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Hace unos días leía que el 17% de los jóvenes españoles de entre 25 y 34 años tienen entre sus objetivos adoptar o tener un hijo, según las conclusiones que se extraen de un estudio realizado por GFK y Cofidis que ha medido las ilusiones de 2.000 de ellos y, en especial, las que respectan a la familia. Si bien, hasta el momento, conocíamos la intención de ser padres, cada vez más tarde, ahora nos ha sorprendido ver como este dato de los jóvenes y de su intención de ser padres durante todo este año.

Esos deseos son iguales tanto para los hombres como para las mujeres, aunque curiosamente, son los solteros los que presentan mucha más ilusión, con respecto a los casados. Y, de todos, los navarros son los más predispuestos a ello. Pero, hay otra cifra que también llama la atención, ya que un 7% de los jóvenes, más jóvenes, es decir, los que tienen entre 15 y 24 años, también han mostrado un interés especial por ser padres a lo largo de este año.

Los jóvenes españoles tienen intención y de ser padres durante todo este año 2016 FUENTE: pixabay.com

Los jóvenes españoles tienen intención y de ser padres durante todo este año 2016
FUENTE: pixabay.com

Si observamos el deseo de prolongar o iniciar la familia por Comunidades Autónomas, nos encontramos con que un 21% de los navarros, como ya os he comentado, desean ser padres este año. Les siguen los baleares y los asturianos. Aunque al final de la tabla nos encontramos con el 3% de los madrileños, y un 2% de los murcianos y extremeños.

Además, el 15% de los que ya son padres desean hacer algo este año para ayudar a sus hijos, especialmente los de clase social media-baja/baja (el 17%). En esta cuestión, también destacan los navarros (29%), los murcianos (31%) y los canarios (31%). Por otro lado, los que menos prioridad tienen en apoyar a sus hijos son los asturianos (5%), los que residen en Baleares (6%), los andaluces (9%) y los vascos (9%). Asimismo, el 21% de las familias españolas quieren pasar más tiempo en familia, esta prioridad es muy destacada en Cantabria, ya que 37 de cada 100 cántabros esperan disfrutar más de sus seres queridos.

Los jóvenes que más deseo tienen en ser padres son los navarros FUENTE: pixabay.com

Los jóvenes que más deseo tienen en ser padres son los navarros
FUENTE: pixabay.com

Y es que lanzarse a tener niños en un momento de crisis como el actual, hay veces que se convierte en toda una hazaña, pero hay muchas parejas a las que no les da miedo ninguno enfrentarse a todo lo que venga. Al fin y al cabo, siempre habrá algún ‘pero’ que nos ayude a frenarnos, pero una vez se da el paso, nos convertimos en auténticos luchadores y no hay problema que se nos resista. Ya veis que las estadísticas hablan en este estudio sobre la voluntad de los españoles a la hora de tener hijos.Y, en el fondo, no tenemos tanto problema con la natalidad, porque un hijo siempre es un hijo y todos queremos tenerlo y cuidarlo.

Nadie dijo que fuera fácil ser padres, es más ya sabíamos antes de serlo que no era fácil. El ser padres no sólo es una tarea de desgaste físico, mental y emocional, es mucho más. Y aunque en Chupetitos pensamos que es una tarea muy satisfactoria (si no nadie tendría hijos), no es un camino de rosas, tiene muchas complicaciones. Ser buenos padres no sólo influirá en el futuro de la educación de nuestros hijos, también en nuestra propia satisfacción con nuestro papel de padres. Por eso, debemos esforzarnos día a día para conseguirlo. Y  qué mejor que tener cerca un decálogo de los buenos padres, una serie de reflexiones, para que las  las pongáis en práctica siempre que podáis. Son pautas que, sin lugar a dudas, en nos harán ser buenos padres.

familia feliz

No es fácil ser padres, pero con responsabilidad podemos llegar a ser unos buenos padres
FUENTE: Primicias.com

1.- Los buenos padres no le dan a sus hijos todo lo que necesitan, les enseñan que ellos mismos son capaces de conseguir lo que quieren.
2.- Los buenos padres no buscan hacer felices a sus hijos, les enseñan que la felicidad depende de cada uno.
3.- Los buenos padres no le dan oportunidades a sus hijos, les enseñan a buscarlas, a crearlas y a aprovecharlas.
4.- Los buenos padres no le dan a sus hijos lo mejor para que sean felices, les enseñan a disfrutar y a encontrar lo mejor, aún en lo más sencillo.
5.- Los buenos padres no les enseñan a su hijos a superar siempre a los demás, les enseñan a superarse a sí mismos.
6.- Los buenos padres no les enseñan a su hijos a decir todo lo que piensan, les enseñan que lo que pensamos no es la verdad absoluta y que debemos ser cautelosos al expresar nuestras opiniones, teniendo en cuenta siempre los sentimientos de los demás.
familia

Ser buenos padres será más fácil con este decálogo
FUENTE: La prensa grafica.com

7.- Los buenos padres no le resuelven los problemas a sus hijos, les enseñan a asumir responsabilidades y a aprender de sus errores.
8.- Los buenos padres no les enseñan a sus hijos a evitar los fracasos, les muestran que el fracaso es parte del camino hacia el éxito.
9.- Los buenos padres no convencen a sus hijos de la importancia que tienen en la sociedad, le enseñan que siendo amables se volverán importantes para ella.
10.- Los buenos padres no le enseñan a su hijos a ser críticos y resentidos ante las injusticias, les enseñan a contribuir en paz y a construir lo que es justo para todos.
Si tenemos presente este decálogo, y demostramos a nuestros hijos que los queremos cuando les abrazamos, los besamos y les damos el cariño que necesitan, entonces, seguro que seremos unos buenos padres.

Sabemos que ser padres es una de las tareas más difíciles que existe. No es fácil cuidar a un hijo, ni educarlo, ni enseñarle a valerse por sí mismo. Pero, todo sea dicho, hay ciertas tareas que aún hacen más difícil eso de ser padres.

Nos referimos a todas esas cosas que nadie te enseña en la Escuela de Padres y que tú solito vas averiguando cuando tienes un bebé y te enfrentas al duro trabajo de criarlo.

En clave de humor, y respetando siempre la labor educadora que tenéis las madres y los padres hacia vuestros hijos, hoy vamos a contaros cuáles son las 5 tareas más odiosas a las que se suelen enfrentar los padres en su dura tarea de serlo. Vendrían a ser algo así como el hit parade de la crianza.

 

Quitar los mocos a los bebés

Aspirar los mocos a los bebés es tarea difícil

1.- Aspirar los mocos a los bebés. Esta es una de las tareas más duras y que todos teméis cuando los peques están constipados. ¡Qué horror!

Los papis os sentís como los mayores torturadores del siglo XXI. Sois capaces de apreciar la cara de sufrimiento de vuestro hijo, incluso media hora antes de que hayáis realizado la tarea.

Pero, lo peor viene cuando hay que poner suero, introducir el aspirador por la nariz del pequeño y aspirar pensando que le vais a sorber los sesos. A veces, lo hacéis tan rápido y con tanta fuerza que algún moquito llegáis a comeros ¿verdad?. ¡Qué asco de tarea!

2.- Intentar que coman cuando no quieren. Esta es otra de las cosas que llegas a odiar con todas tus fuerzas de padre. Da igual que utilices canciones, que hagas chantajes o que recurras a frases absurdas. Cuando no quieren comer, no comen. Lo mejor es optar por la que muchos padres llaman la teoría de la compensación: si no tienes hambre a mediodía, ya merendarás o cenarás más. Recordad, en estos casos, que habiendo comida los peques no se mueren de hambre.

3.- Enseñar a dormir a los bebés. Tarea dura donde las haya. Da igual la técnica del Abrázame mucho o del método Estivill. Hasta que los peques cogen la pauta del sueño, las noches son un auténtico suplicio.

Se llegan a pensar auténticas barbaridades como: ¿habrá pinchos en la cuna?, ¿tendrá el bebé un sensor incorporado, a modo de airbag, que cuando lo acuestas salta?, ¿Será mejor que duerma en brazos y deje de berrear como si lo estuvieran matando?

Son tantas las cosas que pasan por la cabeza de los padres en este momento tan delicado, que agradecerías que alguien te hubiera explicado lo duro que es este rato.

El sueño de los bebés

Hasta que cogen la pauta del sueño, los padres pueden pasarlo muy mal

4.- Cortarles las uñas de los pies. De las manos, también, para qué engañarnos, pero, sobre todo, de los pies.  Es cogerles un dedo y, de repente, se activa el muelle de encogerlo como el caracol que esconde su cuerpo dentro del caparazón. Es tan rápida la acción que ni te das cuenta.

Lo peor viene cuando, después de 2 ó 3 minutos de intentar atrapar el dedo, ya lo tienes preparado,  vas a cortar y ¡zas! … desaparece el dedo y el pie de tus manos y, por supuesto, las tijeras salen volando.

Eso, sin olvidar el pequeño detalle de que, cuando ya saben hablar, hay niños que se pasan media hora diciendo “¡me haces daño!”, “tengo miedo de que me cortes un dedo!”, “¡ten mucho cuidado!”. Dan ganas de que lleven de por vida garras humanas.

Buscar liendres

Buscar piojos y liendres, ni gusta ni es agradable

5.- Buscar piojos.  Es peor que buscar un tesoro. Cuando en los coles ponen el típico cartel de “Tenemos visitantes, revisad las cabezas de vuestros hijos”, muchos padres echan a temblar.

Y, además, es que todas las primaveras y todo el otoño-invierno toca buscar piojos. Es mucho peor que encontrar ropa de temporada a buen precio.

Si tienes suerte y después de la búsqueda no encuentras nada, tira que te va, pero ¡y si encuentras!. La has fastidiado. Peine de púas finas, toalla de algodón en los hombros del pequeño y a limpiar sin parar. Desinfectado general con agua y vinagre y productos farmacéuticos de esos que huelen a demonios. Qué grima. Dan ganas de echarles en el pelo Cucal o Raid matamoscas y mosquitos, a ver si con eso desaparecen al instante.

En fin, seguro que para muchos estas tareas, con el tiempo, acaban siendo naderías, porque a los hijos se les quiere tanto que, al final, da igual que haya cosas difíciles que superar con ellos. Pero, decidnos, ¿qué os lo que más os cuesta a vosotros de ser padres y madres?