Archivos de la categoria ‘Chupetes personalizados’

Cuando alguien a quien conocemos acaba de dar a luz, es normal que nos haga mucha ilusión y queramos hacerle un regalo. Depende de la relación que tengamos con esa persona, puede que le hagamos varias sorpresas y que algunas de ellas se las lleguemos a dar antes de que la madre haya dado a luz. Pero, normalmente, siempre que hacemos un detalle lo hacemos cuando vamos a ver al bebé y a la madre al hospital.

Cuando vamos a visitarlos, tenemos varias opciones a la hora de hacerle un regalo, pero si lo que queremos es hacer un presente original, podemos hablar con la madre con antelación y preguntarle qué necesita. Si no lo preguntas y prefieres decidir por tu cuenta, son muchas las cosas que se necesitan cuando se tiene un bebé, como algo de ropa, el carrito, el cambiador, la bañera, los objetos y muebles de su habitación, el chupete, los pañales, un doudou, un peluche etc.

Un chupete siempre es buen regalo porque el bebé va a necesitar varios por si alguno no le acaba de gustar o por si los pierde, o por si se ha de dejar alguno en casa de los abuelos, para cuando cuiden al bebé. Si, además, el chupete está personalizado, el regalo es aún más original y divertido. En Chupetitos, tenemos una gran variedad de chupetes personalizados para recién nacidos de primera calidad, fabricados en España, con diversos diseños y diferentes tipos de tetinas para que puedas elegir. Sólo tienes que escoger el packde chupetes que más te guste y un tipo de tetina y personalizarlo con el nombre del bebé.

Un chupete siempre es buen regalo que llevar a un bebé en el hospital FUENTE: chupetitos.com

Un chupete siempre es buen regalo que llevar a un bebé en el hospital
FUENTE: chupetitos.com

Hay personas a las que les gusta hacer regalos no solamente al bebé, como ropa, juguetes o complementos que suelen ser los más clásicos, sino también a la madre. Debemos recordar que estar embarazada es un momento muy feliz y especial en la vida de la madre, pero que el momento de dar a luz también puede ser difícil para algunas de ellas. Por lo que seguramente valoren inmensamente que también hayas pensado en ellas a la hora de traer un regalo al hospital. Lo mejor en estos casos es siempre optar por algo fácil y práctico como un álbum de fotos o un ramo de flores.

Recuerda que lo más importante es el hecho de que hayas pensado en esta persona que acaba de dar a luz y hayas tenido la buena voluntad de pensar en algo para regalar . Por lo tanto, no es tan importante qué compres o cuánto dinero te hayas gastado, sino el hecho de haber tenido un detalle. Algo que, seguramente, le hará mucha ilusión a la madre.

Tener un bebé en casa es sinónimo de no poder dormir, para muchos padres. La realidad es que en algún momento, los peques aprenderán a dormir seguido, pero no es nada extraño que, sobre todo durante su primer año de vida, el sueño del bebé sea irregular y se despierte con frecuencia por varias razones que no tiene por qué ser graves, ni mucho menos.

Lo habitual es que el bebé se despierte y no duerma seguido porque tiene hambre FUENTE: pixabay.com

Lo habitual es que el bebé se despierte y no duerma seguido porque tiene hambre
FUENTE: pixabay.com

Hasta que el bebé pueda dormir toda la noche seguida, los padres pueden perder entre 400 y 700 horas de sueño, así que el primer consejo de los especialistas es tener paciencia y ser muy conscientes de que la situación no se eternizará. Durante los primeros cuatro meses del bebé, lo habitual es que se despierte por hambre: su estómago crece desde el tamaño de una canica al de un huevo y así poquito a poco. Eso significa que se llena pronto, pero también que vuelve a tener hambre al poco tiempo. Y dormir con hambre no es nada sencillo, especialmente para ellos que no saben bien qué es esa sensación.

Sin embargo, la alimentación no es la única causa que puede llevar al niño a despertarse. A dormir también se aprende, y mientras un adulto puede despertarse fácilmente en las fases de sueño superficial, pero es capaz de darse la vuelta y seguir durmiendo, muchos bebés aún no saben hacerlo. Necesitan que alguien les ayude para poder volver a dormirse, y esa es la causa de que nos reclamen a altas horas de la noche. Lo mejor en estos casos es ofrecerles el pecho materno (si se lo dais) o su chupete. La succión les ayudará a calmarse y a relajarse y, por tanto, a volver a conciliar el sueño.

Además, hay otros factores que pueden influir en sus patrones de sueño del bebé. Por ejemplo, si tiene demasiadas siestas diurnas es posible que se desvele con facilidad por la noche. Al igual que el carácter del niño influye en su sueño: según los especialistas, los bebés de temperamento fácil son más adaptables y regulares que los que tienen un carácter más exigente. Por eso, mientras que un bebé tranquilo no necesitará rutinas muy estrictas para dormir de un tirón toda la noche, los pequeños con más temperamento o más nerviosos, seguramente, no se dormirán con tanta facilidad y serán más propensos a tener alguna dificultad con el sueño.

Si el bebé duerme demasiada siesta, su sueño por la noche también puede alterarse FUENTE: pixabay.com

Si el bebé duerme demasiada siesta, su sueño por la noche también puede alterarse
FUENTE: pixabay.com

Dicen los pediatras que lo más importante para evitar futuros trastornos del sueño es enseñarles a dormir solos desde muy pequeñitos, por lo que las rutinas básicas que te comentamos, pueden ayudarte bastante:

  • Elegir una hora para acostar al manteniéndolo despierto las dos horas anteriores.
  • Colocar al bebé en la cuna cuando esté despierto pero ya somnoliento, nunca antes.
  • Procurar no despertarle cuando esté durmiendo.
  • No darle el biberón en la cuna para que no asocie la alimentación al momento de dormir.
  • Mantener el silencio y la luz apagada si se despierta por la noche, para que sepa que ahora toca seguir durmiendo.

Es muy importante que seáis firmes y que tratéis de ir modificando esos hábitos que sabotean su rutina de sueño poco a poco. ¡Con paciencia y estos consejos, tu bebé aprenderá a dormir solito pronto!

El chupete es uno de los elementos infantiles de mayor consuelo.  Su utilización a lo largo de la historia ha sido habitual desde los inicios de la humanidad. Se cree que su uso era ya común en el Neolítico, aunque el primer registro que tenemos de él como de otros utensilios domésticos, conservado en las condiciones idóneas, fue en Egipto y data de más de 3.000 años.

Las primeras versiones del chupete se confeccionaron de trapo y datan de 1900 FUENTE: pixabay.com

Las primeras versiones del chupete se confeccionaron de trapo y datan de 1900
FUENTE: pixabay.com

Las versiones más tempranas de chupete se confeccionaban de trapo, que se rellenaba con harina, miel o semillas de amapola para mantener sedado al niño. Pero, el chupete, tal y como lo conocemos hoy en día, data del año 1900, cuando un farmacéutico de Manhattan llamado Christian W. Meinecke unió un pezón de goma a un escudo circular, inventando así el chupete actual, o algo parecido, vamos. Aunque el prototipo original se ha ido modernizando (el caucho de los primeros chupetes estaba tintando de blanco y se hacía con sulfuros, lo que dejaba un olor desagradable en la boca del bebé) el chupete actual es, esencialmente, el mismo.

Se suele decir “es más simple que el mecanismo de un chupete, pero de simple no tiene nada, ya que su uso está fundamentado en la necesidad biológica e instintiva de succionar que poseen todos los bebés. A este instinto se le conoce como SNN (Succión No Nutritiva), una succión fácilmente reconocible en los bebés recién nacidos cuando se chupan el dedo, la mano o cualquier cosa que les acerques a la boca. Este instinto de succión es, según los expertos, un reflejo normal que ayuda a la supervivencia en términos primitivos y que se inicia cuando el bebé está aún en el vientre de su madre (se ha podido observar a bebés neonatos chupándose el pulgar en algunas ecografías).

Durante años ha habido diferentes críticas y teorías relacionadas con el uso del chupete, al que se acusó de fomentar “ensanchamiento de la lengua”, “deformación de la boca” o “confusión con el pezón”. Incluso se ha discutido sobre si es mejor chupar un chupete que el dedo o si la succión prolongada digital altera el cierre bucal, altera la posición de la lengua o puede causar apiñamiento de los dientes y alterar el reflejo fisiológico de la deglución, sin entrar en el debate de que el hábito de la succión digital es muchísimo más difícil de eliminar.

En Chupetitos puedes encontrar una enorme variedad de chupetes FUENTE. chupetitos.com

En Chupetitos puedes encontrar una enorme variedad de chupetes
FUENTE. chupetitos.com

Hoy en día, se ha comprobado que el correcto uso del chupete tiene efectos positivos en los bebés; además del evidente efecto calmante, ciertos estudios científicos han demostrado que refuerza su sistema inmunitario e incluso reduce las probabilidades de muerte súbita en bebés hasta 12 meses. E, incluso, se ha innovado mucho en modelos de chupetes: chupetes personalizados, chupetes de diseño, chupetes con frases, chupetes calmantes, chupetes nocturnos que tienen luz, etc. Una enorme variedad y modelos, como los que puedes encontrar en la web de Chupetitos.

Ahora bien, sí que es cierto que es recomendable controlar el uso del chupete. La edad recomendada por los especialistas para ir retirando el chupete está entre los 12 y los 24 meses, por supuesto, conviene hacerlo preparando al bebé poco a poco para este gran cambio en su vida.

¿Aún te parece simple el chupete? ¿Qué te ha parecido lo que te hemos contado acerca de la historia, patente y uso del chupete?

El chupete es el accesorio perfecto para calmar a los bebés, para facilitarles el sueño, aliviar los molestos cólicos y hasta disminuir los riesgos de muerte súbita. Sin embargo, hay personas que piensan que el chupete puede afectar a la lactancia, al desarrollo del habla del pequeño o, incluso, crearle una dependencia máxima. Por eso, es importante tener en cuenta algunas precauciones cuando decidimos que nuestro bebé use el chupete.

Elige el chupete que se corresponda con la edad del bebé FUENTE: chupetitos.com

Elige el chupete que se corresponda con la edad del bebé
FUENTE: chupetitos.com

Conocer las cosas que se hacen mal con los chupetes es un paso importante para nuestro bebé lo utilice bien. Así, en primer lugar, debemos prestar atención al tamaño del chupete y escoger solamente aquel que sea adecuado para su edad. Por eso, hay chupetes de 0 a 6 meses y chupetes de 6 a 36 meses. Procurad, además, que no tenga partes pequeñas que puedan desprenderse y comprometer la seguridad de nuestros hijos. Y no ahorres en chupetes: cambiadlos en cuanto notéis algún signo de deterioro como, por ejemplo. verlo más opaco.

En segundo lugar, no abuséis de colocarlos en el lavaplatos. Todos los chupetes deben ser esterilizados, incluso cuando se los acabes de comprar. Pero lo mejor es hervirlos durante al menos cinco minutos, al menos una vez, pero varias veces al día si tu bebé está malito. Siempre que no se estén usando, colócales el tapón o tapa de seguridad y guárdalos para evitar que se ensucien. Y nunca “limpies” un chupete que se cayó colocándolo en tu boca: tu saliva también tiene gérmenes que pueden perjudicar a tu bebé.

En Chupetitos, todos nuestros chupetes personalizados llevan de regalo una tapa protectora con función esterilizador. Basta colocar esa tapa al chupete y llenarlo de agua hasta cubrir la tetina, introducirlo en el microondas durante 30 segundos a 750 watios y ya tienes tu chupetito esterilizado.

Un chupete puede hacer maravillas para tranquilizar a un bebé, pero no debe ser sustituto de los brazos de mamá y papá. El chupete no debe ser un recurso recurrente para que el bebé no llore: llorar es una manera sana que tiene el bebé de expresar una necesidad. Asegúrate de interpretar esa necesidad antes de bloquearla. Sin embargo, ofrécele el chupete cuando tu pequeño esté cansado, ya que ayudará a conciliar su sueño. Pero procura retirarlo y no volverlo a colocar cuando ya se haya dormido.

El chupete no debe ser sustituto de los brazos de mamá y papá FUENTE: pixabay.com

El chupete no debe ser sustituto de los brazos de mamá y papá
FUENTE: pixabay.com

La necesidad de succión y la necesidad de alimento son dos cosas diferentes. El chupete no debe ser untado con alimentos para tratar de “engañar” al bebé a que pruebe nuevos sabores. Para la alimentación del bebé, la comida debe ser ofrecida con una cuchara. No mojes al chupete en sustancias dulces ni en zumos para tratar de que el bebé lo acepte, ya que el azúcar de estos alimentos favorece la aparición de caries. Tampoco debe ser empleado para distraer al niño que tiene hambre.

Aún con todas estas precauciones, el uso prolongado del chupete está asociado con problemas en la dentición, así como con mayor incidencia de otitis y resfriados. A partir de que tu bebé cumpla un año, procura reducir el tiempo de uso del chupete para que progresivamente lo abandone. A esa altura, ya tendrás otros recursos para tranquilizarle y el bebé se tranquilizará casi enseguida, porque habrás evitado todos los malos usos del chupete y habrás acostumbrado a tu bebé a este accesorio con cautela y de la forma correcta.

Si este año, por primera vez, has decidido que tu bebé vaya a una guardería o escuela infantil, tienes que leer este post que hemos preparado hoy. Aunque, por regla general, en todas las guarderías te darán un listado con todas aquellas necesidades básicas que irá necesitando tu peque durante el curso, nosotros desde Chupetitos hemos querido también orientaros porque la mayoría de las cosas tendrás que ir reponiéndolas, según se vayan gastando, pero algunas son de única compra y se usarán durante todo el periodo en el que se encuentre allí.

Los pañales, el chupete, las toallitas, los baberos y la muda de ropa son imprescindibles para la guardería FUENTE: pixabay.com

Los pañales, el chupete, las toallitas, los baberos y la muda de ropa son imprescindibles para la guardería
FUENTE: pixabay.com

Si quieres saber qué cosas necesitará tu bebé y cuáles son los seis imprescindibles de la mochila para la guardería y para poner en su mochila, aquí te os los dejamos:

- Los pañales. No deben faltar en su mochila de guardería. Dependiendo del tiempo que vaya a estar, calcula los que pueda necesitar. De todos modos pon siempre alguno de más. En la guardería suelen moverse mucho y es fácil que se gasten más que si está en casa.

- Toallitas húmedas para el culete. Siempre es mejor que lleve las que usas normalmente. Mucho más si el peque tiene problemas de dermatitis, piel atópica o algún tipo de alergia. Es mejor que siempre elijas las que no contienen ningún tipo de perfume o agentes irritantes como el alcohol.

- Crema protectora. Incluye siempre una crema que le proteja también el culete. Puede que las irritaciones sean más frecuentes durante este periodo. Además, al igual que las toallitas, siempre es mejor que la profesora o cuidadaora utilice la misma que usas en casa.

- Un chupete personalizado. Si tu bebé usa aún chupete no te olvides de meterlo en su mochila. Es posible que allí, viendo a otros niños o estando entretenido, poco a poco se olvide de él, pero seguro que para sus ratitos de siesta o sus pequeños disgustos lo va a necesitar. Si se lo compras personalizado, será mucho mejor porque evitarás que se pierda o que se cambie con otro niño. El riesgo del intercambio puede traer contagios que nadie desea.

Un chupete persoanlizado es imprescindible para la guardería porque evita intercambios o que se pierda FUENTE: chupetitos.com

Un chupete persoanlizado es imprescindible para la guardería porque evita intercambios o que se pierda
FUENTE: chupetitos.com

- Baberos. Tanto si es para el almuerzo, la merienda o si se queda a comer en la misma guardería, es importante llevar un babero bien grande, a ser posible que le cubra todo el cuerpo. Esto te evitará tener que frotar las manchas difíciles de su ropa o de su uniforme escolar.

- Muda de ropa. Es bastante probable que nuestro bebé se moje, bien del pis, de las babas o bebiendo agua, así que no está de más meter en su mochila un cambio de ropa para así evitar que vaya mojado o manchado durante mucho tiempo. Además, es importante y muy recomendable también que marques todos sus objetos con su nombre. Aunque lo lleves todo en su mochila (que también deberá ir marcada), puede suceder que por un descuido se intercambien alguna prenda u objeto y las profesoras no sepan a quién pertenece, de esta forma siempre lo tendrás a salvo. En Chupetitos disponemos también de etiquetas para la ropa y para los utensilios y accesorios del bebé que te pueden ser muy útiles. Son de fácil aplicación, tienen un diseño muy original y puedes configurarlas desde nuestra web con el color, el dibujo y el tipo de letra que más te guste.

Si hay un accesorio por antonomasia que es el compañero preferido e inseparable de muchos bebés durante sus primeros meses y, a veces, años de vida, ese es el chupete. De hecho, separarse de un compañero de batallas tan fiel no es nada sencillo para muchos peques. Entre otras razones, porque el chupete les calma, les proporciona relax y hasta es capaz de hacerle olvidar el malestar cuando parece que ninguna otra cosa puede hacerlo.

Chupetes Personalizados de Chupetitos, básico niño, modelo Glamour FUENTE: chupetitos.com

Chupetes Personalizados de Chupetitos, básico niño, modelo Glamour
FUENTE: chupetitos.com

Os habéis preguntado alguna vez por qué a los bebés les gusta tanto el chupete. Según los especialistas, el chupete les gusta mucho porque el bebé tiene necesidad de succión desde que nace, una necesidad que recibe el nombre de succión no nutritiva (porque no le alimenta). Y ese instinto natural se sacia no solo alimentándose del pecho de mamá o del biberón, sino también con un chupete. En esa succión encuentra consuelo y relax, de tal forma que cuando se acostumbra a ello, no resulta nada fácil conseguir que se olvide del chupete. Por eso, decimos que el chupete evoluciona con el bebé, adaptándose a su crecimiento, lo que significa que hay que ir comprando distintos tipos de chupete para cada edad de os niños.

Elegir un buen chupete para el bebé no es del todo difícil porque el bebé sabe perfectamente cuál es el que le gusta y si no le resulta cómodo, no dudará en desecharlo. Es cuestión de probar un poco al principio y actuar con el método prueba/error, pero para elegir el más adecuado debemos tener claro lo que queremos. El material de la tetina (látex o silicona) será una de las primeras decisiones a tomar. La tetina de látex es más blanda y flexible, lo que hace que se parezca más al pecho materno. Sin embargo, al ser un material natural, puede deformarse con más facilidad, por lo que se recomienda cambiar el chupete cada dos meses como mucho. Por el contrario, la tetina de silicona es más rígida y se desgasta menos, aunque resiste peor los mordiscos del bebé, razón por la que se recomienda antes de que le empiecen a salir los dientes.

Chupete con la Frase "No digo ni pío", disponible en tetina anatómica de látex o silicona FUENTE: chupetitos.com

Chupete con la Frase “No digo ni pío”, disponible en tetina anatómica de látex o silicona
FUENTE: chupetitos.com

Por lo demás, todos los chupetes deben cumplir determinadas características recogidas en la normativa europea, la cual  señala que deben ser de la siguiente forma:

  • La base del chupete debe tener al menos dos orificios de ventilación con un mínimo de 4 milímetros de diámetro.
  • Esa misma base debe tener bordes redondeados o protegidos para evitar cortes.
  • No puede contener piezas que se puedan desmontar. Así se evita que el niño trague sin querer algún elemento.
  • La tetina debe ser de un material flexible y medir como máximo 30 milímetros.

En Chupetitos, todos nuestros chupetes cumplen esa normativa y están pensados para satisfacer las necesidades y etapas de crecimiento de cada bebé. Tenemos chupetes personalizados para bebés de 0 a 6 meses y de 6 a 36 meses; pero también chupetes de diseño de las mejores marcas de puericultura, chupetes con frases, chupetes para ocasiones y celebraciones especiales (Día de la Madre, Día del Padre, etc.), incluso, sujetachupetes y conjuntos personalizados con chupetes. Echa un vistazo y elige el mejor para tu bebé.