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Para los bebés, pasar de tomar solo leche materna o de fórmula a incorporar alimentos sólidos es un paso muy importante. Si has empezado con la alimentación complementaria y tu peque se niega a abrir la boca para tomar las papillas, es momento de que leas los siguientes consejos que te vamos a dar.

A principio, es normal que el bebé FUENTE: flickr.com

Al principio, es normal que el bebé muestre rechazo a las papillas por el destete
FUENTE: flickr.com

En primer lugar, considera que las recomendaciones actuales de la OMS son las de alimentar con leche materna exclusivamente hasta los seis meses, y no introducir los alimentos sólidos antes de ese momento (a no ser que el pediatra lo indique expresamente por una necesidad puntual de tu bebé). Sin embargo, hasta hace muy pocos años, a los bebés se les alimentaba desde mucho antes. Si has comenzado a ofrecer alimentos a un bebé de 4 meses o menos, por recomendación de tu madre o de tu suegra, es posible que aún tu pequeño no esté listo para comer.

Además de su edad, las señales de que sí puede comer alimentos sólidos son: que muestre interés por la comida, que pueda mantenerse sentado de manera erguida y que pierda el reflejo de extrusión (lo que lo lleva a escupir cualquier alimento que entre en su boquita).

Si, por el contrario has empezado cuando toca, la segunda cuestión que debes hacer es no insistir. Ten en cuenta que las dificultades que un bebé encuentra al inicio del destete no son pocas, y no sólo tienen que ver con las nuevas características de la comida, sino que también están relacionadas con la forma de tomarla. Habituado al calor del pecho o al biberón blandito, el pequeño se encuentra de buenas a primeras con una cuchara. Además, para comer, no sólo tiene que succionar, sino que debe improvisar complicadas acrobacias con la lengua y el paladar y tragar. Si lo piensas un momento, es más que normal que rechace la nueva comida.

Algunos bebés rechazan las papillas cuando sienten trocitos en ellas. Necesitan comenzar a alimentarse con purés bien homogéneos, lo más líquidos posibles, y después de un tiempo comienzan a incorporar alimentos más espesos. Así que hacer ls papillas más líquidas puede ser una buena opción para empezar.

Otro truco que no suele fallar es el de dar a probar a tu bebé diferentes texturas (en forma de trocitos de fruta, pan, galletas, etc.) para ver cuáles le producen menos rechazo. Eso, antes de empezar con las papillas, claro. Tocar diversos alimentos sólidos con su mano y probar su textura, poco a poco, hará que el bebé supere sus reservas iniciales y empiece a aceptar las papillas, cuando éstas lleguen.

Otro consejo que os damos es que seáis conscientes de que comer a la fuerza, no es bueno ni gusta al bebé.  Es importante que el momento de la comida sea agradable. En ese sentido, a veces ayuda escuchar música, hablar al bebé, jugar con él, mientras despacio vas introduciendo los alimentos en su boca. También puede servir que el pequeño os vea comer a los mayores, para que así procure imitaros, y que tenga su vajilla propia, con su plato, su cuchara y su tenedor. Y si, además, es una vajilla divertida y llena de color o con dibujos originales, más agradable será la hora de comer. Podéis probar con una de las que tenemos en nuestra web de Chupetitos: el Set de Comida Zoo Zebra, que incluye un plato y un bol. Está realizado en melanina duradera y apta para poner en el lavavajillas. El plato con dos compartimentos para separar los alimentos y como veis, es de colores vivos y las caritas alegres de los personajes animan a la hora de comer.
El Set de Comida Zoo Zebra incluye un plato y un bol FUENT: chupetitos.com

El Set de Comida Zoo Zebra incluye un plato y un bol
FUENT: chupetitos.com

Por último, no olvides que si tu bebé aún toma suficiente leche materna o de fórmula y está aumentando bien de peso, no deberías alarmarte. La alimentación complementaria cumple con el objetivo de presentarle los alimentos más que de nutrirlo, ya que para ello la leche basta todavía a esta altura. Por ello, nunca deberías obligar a un bebé a comer.

Si tu bebé de meses rechaza la alimentación complementaria, no lo fuerces: espera unos días, vuelve a intentarlo más adelante. De lo contrario, lo único que conseguirás será construir una asociación negativa con el momento de la comida.

Si tu bebé ya toma papillas y te gusta cocinar con previsión para tener siempre lista una a cualquier hora, tienes que leer este post para saber cómo has de congelarlas perfectamente, sin que pierdan propiedades y sin riesgos para la salud de tu peque.

Una de las cosas que primero se ha de tener en cuenta es el tipo de alimento que contiene la papilla que se va a congelar. Los purés de pescado y carne nos pueden durar hasta 3 meses en el congelador. Sin embargo, los de verduras pueden llegar hasta los 6 meses, conservando todas sus propiedades. Pero, en este sentido, hay que tener en cuenta que algunas verduras no se llevan bien con el congelado y este es el caso de las zanahorias, los nabos y las patatas. Si quieres añadir a tu puré congelado alguno de estos alimentos, tendrás que hacerlo en el momento. Es mucho mejor.

El tipo de alimentos que lleve la papilla dependerá mucho para su congelación FUENTE: pixabay.com

El tipo de alimentos que lleve la papilla dependerá mucho para su congelación
FUENTE: pixabay.com

Tampoco es recomendable congelar las papillas de fruta. Mucho mejor hacérselas en el momento, especialmente si llevan algún tipo de cítrico, como la naranja, ya que estas frutas son ricas en vitamina C y la pierden totalmente durante el proceso de congelación y descongelación.

Los recipientes que vayamos a utilizar para guardar la papilla en el congelador, es el segundo aspecto que debemos tener en cuenta si queremos congelar correctamente las papillas. Estos recipientes deben ser seguros y que se puedan cerrar de forma hermética, con el fin de que no quede ningún poro o ranura. Antes de introducir el alimento los lavaremos bien y los desinfectaremos, para que no prolifere ningún germen.

Los alimentos que vayan a formar parte de la papilla deben estar debidamente hervidos y cocinados sin añadir nada de sal. Haremos el puré y lo dejaremos enfriar antes de introducirlo en el congelador. Le añadremos una cucharada de aceite y una vez esté frío lo congelaremos inmediatamente.

Utilizaremos recipientes en los que sólo nos quepa una ración, de esta forma podremos hacerlo de forma individual, sin tener que descongelarlo todo, ya que es conveniente que sea consumido de una tacada. A ese recipiente le pondremos una etiqueta con la clase de puré (pescado, carne, verdura…) y la fecha de elaboración.

Cuando hemos decidido descongelar uno de los recipientes para la comida del bebé debemos hacerlo de forma natural y poco a poco. Sin embargo, si se nos ha olvidado y la necesitamos consumir ya, mejor que introducirlo en el microondas es recurrir al baño maría.

Una vez descongelada una papilla no debemos volver a congelarla FUENTE: flickr.com

Una vez descongelada una papilla no debemos volver a congelarla
FUENTE: flickr.com

Una vez se ha descongelado, vaciaremos el recipiente en un cazo y lo dejaremos calentar unos minutos. De esta forma nos aseguramos que si existiera algún germen o bacteria se elimine al instante. Por último, recuerda que si has descongelado un recipiente en el que había demasiada papilla y nuestro niño ya no quiere más, no puedes volver a congelarlo, por mucho que te duela, deberá ir a la basura. Esto es así porque al congelar los alimentos, también estamos congelando los microorganismos que hay dentro de él. Y aunque hay ciertas bacterias que mueren en temperaturas bajas (termófilas y mesofilas) están las psicrofilas, las cuales son capaces de resistir estas temperaturas y pueden proliferarse dentro del producto.

El mundo que rodea el paso del biberón a las papillas es totalmente distinto, de repente, aparecen las caritas sucias, la comida en el suelo y los baberos completamente sucios. Las comidas llegan a hacerse interminables y sólo la actitud y las buenas intenciones de mamá y papá son las que ayuda a triunfar a la cuchara.

El momento en que das la primera cucharada de papilla es cuando todo cambia en la alimentación del bebé FUENTE: youtube.com

El momento en que das la primera cucharada de papilla es cuando todo cambia en la alimentación del bebé
FUENTE: youtube.com

Como sabemos, la leche materna y la leche de fórmula cubren todas las necesidades del bebé durante los primeros meses, pero después es necesario aportar al bebé nuevos alimentos que le aportan otro tipo de nutrientes muy beneficiosos para él. En el momento que le das la primera cucharada de papilla es cuando todo cambia y comienza una etapa en la que se encontrarán los buenos hábitos alimenticios y un nuevo desarrollo.

Al principio, al bebé le cuesta mucho aceptar esta novedosa manera de comer, ya que intervienen otros músculos distintos de los que utilizaba para alimentarse succionando la leche materna o el biberón. Empezar es un poco difícil para él, pero con los medios adecuados, este aprendizaje es rápido.  Y uno de esos elementos necesarios y que, además, os puede venir my bien son los biberones con cuchara, como los que ofrece la marca Bebé Due. En la web de Chupetitos podéis adquirirlos, en tamaño de 120 y 230 ml. y en colores verde, verde pistacho, rojo y amarillo.

Biberón con cuchara de 230 ml. para pasar de la leche a las papillas FUENTE: chupetitos.com

Biberón con cuchara de 230 ml. para pasar de la leche a las papillas
FUENTE: chupetitos.com

En todos ellos, independientemente del tamaño, la botella flexible permite la toma de papilla con flujo constante y al realizar presión en el cuerpo del biberón (fabricado en silicona) el alimento sale por la cánula de la cuchara. El sistema de flujo continuo que proporciona al bebé una toma relajada y, por supuesto, estos biberones con cuchara se ajustan a la normativa UNE-EN 14350 y están sujetos al marchamo de seguridad controlada por AIJU.

La boca ancha facilita su llenado y limpieza y el diseño anatómico proporciona un fácil agarre y máxima comodidad para los papás. Se recomienda su uso, a partir de los 6 meses del bebé y cada biberón incluye 2 cucharas de silicona y un vaso portacucharas del mismo color.

No hace falta que os diga que los niños tienen el aparato digestivo maduro para poder digerir los nuevos alimentos sólidos a partir de los 4-6 meses, además ya pueden controlar la mandíbula para mover los alimentos de un lado al otro de la boca. Por lo que con estos biberones podrán estar aún mejor preparados para el nuevo mundo gastronómico que se abre frente a ellos. De todas formas, conviene recordar una serie de consejos para averiguar si tu bebé ya está listo para este paso en su alimentación:

Si se queda con hambre tras la toma de la leche y pide más a menudo el pecho o la leche es una pista inicial, te das cuenta que demuestra un interés por la comida que toman los demás, que le pica la curiosidad, esto es una pista inequívoca y es un momento adecuado para empezar con la cuchara. A esta iniciativa le complementa la correcta posición en la trona y mantener la cabecita erguida y estable.

Estoy segura de que con estos biberones con cuchara de Bebé Due disfrutaréis muchísimo viendo comer a vuestros pequeños y cómo saborea los alimentos y la alegría que dará saber que por fin ha iniciado una nueva etapa en su desarrollo, os enorgullecerá como papis.

Si hay una cosa clara es que todos los bebés son diferentes, pero la mayoría de ellos están listos para recibir nuevos alimentos (además de leche de fórmula o leche materna) a sus dietas a partir de los 6 meses de vida. Para comenzar a ingerir alimentos sólidos, el bebé debe poder hacer lo siguiente:

  • Sentarse con apoyo.
  • Tener control de su cabeza y cuello.
  • Haber perdido el reflejo de extrusión (es decir, sacar la lengua cuando un objeto entra en contacto con la boca)

Si esto está superado, ten por seguro que ya puedes introducir a tu bebé la alimentación sólida.

bebe con alimentos solidos

A partir de los 6 meses los bebés están listos para recibir alimentación sólida
FUENTE: freedigitalphotos.net

Pero, ¿cómo hacerlo? ¿cuáles son los mejores trucos para que este gran paso no sea una catástrofe? En Chupetitos, hemos recopilado alguno de esos consejos y hoy os los vamos a contar de primera mano. ¡Estad muy atentos!

1.- Asegúrate de que los primeros alimentos que des a tu bebé sean papillas bien trituradas, para que su consistencia sea suave.

2.- Una magnífica combinación es mezclar frutas y verduras con un poco de leche (materna si puede ser) para dar un sabor más agradable.

3.- Para iniciar el proceso mejor, ofrécele los alimentos sólidos fuera de las tomas de pecho o los biberones. Recuerda que quizás debas intentarlo varias veces antes de que tu peque lo acepte bien.

4.- Una vez que el bebé esté contento con los alimentos sólidos, empieza a variar las combinaciones añadiendo un poco de queso fresco, fruta en pedacitos pequeños, trocitos de pan, etc.

5.- Procura no obligar a tu bebé a comer cuando se sienta cansado o en el proceso de dentición. Es mejor esperar e intentarlo más tarde, cuantas veces sea necesario.

6.- No pienses en la cantidad que toma, sino en la introducción con éxito de nuevos sabores y texturas.

7.- Cuando veas que tu bebé está listo, empieza a triturar menos las papillas. Es probable que, al principio, escupa las partes enteras, pero poco a poco aprenderá a masticarlas. Eso sí, evita los alimentos con los que pueda atragantarse (semillas, frutos secos, zanahorias crudas, pasas) y nunca lo dejes solo mientras come.

8.- Trata de no meterle prisa en su hora de la comida. Prepárate un sandwich o un bocata mientras le estés dando de comer y come junto a él para que el momento de la comida sea un agardable espacio de convivencia familiar.

9.- Deja que se ensucie mientras come. Fomenta que lo haga él mismo o ella misma y no le limpies hasta que haya terminado. Estar limpiándoles la cara y las manos constantemente puede agobiarle y, además, deja de ser divertido. Recuerda que para eso existen los baberos y los pechitos, para que disfruten de la comida y no se manchen en exceso.

Nosotros podemos ayudarte en esto mucho, porque tenemos una amplia gama de baberos con los que te olvidarás de las manchas durante la hora de la comida. Y algunos, incluso, los puedes personalizar como el babero azul con lunares o el babero rosa con lunares. Aquí lo puees ver en la fotografía.

babero para alimentos solidos

Babero azul con lunares personalizable, también disponible en color rosa
FUENTE: chupetitos.com

10.- Hazte con los mejores utensilios y accesorios para darle de comer. Eso, aunque parezca una tontería, es imprescindible. Una adecuada y práctica  vajilla infantil te ayudará mucho. El bol Suregrip, por ejemplo, con tenedor y cuchara, fabricado en duro duro polipropileno resistente,  tiene la forma conveniente para cereales, galletas y otros alimentos sólidos del bebé que te hará ayudará muchísimo.

Nadie dijo que introducir la alimentación sólida al bebé sea fácil, pero seguro que estos consejos os ayudan mucho. Los bebés se acostumbrarán pronto y vosotros disfrutaréis viéndolos comer.

Estamos seguros de que el objeto del que os vamos a hablar en este post, os va a encantar. Se trata de la cuchara que se rellena para dar la papilla a tus hijos. Comer nunca ha sido tan limpio y tan práctico como con la cuchara Squirt, disponible en nuestra tienda online, en la sección de ‘Alimentación Infantil’ y en tres colores diferentes.Esta cuchara dispensadora permite una alimentación cómoda en la que se da la cucharada justa de comida en cada momento.

Para que sepáis mejor en qué consiste, os diremos que la cuchara tiene dos partes: la cabeza o depósito, que es muy fácil de rellenar, y la parte final de la cuchara. Tiene una capacidad de 90 gramos de comida para el bebé y, una vez rellenada con el alimento,simplemente se aprieta la cabeza de la cuchara para que salga sólo la cantidad de comida adecuada. La podéis utilizar con vuestros peques a partir de los 4 meses de edad.

La cuchara Squirt es, sin duda, un gran invento no sólo para que los niños aprendan a comer y se familiaricen con el uso de la cuchara, sino para que la comida, la merienda o la cena no acabe volando por todas partes. Para mayor comodidad, la cuchara se entrega con una funda protectora para que no se salga la comida y para mantener la cuchara limpia entre una toma y otra. Al combinar la cuchara con el contenedor de comida en un mismo producto, Squirt hace que dar de comer con una mano sea coser y cantar. Además, como no podía ser de otra forma, es una cuchara 100% segura para la salud de nuestros bebés, ya que está libre BPA, Ftalato y PVC. Y, además, se puede lavar en el lavavajillas.

cuchara papilla bebe

Cuchara Squirt, cómoda, portátil y fácil de usar

cuchara para pures

Apretando la cabeza de la cuchara, sale sólo la cantidad de comida adecuada

¿Qué os parece? ¡Verdad que es lo que andábais buscando! Es pequeña, práctica y muy fácil de usar. Como veis en las fotografías, la propia cuchara es la portadora de la comida del bebé, por lo que elimina la necesidad de cargar con un montón de tarros y potitos, y evita la suciedad que ello conlleva. Tan sólo tenéis que abrir la cuchara, rellenarla con el puré preferido de vuestro bebé, cerrarla, ¡y a comer! Es ideal para dar de comer a tu peque cuando estéis fuera de casa, cuando os vayáis de viaje, o para que otras personas le den de comer sin ningún problema.

Ahora la tenemos en Chupetitos con un 20% de descuento, por lo que tan sólo por 9,03 euros, IVA incluido, puede ser vuestra. Hazte con una, rellénala y olvídate de problemas en la alimentación de tus hijos.