Etiquetado en las publicaciones ‘cucharas para papillas’

Cuando empezamos a dar a nuestro bebé papillas de cereales, comenzamos la etapa de la alimentación sólida en su dieta y uno de los momentos más importantes para su desarrollo. Por eso, es importante saber cómo preparar la papilla de cereales y qué cuchara utilizar para que pueda tomarla nuestro bebé, lo mejor posible.

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad, en función del desarrollo de nuestro bebé. No es recomendable ofrecer antes este tipo de comida porque el estómago del recién nacido aún no es capaz de procesar los cereales; mientras que si esperas demasiado en hacerlo puede afectar al crecimiento de tu peque. En cualquier caso, lo mejor es seguir siempre las tablas de introducción de alimentos que nos dé nuestro pediatra.

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad FUENTE: flickr.com

La Asociación Española de Pediatría recomienda la introducción de las papillas de cereales entre los cuatro y los siete meses de edad
FUENTE: flickr.com

Básicamente, hay dos tipos de papillas de cereales:

- Papillas con gluten: se elaboran a partir de trigo, cebada, centeno o avena.

- Papillas sin gluten: se elaboran con maíz, arroz, tapioca y otros cereales sin gluten.

Esta diferencia es importante, porque resulta recomendable que tu bebé empiece tomando papillas sin gluten, antes de pasar a las que contienen gluten. La razón es que muchas personas tienen dificultades para digerir el gluten (enfermedad celiaca), una proteína que está presente en la mayoría de los cereales de secano. El consumo de alimentos con gluten antes de tiempo está relacionado con un mayor riesgo de celiaquía en los bebes. Así que no siempre ni en determinadas edades son recomendables ciertos cereales para los niños.

En este sentido, actualmente existe una gran variedad de marcas de papillas de cereales para bebés, con gluten y sin gluten. Tu pediatra te recomendará las más adecuadas para encontrar la papilla perfecta para tu hijo o tu hija. Para asegurar que tu peque acepta correctamente los cereales, procura empezar a introducirlos poco a poco en su dieta. Puedes comenzar por añadir una o dos cucharaditas al biberón y, si lo toma bien, en los siguientes días puedes espesar poco a poco la mezcla hasta convertirla en una papilla.

Preparar una papilla de cereales es muy fácil si sigues estos pasos:

  • Primero, calienta entre 50 y 100 ml. de leche o agua a unos 50 grados de temperatura.
  • A continuación, vierte el líquido en un recipiente y añade los cacitos o cucharitas de cereales que correspondan (según las instrucciones de tu pediatra o las del envase).
  • Mezcla de manera lenta pero enérgica y así evitarás que se formen esos molestos grumos que hacen que muchos bebés rechacen las primeras papillas. Para remover, en lugar de cuchara es mejor usar un tenedor o la batidora.
  • Antes de darle la primera cucharadita a tu peque, comprueba que la papilla no esté demasiado caliente ni demasiado fría. Y recuerda que no debes añadir sal, azúcar ni otros aderezos.

Para que todo vaya sobre ruedas, es imprescindible elegir una cuchara adecuada para darle la papilla. Lo mejor es empezar con cucharas de iniciación y que sean de silicona. En la web de Chupetitos, puedes encontrar unas cucharas, que tienen en color azul y verde, ideales para las primeras tomas. Poseen mangos ergonómicos de fácil sujeción y al estar fabricadas en silicona blanda y flexible, no dañan las encías del bebé. Son aptas a partir de los cuatro meses y, por supuesto, están libres de BPA.

Pack de cucharas de silicona suave, ideales para las primeras tomas de papillas de cereales FUENTE: chupetitos.com

Pack de cucharas de silicona suave, ideales para las primeras tomas de papillas de cereales
FUENTE: chupetitos.com

También podéis utilizar la Cuchara SoftFlex™ de silicona que, además, limpia la comida que sobra alrededor de la boquita de tu bebé de forma muy sencilla. Ésta la tenéis en Chupetitos, disponible en color verde.

Pero, ¿qué pasa si tu bebé no quiere comer la papilla de cerelaes? Ten calma: el cambio del biberón a las primeras papillas es un paso importante para tu bebé y necesita acostumbrarse a las nuevas texturas y sabores (porque, hasta ahora, solo conoce el sabor de la leche). De modo que, si no quiere tomarse la papilla, no le obligues: pasa al biberón y vuelve a probar a la hora de la siguiente toma. Si no hay manera de que la acepte, prueba a preparar una papilla más clara o más espesa, cambia de marca y si eso no resuelve la situación, ve y consulta a tu pediatra tanto como sea necesario.

No te preocupes, porque todos los bebés acaban comiendo con cuchara y les acaban encantando las papillas de cereales :-) .

Al introducir la alimentación sólida a nuestros bebés es muy importante saber qué cuchara utilizar. Las cucharas de silicona son las más recomendables para esa etapa de transición en la que nuestros hijos e hijas abandonan, poco a poco, la leche materna o el biberón.

Y es que con el crecimiento, se empiezan a incluir otros componentes más sólidos en la alimentación, pero que siguen nutriendo a nuestro bebé y le proporcionan los elementos suficientes para que crezca sano y fuerte. Por supuesto, con la llegada de esta nueva etapa también hemos tenido que hacer frente a la necesidad de nuevos accesorios para los peques.

Cucharas de silicona para las primeras papillas del bebé FUENTE: chupetitos.com

Cucharas de silicona para las primeras papillas del bebé
FUENTE: chupetitos.com

Recuerdo aún perfectamente la primera vez  que compré las cucharas para comer las primeras papillas de mi hijo. No tenía otra obsesión que elegir la adecuada y la que resultara más cómoda para él y para mi cuando le daba, por ejemplo, los potitos, cuando salíamos fuera de casa. Hay tarros de potitos que eran tan profundos que no todas las cucharas recogían bien el alimento. Pero, ojo, que el problema vino también cuando una de las primeras que compré se estropeó al cabo de un mes. Recuerdo que tuve que desplazarme hasta la farmacia con el fin de adquirir un pack nuevo, con el que tampoco acerté demasiado, quizá por la urgencia con la que se me presentó el momento.

Así que me dije a mi misma que debía de verdad comprar unas cucharas para papillas que realmente fueran buenas. Y me puse a mirar con cienzudamente hasta que me percaté de que una de las mejores cucharas eran las de silicona para niños de más de cuatro meses. Eran de la marca Munchkin, y he de decir que me dieron un excelente resultado. Cuando las elegí he de deciros que era tanta la variedad y la gran cantidad de artículos que al principio dudé en la elección. Pero, teniendo en cuenta que lo que necesitaba eran cucharas para las primeras papillas y teniendo en cuenta las necesidades de mi pequeño, las cucharas de silicona Munchkin fueron las más adecuadas.

Estas cucharas están disponibles en  colores y van en packs de dos, lo que resulta muy cómodo siempre. Este tipo de cucharas están muy indicadas para la transición existente entre los biberones y la comida sólida. De hecho, son blandas, y se adaptan perfectamente a la boca del bebé, evitando que éste pueda sufrir daños de cualquier tipo. Son ideales para las primeras tomas, sus mangos ergonómicos son de fácil sujeción y al estar realizadas  en silicona blanda y flexible, no dañan las encías del bebé.

Las cucharas de silicona Munchkin facilitan la transición a la alimentación sólida FUENTE: chupetitos.com

Las cucharas de silicona Munchkin facilitan la transición a la alimentación sólida
FUENTE: chupetitos.com

Tengo que admitir que yo misma he estado analizando las características de muchas cucharas durante mucho tiempo: textura, dureza, calidad, etc. Incluso me he fijado en algunas hasta en el el pegamento que tenían y en los acabados del mango. Pero las que más me han convencido y me han hecho fiarme del producto al cien por cien han sido éstas. Yo las usé a diario sin ningún tipo de problema. Eso sí, es imprescindible que os fijéis siempre en el desgaste (de éstas de silicona o de cualquier otra) con el fin de reemplazarlas en cuanto den el primer aviso de rotura. Evitaréis dolores de cabeza y preocupaciones añadidas.