En ocasiones, muchos padres nos hemos visto en esta situación de dar un medicamento al niño, ya sea antibiótico, antipirético o antiinflamatorio y segundos después, el niño lo vomita todo. Hoy quiero ofreceros algunos consejos para que no lo hagan, a pesar de que también es cierto que muchas medicinas no suelen tener un sabor agradable y esto, normalmente, provoca el rechazo de los niños.

Es bueno dar la medicina antes de la comida para evitar que la vomiten FUENTE: chupetitos.com

Es bueno dar la medicina antes de la comida para evitar que la vomiten
FUENTE: pixabay.com

Si vuestros hijos vomitan después de haber tomado la medicación, lo mejor es que no os pongáis nerviosos y toméis con calma la situación. Si sabéis que vuestros peques son propensos al vómito, podéis consultar con el pediatra si existen opciones de medicamentos que no sean por vía oral.

Si estamos frente a un cuadro en el que el pequeño es alérgico a alguno de los componentes que tiene un medicamento o vomita frente a un medicamento específico o al tomar cualquier fármaco, independientemente de su enfermedad, también deberíamos consultar con el médico acerca de otras opciones de medicamentos para tratar la enfermedad que afecta al pequeño, proporcionando otra medicina diferente.

Pero, si como decía al principio, el vómito se produce porque el sabor del medicamento no es agradable o por sugestión propia de los niños, entonces, hay algunos trucos que pueden evitar, en cierta medida, que ocurra esto:

1- Podemos darle la medicina antes de la comida.

2- Podemos acompañarlo con un zumo o refresco que le resulte agradable de sabor, pero no debemos mezclarlo con grandes cantidades de líquido.

3- También podemos mezclarlo en alimentos como un vaso de yogur, natillas o incluso en una papilla de frutas.

4- Para los puntos 2 y 3, ten en cuenta el sabor. Busca un alimento con un sabor muy agradable e intenso para el niño que suele aceptar siempre. Lo típico es el dulce. Y mézclalo con la cantidad suficiente para que no note que el medicamento va en él. Pero, también, piensa en algo de sabor parecido que al niño le guste. Por ejemplo, para jarabes con sabor a fresa busca un yogur “de fresa.

5- Si le administras con jeringuilla la medicación, colócala en un lateral de la boca, así no le entrará directamente en la garganta y evitarás la arcada.

6- Algunas medicinas se presentan en la versión supositorio, una ventaja para esos niños que seguro vomitan con los medicamentos.

Si le das con jeringuilla la medicación, colócala en un lateral de la boca y evita el vómito FUENTE: flickr.com

Si le das con jeringuilla la medicación, colócala en un lateral de la boca y evita el vómito
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La mayoría de los medicamentos se absorben entre 10 minutos y una hora después de tomarlos. Si un niño vomita el medicamento de forma inmediata y echa un vómito abundante (no lo escupe), podemos asumir que lo ha expulsado por completo. Ante eso, si el medicamento es importante en el tratamiento, por ejemplo un antibiótico, podemos volver a darle de nuevo la dosis completa. Estos medicamentos en su mayoría se dan a dosis muy inferiores a las que pueden generar intoxicación y por tanto aunque se haya absorbido algo y lo sumes a una nueva dosis completa, no suelen generar problemas. Pero ante la duda, lo adecuado es consultar en cada medicamento concreto. Si hace más de una hora que lo ha tomado, yo suelo asumir que lo ha absorbido ya y la dosis no debe repetirse.

Y tú, ¿tienes algún truco para que tu hijo tome los medicamentos sin vomitarlos? ;-)

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