Etiquetado en las publicaciones ‘alimentación infantil’

Una buena alimentación de verano para los niños pasa por ofrecerles fruta y verdura porque son una fuente importante de vitaminas y minerales para todos ellos. El calor hace que los niños suden más y requieran una mayor cantidad de agua, ya sea en forma de líquidos o de alimentos que la contienen, como la fruta y la verdura.

La fruta de temporada, partida en trozos o en macedonia, es básica en la alimentación de los niños en verano FUENTE: pixabay.com

La fruta de temporada, partida en trozos o en macedonia, es básica en la alimentación de los niños en verano
FUENTE: pixabay.com

Por todo ello, a la mayoría de los niños hay que darles frutas y verduras en esta época, y aprovechando que les apetece más beber que comer, en el cuidado de su alimentación conviene introducir estos alimentos en forma de batidos, helados, zumos o sorbetes, para que gocen de una buena salud. Recordad que hay muchas formas de preparar las frutas y las verduras y todas pueden ser muy atractivas. La cuestión es ofrecer variedad para que no se aburran de comerlas siempre igual. Desde Chupetitos, os vamos a dar algunas ideas para que podáis dárselas sin que les cueste apenas esfuerzo tomarlas.

1.- Frutas de temporada, partidas en trozos, en macedonias regadas con zumo o bañadas en leche fresca o yogur. De esta forma, resultan muy apetecibles para el paladar de los niños en verano. Son dulces para ellos y podéis estar tranquilos porque contienen una gran cantidad de vitaminas y minerales, que son muy necesarios para su desarrollo.

2.- Verduras de la estación en cremas frías o templadas acompañadas de queso, en gazpachos o salmorejos con una cucharadita de mayonesa para espesar y mejorar su sabor. Las verduras de temporada son un primer plato completo y nutritivo tanto para las comidas como para las cenas de tus hijos. Otra alternativa que también les gustará mucho son los pistos de verduras con tomate, los pimientos fritos que combinan bien con huevos y arroz, las berenjenas y los pimientos rojos rellenos.

3.- Helados y sorbetes caseros y llenos de nutrientes. Las combinaciones de frutas, leche y yogures para los helados y las de frutas y zumos para los sorbetes resultan altamente atractivas para los niños y muy nutritivas. Hacerlos en casa es facilísimo. Sólo necesitas una batidora, un molde y al congelador.

Las frutas y verduras resultan muy dulces y apetecibles en zumo FUENTE: pixabay.com

Las frutas y verduras resultan muy dulces y apetecibles en zumo
FUENTE: pixabay.com

4.- En zumos y batidos. Éstos están listos en un momento, y resultan dulces y muy apetecibles. Se preparan en un abrir y cerrar de ojos, y deben consumirse al momento para que no pierdan su contenido en vitaminas y minerales. Tienen la ventaja de aprovechar todos los beneficios de las frutas crudas y también de las verduras, por si también quieres hacer smoothies. Los smoothies están de moda y, además, son la manera más sencilla de mejorar su salud, ya que contienen una cantidad extraordinaria de nutrientes, de una manera muy fácil de digerir y absorber y sustituyen alimentos procesados y empaquetados que son dañinos para los pequeños de la casa.

Si queréis un truco, probad a dejar los ingredientes que vayáis a utilizar en estos zumos, batidos o smoothies, en la nevera, ya que estarán frescos a la hora de consumirlos y tus hijos querrán repetir. No olvidéis que son bajos en calorías y están llenos de nutrientes que ayudan a tus hijos a crecer.

Siempre que llega el verano, la alimentación de los niños suele cambiar un poco, como también cambia la de los adultos y los bebés, ya que las altas temperaturas hacen que nuestro apetito y la necesidad de tomar agua y otros líquidos aumente. Por todos estos factores debemos saber que los platos calientes no son los más indicados para la época estival.

En verano tenemos que  elegir comidas ligeras y sanas para nuestros niños FUENTE: pixabay.com

En verano tenemos que elegir comidas ligeras y sanas para nuestros niños
FUENTE: pixabay.com

En verano disfrutamos de más horas de sol, por lo que el horario de los más pequeños puede verse alterados, se debe prestar especial atención a la comodidad y no caer en la tentación de comidas no demasiado sanas. Es muy importante que durante esta época del año, el agua sea la bebida principal de nuestros pequeños, puesto que deben estar muy hidratados.

En Chupetitos nos importa mucho la salud de los más pequeños, por lo que os dejamos una lista de alimentos con los que los niños (y en algunos caos, también los bebés) superarán el calor del verano con éxito:

  • Fruta de temporada: la fruta es uno de los alimentos que más hidratan y nos ayudan a combatir el calor. Además al estar fresquita, puede aliviar el dolor de los dientes si se trata de un bebé al que le están saliendo. La fruta está muy rica y aporta vitaminas y nutrientes para que nuestros pequeños crezcan sanos. Como opción más factible, os recomendamos siempre la fruta de temporada, por ejemplo, la sandía y el melón, cuya textura es blandita y gusta a niños y a bebés. Aunque, si lo preferís, podéis también podéis prepararles una rica macedonia de frutas o unos buenos purés de fruta si son más bebés.
  • Las verduras y las hortalizas son otra opción saludable, la crema de calabaza o calabacín fría o templadas son rápidas y fáciles de preparar. Para disminuir el sabor a verdura, que a veces no gusta a todos los niños, se le puede añadir patata o algún quesito cremoso.
Frutas como la sandía son recomendables porque hidratan y ayudan a combatir el calor FUENTE: pixabay.com

Frutas como la sandía son recomendables porque hidratan y ayudan a combatir el calor
FUENTE: pixabay.com

  • Helados o batidos de fruta naturales, son ideales para la merienda. Les aportará hidratación y no notarán pesadez en el estómago. Además, se pondrán muy contentos comiéndose su helado natural o su batido.
  • Carne, verdura y pescado: en verano es mejor preparar este tipo de alimentos a la plancha, hervidos o asados, ya que nuestros pequeños almorzarán de forma ligera y todos ellos le aportarán proteínas y minerales necesarios, además de una manera equilibrada y sana. La plancha, los hervidos, el vapor e incluso la barbacoa, si se hace con ingredientes saludables, son maneras de cocinar perfectas para esta época, cuando tal vez apetezcan menos los guisos. La carne magra y el pescado, cocinados de manera ligera, son siempre un buen aporte de proteínas y minerales.

Ahora bien, es importante que sepamos que es muy importante no saltarse ninguna comida, evitar comer en exceso en las reuniones familiares o de amigos y mantener siempre el mismo horario de comida. Si tu bebé aún toma pecho en verano, es normal que en época estival necesite más tomas, pues necesita hidratarse más debido al calor. Así que, tenlo también en cuenta.

Todos sabemos que si acostumbramos a nuestros niños a beber agua desde que son pequeños, es muy probable que este hábito tan bueno y necesario, se mantengan durante la edad adulta. Pero, no tenemos tan claro eso de saber cuándo nuestro bebé quiere agua o si está tomando la suficiente. Pues bien, esas dudas son las que vamos a intentar despejar en este artículo.

En primer lugar, cuando son recién nacidos y muy bebés, no necesitan beber agua como tal porque ésta es sustituida por la leche. Pero, cuando se introducen los alimentos en su dieta, sí conviene empezar a ofrecerles agua aunque no necesariamente siempre. Si notamos que el bebé está activo, saliva de manera abundante y su caca está blanda y orina frecuentemente, quiere decir que se encuentra perfectamente hidratado. Pero puede haber ciertos casos que nos podrían demostrar que el pequeño requiere agua extra.

Los bebés no necesitan agua mientras están en periodo de lactancia FUENTE: flickr.com

Los bebés no necesitan agua mientras están en periodo de lactancia
FUENTE: flickr.com

Para ello, tendremos que observar con detenimiento a si ha reducido la producción de saliva, si su orina es más oscura y si sus cacas se están volviendo más duras. Además, si se muestra más irritable y solo se calma cuando toma leche, también puede ser que necesite más hidratación. En estos casos, os recomiendo que consultéis la situación con el pediatra porque, igual, ya llega el momento de darle agua, aunque aún no tome sólidos.

En el caso de que el bebé tenga menos de seis meses y aparezca alguno de los síntomas que te he comentado, lo ideal será darle más cantidad de leche y no darle agua u otro líquido. Normalmente, los niños pequeños pueden mostrar signos de deshidratación, que pueden relacionarse con una desnutrición, y en estos casos darles agua no será lo más recomendable ya que los podremos estar hidratando pero no alimentando, lo mejor será darle leche que además de agua contiene alimento. Su cuerpo ya se encargará de coger lo que necesite en la proporción adecuada.

Si ya has empezado a incorporar algunos alimentos a su dieta y tiene síntomas de falta de líquido y la evolución de su peso es buena se le podrá ofrecer agua, si la necesita la tomará, si no la rechazará. Si el peso del bebé es inferior al que debería tener, en lugar de agua se le tiene que ofrecer leche. Si le ofreces agua, te vendrá bien utilizar el vaso pequeño Swig de color azul y naranja de la marca Boon, que tienen a la venta en la web de Chupetitos. Este vaso está realizado en un material resistente, tiene boquilla de silicona antiderrame y su tapa permanece unida al vaso para no perderse. Además, su diseño ergonómico facilita que el bebé lo pueda coger sin problemas.

El vaso pequeño Swig tiene una boquilla de silicona antiderrame FUENTE: chupetito.com

El vaso pequeño Swig tiene una boquilla de silicona antiderrame
FUENTE: chupetitos.com

En definitiva, los bebés son como nosotros, se adaptan a miles de factores que varían en su entorno. Sus necesidades cambian constantemente. Si reconoces los signos de que se encuentran en una situación especial, por falta de agua, entenderás cuándo ofrecer y cuándo no ofrecer más líquidos. Entender cómo funciona tu hijo y cuándo y cómo atender sus necesidades es fácil con estas pautas. Pero, si aún tienes dudas, lo dicho, lo mejor es que consultes con tu pediatra, porque además, él lleva el seguimiento de tu bebé, lo conoce bien (como tú) y te puede dar buenos consejos respecto a su hidratación.

¿Come tu hijo frente a una pantalla a diario? ¿En sus horas de alimentación se queda mirando un televisor, un móvil o una tablet? ¡Cuidado! En los últimos tiempos, la tecnología está invadiendo nuestros hogares. Ya no nos conformamos con entretenernos, todos juntos, frente a la pantalla del televisor, ahora además cada uno dispone de distintos dispositivos móviles y ese tiempo de ocio quede dividido en gustos, aficiones y espacios.

Comer viendo la televisión o cualquier dispositivo tecnológico puede acarrear problemas de salud a los niños FUENTE: pixabay.com

Comer viendo la televisión o cualquier dispositivo tecnológico puede acarrear problemas de salud a los niños
FUENTE: pixabay.com

Pero más allá de lo que pueda suponer en torno a la convivencia, es cierto que algunos hábitos, que nos ha traído la tecnología, no son demasiado favorables para la salud de nuestros hijos. Al menos así lo manifiesta un estudio realizado por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP). Según los datos que se manejan: el 71% de los niños españoles comen frente a una pantalla, ya sea un televisor, un móvil o una tablet. Cifra preocupante, al menos por las consecuencias que acarrea.

Estudios anteriores ya habían alertado sobre el peligro que tiene comer viendo la televisión o cualquier dispositivo tecnológico en el que los niños centren su atención. El mayor de ellos es el aumento de peso descontrolado, llevando incluso a problemas de obesidad o sobrepeso. Es importante que comamos en familia y que centremos nuestra atención en aquello que estamos compartiendo. Alimentarnos no es sólo un hecho rutinario y banal, es uno de los pilares fundamentales de nuestra salud. Si durante este acto nuestra atención está centrada en otros quehaceres, dejamos de disfrutar del placer de la comida, sus distintas texturas, sabores, combinaciones… llegando a engullir por pura obligación y supervivencia.

Además del peligro, con respecto a la salud, que tiene comer frente a una pantalla, también nos encontramos con aquellos daños que provoca en el entorno de las relaciones familiares. En muchos hogares, el momento de la comida es el perfecto para encontrarse todos juntos. Los distintos horarios laborales, las prisas o las actividades, hacen que tengamos poco tiempo para estar en familia, hablar de nuestras cosas o compartir preocupaciones se ha convertido, casi, en todo un lujo. Pero si ese poco tiempo lo empleamos en distraer nuestra atención, entonces estaremos abriendo un abismo que será difícil de superar.

Comer frente a una pantalla, también provoca daños en el entorno de las relaciones familiares FUENTE: pixabay.com

Comer frente a una pantalla, también provoca daños en el entorno de las relaciones familiares
FUENTE: pixabay.com

El momento de la comida y de la cena puede ser, también, estupendo, para inculcar a nuestros niños hábitos saludables, no sólo en su alimentación, sino también a la hora de sentarse en la mesa. Hacer planes para los días de fiesta, preguntarles por sus tareas en el cole o imaginar cual será nuestro destino en las próximas vacaciones.

No dejemos que compartir momentos familiares se convierta, a menudo, en un auténtico milagro. Hagamos que sea realidad y que nuestros peques y nosotros mismos comamos menos frente a una pantalla. ¿Lo hacéis vosotros?

El mundo que rodea el paso del biberón a las papillas es totalmente distinto, de repente, aparecen las caritas sucias, la comida en el suelo y los baberos completamente sucios. Las comidas llegan a hacerse interminables y sólo la actitud y las buenas intenciones de mamá y papá son las que ayuda a triunfar a la cuchara.

El momento en que das la primera cucharada de papilla es cuando todo cambia en la alimentación del bebé FUENTE: youtube.com

El momento en que das la primera cucharada de papilla es cuando todo cambia en la alimentación del bebé
FUENTE: youtube.com

Como sabemos, la leche materna y la leche de fórmula cubren todas las necesidades del bebé durante los primeros meses, pero después es necesario aportar al bebé nuevos alimentos que le aportan otro tipo de nutrientes muy beneficiosos para él. En el momento que le das la primera cucharada de papilla es cuando todo cambia y comienza una etapa en la que se encontrarán los buenos hábitos alimenticios y un nuevo desarrollo.

Al principio, al bebé le cuesta mucho aceptar esta novedosa manera de comer, ya que intervienen otros músculos distintos de los que utilizaba para alimentarse succionando la leche materna o el biberón. Empezar es un poco difícil para él, pero con los medios adecuados, este aprendizaje es rápido.  Y uno de esos elementos necesarios y que, además, os puede venir my bien son los biberones con cuchara, como los que ofrece la marca Bebé Due. En la web de Chupetitos podéis adquirirlos, en tamaño de 120 y 230 ml. y en colores verde, verde pistacho, rojo y amarillo.

Biberón con cuchara de 230 ml. para pasar de la leche a las papillas FUENTE: chupetitos.com

Biberón con cuchara de 230 ml. para pasar de la leche a las papillas
FUENTE: chupetitos.com

En todos ellos, independientemente del tamaño, la botella flexible permite la toma de papilla con flujo constante y al realizar presión en el cuerpo del biberón (fabricado en silicona) el alimento sale por la cánula de la cuchara. El sistema de flujo continuo que proporciona al bebé una toma relajada y, por supuesto, estos biberones con cuchara se ajustan a la normativa UNE-EN 14350 y están sujetos al marchamo de seguridad controlada por AIJU.

La boca ancha facilita su llenado y limpieza y el diseño anatómico proporciona un fácil agarre y máxima comodidad para los papás. Se recomienda su uso, a partir de los 6 meses del bebé y cada biberón incluye 2 cucharas de silicona y un vaso portacucharas del mismo color.

No hace falta que os diga que los niños tienen el aparato digestivo maduro para poder digerir los nuevos alimentos sólidos a partir de los 4-6 meses, además ya pueden controlar la mandíbula para mover los alimentos de un lado al otro de la boca. Por lo que con estos biberones podrán estar aún mejor preparados para el nuevo mundo gastronómico que se abre frente a ellos. De todas formas, conviene recordar una serie de consejos para averiguar si tu bebé ya está listo para este paso en su alimentación:

Si se queda con hambre tras la toma de la leche y pide más a menudo el pecho o la leche es una pista inicial, te das cuenta que demuestra un interés por la comida que toman los demás, que le pica la curiosidad, esto es una pista inequívoca y es un momento adecuado para empezar con la cuchara. A esta iniciativa le complementa la correcta posición en la trona y mantener la cabecita erguida y estable.

Estoy segura de que con estos biberones con cuchara de Bebé Due disfrutaréis muchísimo viendo comer a vuestros pequeños y cómo saborea los alimentos y la alegría que dará saber que por fin ha iniciado una nueva etapa en su desarrollo, os enorgullecerá como papis.

La lactancia mixta consiste en completar la alimentación que obtiene tu bebé a través del pecho con tomas de leche de fórmula mediante biberón. Es una práctica cada vez más frecuente, que aunque no lo creáis, tiene muchas cosas buenas.

La lactancia mixta puede resultar perfectamente beneficiosa para el bebé y es también muy buena FUENTE: commons.wikimedia.org

La lactancia mixta puede resultar perfectamente beneficiosa para el bebé y es también muy buena
FUENTE: commons.wikimedia.org

Numerosos estudios señalan que aunque la lactancia materna exclusiva es la mejor opción para alimentar a tu recién nacido al menos durante los seis primeros meses de vida, a veces también resulta necesario completar las tomas del pecho con lactancia artificial, es decir, biberones. Generalmente, la lactancia mixta  puede producirse por los siguientes motivos:

- Porque la producción de leche materna es insuficiente.

- Porque existen problemas de correcto agarre al pecho del bebé.

- O porque la madre no puedes estar con su bebé todo el día (por ejemplo cuando ha de volver al trabajo).

Aunque generalmente venga impuesta por este tipo de circunstancias no deseadas, la lactancia mixta puede resultar perfectamente beneficiosa para el bebé y es también muy buena, ya que combina las ventajas de ambos sistemas y asegura que el recién nacido estará bien alimentado y recibirá todas las defensas y los otros nutrientes, así como con los componentes saludables que contiene la leche materna.

Sin embargo, el único inconveniente que puede tener la lactancia mixta, y que se debe tener en cuenta, es que  como es más fácil succionar del biberón que del seno materno, puede que tu bebé acabe rechazando el pecho si introduces esta práctica. Para evitarlo, debes ofrecerle siempre primero el pecho y luego, si aún tiene hambre, el biberón. Recuerda alternar ambos pechos para mantener la producción de leche.

El biberón MAM Anti-Colic es ideal para cambiar combinar la lactancia mixta FUENTE: chupetitos.com

El biberón MAM Anti-Colic es ideal para cambiar combinar la lactancia mixta
FUENTE: chupetitos.com

Otra posibilidad es utilizar biberones con tetinas especialmente diseñadas para parecerse al pecho materno, como por ejemplo el biberón Anti-colic de MAM de 160 mililitros. Posee la tetina MAM de silicona suave de flujo lento, con su Silk Teat®, que presenta una superficie exclusiva de silicona extrasuave con la que el bebé se sentirá familiarizado. La base ventilada de MAM evita que el bebé trague aire, por lo que reduce los cólicos en el 80 % de los bebés que la utilizan. Cuenta con aberturas muy anchas que facilitan el llenado y la limpieza y con una función de autoesterilización, muy práctica cuando se está fuera de casa.

Este biberón es ideal para introducir la lactancia mixta, ya que permite combinar el pecho con las tomas puntuales de leche de fórmula (o también de leche materna que te hayas sacado previamente con un extractor de leche), a la vez que reduces de forma considerable el riesgo de que el bebé acabe prefiriendo tomar solo el biberón.

Puedes comprarlo en Chupetitos  ¡Pruébalo! ¡Verás qué fácil y buena es la lactancia mixta!