La merienda es una comida imprescindible para coger fuerzas a media tarde porque supone un paréntesis. A los niños les proporciona una importante recarga de energía para continuar la jornada, algo muy importante, sobre todo, si van a realizar ejercicio físico antes de la cena. Mantener a nuestros niños perfectamente alimentados es fundamental para que su salud se encuentre en óptimas condiciones en cualquier momento del día, pero también en el momento de la merienda.

La merienda es una comida imprescindible para coger fuerzas a media tarde FUENTE: pxhere.com

La merienda es una comida imprescindible para coger fuerzas a media tarde
FUENTE: pxhere.com

Un estudio realizado recientemente en la Universidad de Zaragoza ha descubierto que el 16% de los niños españoles, entre 3 y 6 años, no merienda cada día. Además, los que sí lo hacen, toman alimentos con baja calidad nutricional. Una afirmación que supone un grave riesgo en la salud de nuestros niños y en nuestras manos está el poder evitarlo.

Parece que las familias españolas restamos importancia al momento de la merienda de nuestros niños, tanto es así que o no les ofrecemos nada durante toda la tarde, o lo que les damos es una merienda de baja calidad. Al menos, así lo demuestra este estudio en el que se ha contado con la colaboración 2.851 niños de entre 3 y 12 años.

Es importante concebir la merienda como una pausa en la actividad del día. Además de los beneficios que tiene para la nutrición, la merienda es una oportunidad para que los niños se sientan relajados, recuperen energías y mejore su humor. Para esto, es importante que les demos de merendar siempre a la misma hora y que les obliguemos a merendar sentados y de forma tranquila. No es bueno dejar que coman mientras juegan, corretean o se mueven, y tampoco dejarles picar a lo largo de la tarde. Incluso aunque coman en un parque, debemos insistirles en que pasen diez minutos sentados comiendo su bocadillo, y evitar que dejen a la mitad la merienda para pedir el resto una hora después. Les sentará mejor comer de una vez y tranquilos que a tandas.

Según los expertos, la merienda debe proporcionar el 10% de la ingesta energética diaria, por lo tanto debe estar compuesta por una variedad de alimentos que proporcionen los nutrientes suficientes para satisfacer estas necesidades. Sin embargo, las meriendas de nuestros niños, en la mayoría de los casos, sólo la componen un único grupo de alimentos.

Según las cifras, el 44% de las meriendas infantiles sólo contienen un alimento. El 46,5% contienen dos alimentos. Menos de un 10% de las meriendas incluyen tres alimentos distintos, que sería lo recomendable. El 49,5% de los niños pequeños merienda bocadillo y el 34% de los niños dice comer bollería industrial como mínimo una vez a la semana.

Las combinaciones más habituales para las meriendas son un bocadillo y un zumo FUENTE: pixabay.com

Las combinaciones más habituales para las meriendas son un bocadillo y un zumo
FUENTE: pixabay.com

El estudio, a su vez, considera que la merienda ideal es la que contiene yogur, fruta natural y cereales (alimentos que le aportan la energía suficiente y, también una mayor cantidad de nutrientes como el calcio o las vitaminas), aunque las combinaciones más habituales para las meriendas son la leche y las galletas; o un bocadillo y el zumo.

También se ha comprobado como la frecuencia y la calidad de las meriendas van disminuyendo según los niños van cumpliendo años. Los de 3 a 6 años meriendan un 84,4%; mientras que los de 7 a 12, lo hacen en un 78,3%.

Existen muchas formas de hacer que la merienda sea una experiencia más divertida para tu hijo. Una forma es innovar e introducir una novedad a la semana, de forma que será para los niños una sorpresa encontrarse con una nueva receta ese día. Y si la incluyes en una bolsa de merienda, quizás les sorprendas aún más.

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