perjudicial para su organismo. El exceso de sal en la dieta del bebé puede ocasionar daños irreversibles en su organismo, como disfunción renal, reflujo, gastritis y una predisposición a desarrollar hipertensión en la edad adulta. Además, con el calor, la sal favorece la deshidratación, algo extremadamente peligroso en los niños pequeños.

El bebé nace sin distinguir entre dulce y salado, es decir hablamos de un gusto adquirido. Si probamos la papilla del niño nos resultará extremadamente insípida porque estamos acostumbrados a tomar la comida sazonada, pero no será así para nuestro hijo o hija quien no ha probado nunca la sal y no sabe la diferencia entre soso y salado. El sodio que proporcionan los alimentos en su composición es suficiente para su salud.

La sal es excesiva para los riñones del bebé, ya que éstos no están lo suficientemente desarrollados para soportar las mismas proporciones de cloruro de sodio que los adultos.  Si bien, cuando los bebés nacen, tienen todos los órganos necesarios para sobrevivir, aún se encuentran inmaduros y no desempeñan todas sus funciones a pleno rendimiento. A medida que el bebé crece, éstos irán evolucionando. El riñón es uno de estos órganos, todavía inmaduro durante los primeros meses de vida del bebé, y por lo tanto incapaz de eliminar el exceso de sodio y cloro.

La sal en las comidas del bebé, puede dañar sus riñones FUENTE: pixabay.com

La sal en las comidas del bebé, puede dañar sus riñones
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Cuando compres comida precocinada para tu bebé, mira la etiqueta para comprobar la cantidad de sodio que aportan. Los fabricantes de alimentos para bebé, han adecuado las cantidades a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Intenta no darle ninguno que supere los 50 miligramos por ración. Recordad que un gramo de sodio equivale a 2,5 gramos de sal, por lo tanto, todo lo que tenga más de 0,5 g de sodio por 100 gramos tiene demasiada sal. Lo ideal son 0,2 gramos de sodio por cada 100 gramos de alimento. La dosis diaria recomendada de sal es de 2 gramos para los niños entre 1 y 3 años, 3 gramos para los de 4 y 6 años y 4 gramos para los niños entre los 7 y los 10 años.

A partir de los 18 meses de edad podrías incluir una pizca de sal en la comida del niño, aunque no es necesario. En ese momento el bebé puede comer prácticamente cualquier alimento y ya los ha probado en su estado natural. Sin embargo, es preferible mantener bajo el nivel de sodio en sus comidas para facilitar el funcionamiento de sus riñones y como parte de su educación alimentaria. De mayores preferimos los sabores de nuestra infancia y si estos están libres de sal añadida, mucho mejor.

Llega el verano y llegan las actividades al aire libre y los chapuzones en la playa y la piscina, para aliviar el calor. El contacto con la naturaleza y, sobre todo con el agua, son una de las diversiones más queridas por los niños, pero hemos de tener cuidado porque ese contacto con el agua también puede llevar riesgos físicos en los oídos de los peques.

La otitis infantil puede convertirse en una de las molestias más importantes del verano FUENTE: flickr.com

La otitis infantil puede convertirse en una de las molestias más importantes del verano
FUENTE: flickr.com

Los oídos son los órganos más vulnerables durante esta época y la otitis infantil puede convertirse en una de las amenazas más importantes del verano. La más extendida es la otitis externa difusa, también conocida como otitis de la piscina. En la mayoría de los casos, a no ser que el niño tenga un problema auditivo anterior, se produce al sumergirse en aguas que están contaminadas, aunque sea en una pequeña cantidad. Para evitarlo, podemos seguir estas recomendaciones, basadas en lo que comentan siempre los expertos.

Precauciones en el agua

1- No descuidar la higiene: Es importante que los oídos se limpien durante esta época, ya que el contacto con el aire libre es más habitual que en otras estaciones.

2- No utilizar bastoncillos: No se deben utilizar para limpiar el conducto auditivo en los niños porque, sin querer, podemos provocarles daños o hacer que la cera y las partículas se acumulen en el interior de los oídos.

3- Vaciar el agua de los oídos. El conducto auditivo se puede llenar de agua al bucear en la piscina o en la playa, si se mantiene durante mucho tiempo el agua dentro del oído, puede provocar infecciones y llevarnos a la otitis. Así que lo mejor es hacer ligeros movimientos, ladeando la cabeza hacia un lado hasta que el agua salga.

4- No entrar bruscamente en el agua: Tirarse de cabeza, de bomba o darse un chapuzón, puede ser contraproducente para nuestro órgano auditivo y también para el de los peques. Así que lo mejor es entrar poco a poco en la piscina.

5- Tapones para prevenir. Si los pequeños van a estar expuestos al agua de forma prolongada, ponerles tapones especiales cada vez que se metan en l playa o en la piscina es una gran solución.

Precauciones fuera del agua

6- Limitar el uso de auriculares. En los últimos tiempos la mayoría de niños utilizan la última tecnología para pasar su tiempo libre. Los smartphones, las tablets o cualquier otro aparato son los reyes de la diversión y, en la mayoría de los casos, utilizan auriculares para no molestar a los demás o inmiscuirse en su propio mundo. Su uso está bien, pero siempre que controlemos el tiempo y el volumen sea el adecuado. Esto también podría ocasionar graves problemas en el oído.

Tirarse bruscamente a la piscina, puede ser contraproducente para el oído de los niños FUENTE:: youtube.com

Tirarse bruscamente a la piscina, puede ser contraproducente para el oído de los niños
FUENTE:: youtube.com

7- Evitar los ruidos intensos. Las fiestas de verano suelen ser habituales en esta época. En la playa, en la plaza del pueblo… hay verbenas, conciertos o animaciones varias. También tracas, petardos o fuegos artificiales. Procura que los niños estén alejados de estas fuentes de ruido y observen este tipo de espectáculos cerca de donde se producen o se disparan.

8- Masticar un chicles o un caramelo en el avión. Si hemos pensado hacer un viaje en avión lo mejor es ofrecer a los niños un chicle o un caramelo durante el despegue y el aterrizaje, así la presión que se produce en esos momentos es más llevadera.

No obstante, recordar que ante cualquier sospecha de otitis; ante cualquier dolor, molestia o problema que tengan nuestros niños en el oído, lo mejor es evitar los baños en la piscina, mucho más si tiene previsto bucear o practicar submarinismo. Consulta cuanto antes con un pediatra u otorrino infantil y que sean ellos los que siempre os aconsejen. Una otitis mal curada, puede tener secuelas graves con el tiempo.

Un bebé no es inmune a la picaduras de un mosquito. Aunque depende mucho de cada bebé, de si el pequeño pasa mucho tiempo al aire libre o de si pasa mucho tiempo encerrado en casa, lo cierto es que los mosquitos son insectos muy activos en un clima cálido, y por esa razón no es extraño que, alguna vez, nuestro bebé sufra una picadura durante el verano.

La picadura de un mosquito aparece como una protuberancia elevada y de color rojo  FUENTE: pixabay.com

La picadura de un mosquito aparece como una protuberancia elevada y de color rojo
FUENTE: pixabay.com

Por eso, ante esta situación sólo debes tener en cuenta las medidas de comodidad y tener un pequeño botiquín en casa para combatir las molestias de las picaduras. La aplicación de una compresa fría o de hielo envuelto en una toalla para aliviar la comezón, será la primera medida que deberás tomar. También puedes usar una crema de hidrocortisona tópica o una pasta compuesta de bicarbonato de sodio y agua. La aplicación de todo lo mencionado, siempre haciendo presión directa sobre la picadura, puede ayudar a disminuir el picor temporalmente, pero es difícil que un bebé o que un niño pequeño se quede quieto el tiempo suficiente para que se le pueda ayudar.

Así que, recurrir a un antihistamínico oral para aliviar el picor, o al acetaminofeno o el ibuprofeno, pueden ser la siguiente medida útil. Esta medicación se pueden utilizar para aliviar las molestias de las picaduras dolorosas. Pero, siempre preguntándole al pediatra para saber qué instrucciones qué dosificación le debemos dar al bebé, según su edad. ​

Mira las picaduras para detectar cualquier signo de infección. Si las picaduras son persistentemente rojas más de tres días o si hay una descarga de pus, debrías llevar al bebé a su pediatra para que lo eche un vistazo. Las infecciones simples pueden tratarse en casa con un ungüento o una pomada de antibiótico.

Algunos niños son alérgicos a las picaduras de insectos, por lo que habrá que observarlos por si hubiera que acudir al pediatra FUENTE: pixabay.com

Algunos niños son alérgicos a las picaduras de insectos, por lo que habrá que observarlos por si hubiera que acudir al pediatra
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También ten cuidado con los síntomas de una reacción alérgica. Algunos niños son alérgicos a las picaduras de insectos, por lo que si la hinchazón continúa empeorando o si el enrojecimiento migra a lo largo del cuerpo, es momento también de visitar al médico. Si tu peque tiene dificultad para respirar o tragar después de sufrir la picadura de un insecto, llama a urgencias enseguida. Podría estar sufriendo una reacción alérgica grave llamada anafilaxis.

Si quieres saber lo que hacer y cómo actuar para evitar que a tu bebé le piquen los mosquitos, evita que esté afuera durante la noche, que es cuando los mosquitos tienden a salir, y evita las aguas estancadas. Pero sabemos que es más difícil evitar las actividades al aire libre por completo. Los niños necesitan pasar tiempo al aire libre. Por tanto, un repelente de insectos es una buena manera de proteger a los niños. Está bien utilizar un repelente de insectos con DEET (el ingrediente más habitual de los repelentes de insectos) en niños mayores de dos meses. Pero restringe su uso a sólo una aplicación por día, no vuelvas a aplicar repelente continuamente durante todo el día. También es una buena idea que laves el repelente de la piel de tu hijo antes de acostarse. Cuanto más corta sea la cantidad de tiempo que tenga el repelente de mosquitos sobre la piel del niño, mejor será para él.

Y, si le ha picado un mosquito a tu bebé, ten en cuenta que, por lo general, este tipo de picadura aparece como una protuberancia elevada y de color rojo y en 3 ó 4 días habrá desaparecido.

Hace poco leíamos una noticia sobre la vacunación infantil que hoy nos gustaría compartir con vosotros, para que nos deis vuestra opinión. Resulta que Ceuta es la única comunidad autónoma española donde todos los niños de 0 a 1 año de edad han recibido tres dosis de vacunas frente a DTPa, Hib, hepatitis B y dos dosis de vacuna frente a la enfermedad meningocócica por serogrupo C, según datos del Ministerio de Sanidad durante este mes de junio.

Ceuta, la única autonomía con el 100% de su población infantil vacunada FUENTE: pixnio.com

Ceuta, la única autonomía con el 100% de su población infantil vacunada
FUENTE: pixnio.com

El informe del Ministerio señala, a su vez, que la cobertura de vacunación frente a la triple viral SRP en niños de 1 a 2 años, se encuentra en las diferentes comunidades autónomas en un intervalo que varía entre el 91% (Comunidad Valenciana) y el 100% (Ceuta), mientras que la cobertura de dosis de recuerdo se sitúa entre el 86% (Comunidad Valenciana) y nuevamente el 100% (Ceuta).

Y es que una de las grandes polémicas dentro de la sanidad pública en nuestro país, vienen de la mano de las vacunas. A pesar de que los pediatras siguen haciendo fuerza para que se respete el calendario, especialmente en bebés y niños pequeños, otras corrientes, movidas por diversos intereses o creencias, intentan convencer a la población de lo inútil de esta práctica. Sin embargo, hasta el momento, todo lo que han podido demostrar es que no vacunar a los niños puede conllevar graves riesgos para su salud.

En nuestro país, afortunadamente, el índice de vacunación es alto, respetándose en su totalidad en la mayoría de comunidades autónomas, a pesar de que siempre hay algunas que despuntan más que otras, como acabamos de ver. Sin embargo, contrastando con el alto nivel que encontramos en la vacunación infantil en Ceuta, nos encontramos con ser la última, de todas las españolas, en la vacunación contra la gripe para sus ciudadanos adultos. La media de vacunación contra la gripe, en todo el territorio nacional, es del 56,1%. Pero la proporción por comunidades es especialmente dispar. Es así como nos encontramos la zona en la que más vacunas contra la gripe se utilizan para los adultos que es La Rioja y está en un 65,5%, muy por encima de la media. En el polo opuesto tenemos a Ceuta con una incidencia mucho menor llegando al 29,7%, el porcentaje más bajo de toda España.

En España la vacunación no es obligatoria, pero los pediatras aconsejan hacerla FUENTE: flickr.com

En España la vacunación no es obligatoria, pero los pediatras aconsejan hacerla
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Pero a lo que se refiere a vacunación infantil y su proporción por Comunidades Autónomas, es cierto que en España, hay tantos calendarios como diferentes Comunidades Autónomas, y aunque se está trabajando para unificarlos a nivel nacional, la situación es diferente de un sitio a otro. Los calendarios continuamente se revisan y modifican por razones científicas, por la disponibilidad de nuevas vacunas, por la evolución de la situación inmunológica y por los recursos económicos disponibles. Pero, el tema radica en que en nuestro país, la vacunación no es obligatoria, por consiguiente, no se puede obligar a los padres a vacunar a sus hijos. La función de los pediatras es, por tanto, meramente informativa. Ahora bien, es indiscutible que no vacunar a un niño no solo lo perjudica a él, sino también a todos aquellos que forman parte de su entorno porque debilita la inmunidad del grupo. No olvidemos que las vacunas, si se administran, siempre aumentan la inmunidad ¿no creéis?

Los bebés que roncan al dormir no siempre se encuentra bajo un problema. Muchos, o la mayoría de los niños roncan al dormir ocasionalmente. En algunos casos, los bebés que roncan están perfectamente sanos. Pero, existen ronquidos que pueden deberse a que el bebé tenga un problema de sueño o alguna dificultad en la respiración.

El ronquido en los bebés no es peligroso, pero si se acompañan de otros síntomas es necesario consultar con el pediatra. Por eso, te queremos dar algunas pistas, para que sepas discernir y no te asustes. Los bebés pueden roncar por estar resfriados o porque un catarro ha hecho que se le obstruyan de manera parcial las vías respiratorias. Si este es el motivo, en pocos días el bebé dejará de roncar, especialmente si el médico nos aconseja la mejor manera de dejar las vías lo más despejadas que se pueda; algo que puede conseguirse fácilmente con lavados nasales antes de irse a dormir.

Los bebés que roncan al dormir no siempre se encuentra bajo un problema grave de salud FUENTE: pixabay.com

Los bebés que roncan al dormir no siempre se encuentra bajo un problema grave de salud
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Alrededor del 20% de los pequeños que roncan pueden estar sufriendo un trastorno respiratorio y los ronquidos son un primer síntoma al que se debe estar atento. Se podría estar frente al denominado síndrome de apnea hipopnea del sueño, en estos casos los ronquidos van acompañados de una suspensión de la respiración por unos pocos segundos. Otra manera, de darse cuenta de este trastorno es ver que el pequeño transpira mucho mientras está durmiendo o si adopta extrañas posturas.

Cuando este problema continua hasta la edad escolar podría darse un bajo rendimiento escolar, problemas de atención, falta de apetito y enuresis nocturna. Si notamos que los ronquidos son un síntoma de este problema es importante consultar con el pediatra, para que realice a nuestros hijos los exámenes y exploraciones necesarios para verificar o no, el cuadro.

En otros casos los bebés puede que ronquen porque el paso del aire se ve obstruido cuando circula por las vías respiratorias, por las amígdalas (que son muy grandes) o por vegetaciones. También se podría tener problemas en la cavidad bucal o en la mandíbula. En este caso, también es muy conveniente prestar atención a esos ronquidos, ver si se mantienen a lo largo del tiempo, si generan problemas en el sueño y alteran el descanso o si repercuten durante las actividades del día. En cualquiera de estos casos, te aconsejamos buscar ayuda de un profesional.

Lo más normal, es que nuestro bebé ronque porque coincide que tiene un resfriado o un catarro FUENTE: pixabay.com

Lo más normal, es que nuestro bebé ronque porque coincide que tiene un resfriado o un catarro
FUENTE: pixabay.com

Y, por último, y puede que sea lo más habitual y lo más normal, es que nuestro bebé ronque porque coincide que tiene un resfriado o un catarro. Si el pequeño ronca de forma frecuente, sin estar ni resfriado ni acatarrado, es cuando debemos hablar con el pediatra. Si bien parece difícil de encontrar una solución esto no es imposible. Afortunadamente, los ronquidos irán disminuyendo de manera gradual a medida que van pasando los días y, de esta forma, se recuperará el tan apreciado silencio nocturno que tanto nos ayuda a descansar a todos.

Ahora bien, si quieres unos consejos, para ayudar a tu bebé a respirar bien también puede ser útil mantener la temperatura humedad adecuadas en la habitación del peque, mantener la nariz del niño siempre limpia (incluso con la ayuda de soluciones fisiológicas), mantener una buena postura mientras duerme y enseñar a los niños a realizar ejercicios de respiración, conforme van siendo más mayores.

Desde el momento en que nace un bebé, nos preocupamos por darle los cuidados que necesita, en especial en lo que se refiere a su higiene, su salud y su bienestar. Cuidamos su piel con productos especiales, le curamos el cordón umbilical, comprobamos a menudo que sus uñas están con el largo adecuado para que no se arañen, les proporcionamos masajes para que descansen y no tengan gases, pero ¿y su pelo?. El suave pelo del bebé también necesita de cuidados especiales y de una atención.

El pelo del bebé también necesita ser cuidado de forma especial FUENTE: pixabay.com

El pelo del bebé también necesita ser cuidado de forma especial
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Por eso, hoy vamos a desvelarte algunos consejos sobre cómo cuidar el pelo del bebé desde que nace hasta que se va haciendo más mayor. En primer lugar, hemos de comentaros que el pelo del recién nacido no es el mismo que tendrá unos meses más tarde. En algunos casos, los bebés recién nacidos son calvos, en otros vemos bebés con una gran mata de pelo, generalmente encontramos pequeños que están en un punto intermedio. Su pelo normalmente será suave y muy finito y cubrirá parcialmente su cabeza.

Cuando el bebé nace está cubierto por la vérnix caseosa, una sustancia sebácea que puede quedar en su piel, en su pelo. El color de su cabello estará determinado por los genes heredados de la madre y del padre pero nadie podrá garantizar que tendrá un aspectoespecífico. A medida que pasen los meses, el pelo cambiará gracias a las células que son las responsables de su color, lo mismo que sucederá con el color de sus ojos. Su pelo nuevo tendrá, seguramente, una textura y un color diferente al de sus primeras semanas.

No debes temerle a su primer corte de pelo, sabemos que existen algunos mitos vinculados al tema pero ninguno de ellos tiene fundamentos científicos. Podrás cortarle el pelo al pequeño sin que esto le genere ningún tipo de daño, un buen corte no será para nada perjudicial.

Los expertos en la materia señalan que los bebés comenzarán a desarrollar los folículos de su pelo durante el sexto mes de gestación. De hecho, es frecuente ver en las ecografías el crecimiento del cabello de los niños. Cuando nacen sus cabezas se encontrarán cubiertas de una pelusa que, a medida pasen los días, será reemplazada por el pelo definitivo, el que será más fuerte y tendrá más textura. Cada niño es diferente, algunos nacerán con mucho pelo, otros con menos y algunos serán prácticamente calvos.

Un punto clave es establecer un correcto hábito de higiene, desde muy pequeños los bebés deberán disfrutar de ese momento. Sin importar la cantidad de pelo, durante el día se acumulará transpiración, lo que hará necesario un buen baño en el que se incluirá un champú acorde a su edad que evite la irritación de los ojos. Si notamos que el bebé se incomoda o llora en el momento de lavarle la cabeza tendremos que cantarle, hablarle, distraerlo, así se acostumbrará a este importante hábito de higiene que lo acompañará para toda su vida. También podemos recurrir a prácticos accesorios que nos faciliten la tarea, como los aclaradores de pelo de Munchkin con los que no les entrará más agua en los ojos, gracias a su borde suave. Su asa ergonómica única facilita el correcto enjuague del pelo del bebé y su gran capacidad de agua proporciona un mejor aclarado. En la web de Chupetitos, los tenéis disponibles en colores rosa y azul y a un precio de tan sólo 4,75 euros.

Con los aclaradores de pelo de Munchkin no entrará más agua en los ojos de tu bebé FUENTE: chupetitos.com

Con los aclaradores de pelo de Munchkin no entrará más agua en los ojos de tu bebé
FUENTE: chupetitos.com

Cuando los bebés se hacen mayores, también se puede complementar la función del champú con un acondicionador que ayude a desenredar el cabello. Al pelo con tendencia a enredarse (sobre todo los rizos) se le debe pasar un cepillo o peine de púas anchas, con mucho cuidado, para evitar causar dolor en el pequeño y hacer que el cuidado del pelo se convierta en un momento desagradable para el pequeño.

Asimismo, hay que tener en cuenta, por último, que la salud del cabello del bebé depende de la raíz, la zona que está debajo de la piel. Y, por lo tanto, ésta no debe verse afectada por la humedad ni por otros factores como, por ejemplo, lavar el pelo con mayor o menor frecuencia. La humedad sí afecta, sin embargo, al tallo piloso, la parte del pelo que emerge de la epidermis. Esto se debe a que el agua dilata las células cuticulares, lo que hace que, al peinarlo, atarlo o apoyarlo sobre otra superficie, la fricción sea mayor cuando está mojado que cuando está seco.

Como veis, el pelo del bebé también necesita cuidados especiales, pero con estos consejos seguro que lo haréis muy bien.