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Con las altas temperaturas que estamos sufriendo este verano, a las que estéis embarazadas os conviene tomar algunas medidas para no sufrir un golpe de calor durante el embarazo. La temperatura corporal de la mujer crece de un modo natural como consecuencia del embarazo, por lo que las gestantes son más susceptibles de padecer un golpe de calor durante el verano.

Las embarazadas son más susceptibles de padecer un golpe de calor durante el verano FUENTE: pxhere.com

Las embarazadas son más susceptibles de padecer un golpe de calor durante el verano
FUENTE: pxhere.com

El calor agudiza algunos síntomas frecuentes de las embarazadas como el cansancio y la fatiga, especialmente en el último trimestre de gestación. Además, las altas temperaturas pueden traer consigo deshidratación, taquicardia y fallos circulatorios. En cualquiera de los casos, una correcta precaución reduciría las probabilidades de que cualquiera de estos trastornos aparezca. Así, que hoy vamos a daros algunos consejos que os vendrán bien, para no sufrir un golpe de calor.

1.- La hidratación es fundamental. El agua debe ser nuestra tu mejor compañía a lo largo de lo que queda de verano. Si no te apetece, cualquier otro líquido, como los zumos, puede venirte bien también, pero evita aquellos que contengan grandes cantidades de azúcar. Los mejores son siempre los zumos naturales.

2.- La alimentación debe seguir siendo la misma, especialmente si llevamos una dieta adecuada y equilibrada. Verduras, legumbres, hortalizas y frutas deben ser las reinas de la mesa. Mucho mejor si las tomas fresquitas y de temporada, ya que además de nutrientes y buenas vitaminas, también te van aportar fibra y agua, para seguir hidratándote.

3.- Evita las horas de mucho sol. El verano y la sensación de fatiga van unidos irremediablemente, por eso la mejor opción es evitar las horas más fuertes de sol y salir a pasear cuando las temperaturas hayan descendido. Llevar ropa ligera y calzado cómodo son la mejor opción para hacer que tu cuerpo se mueva sin grandes esfuerzos, pero aliviando esas otras molestias que, también, se agudizan en verano: piernas hinchadas o mala circulación que se puede combatir con algún que otro paseito cuando el sol ya ha descendido. Realizar una actividad física apropiada en las horas del día aconsejadas y no pasar largos períodos de tiempo sin andar, sin duda, te vendrá bien.

Beber agua o zumos de fruta naturales ayuda a las embarazadas a no sufrir un golpe de calor FUENTE:

Beber agua o zumos de fruta naturales ayuda a las embarazadas a no sufrir un golpe de calor
FUENTE: pxhere.com

4.- Túmbate del lado izquierdo en las horas de descanso. Esta es la mejor postura porque en el verano puede aumentar el conocido síndrome supino-hipotensivo, que consiste en la sensación de mareo y gran malestar que puedes sufrir al tumbarte boca arriba, donde el peso del útero comprime los grandes vasos abdominales (especialmente vena cava superior), y esto se traduce en la disminución del riego sanguíneo cerebral.

No olvides que el efecto de las hormonas, el aumento de peso o los cambios que se producen en tu organismo cuando estás embrazada, te convierten en víctima potenciales de lo que se conoce como golpe de calor. Por eso, es importante que conozcas tus puntos débiles y sepas ponerles remedio a tiempo. Con estos consejos, estamos seguros de que será mucho más difícil que te dé un golpe de calor.

¡Síguelos! Tu salud y la del bebé no correrá peligro.

¡Que sigáis teniendo un buen verano todas! ;-)

Cuando estamos embarazadas, todas las mujeres tenemos antojos en algún momento. Aunque no lo creamos, las estadísticas dicen que tres de cada cuatro mujeres embarazadas sienten antojos a lo largo del embarazo, especialmente relacionados con la comida. Suelen de hecho ser antojos fijos y claros, que no se satisfacen con otros alimentos que, en otras circunstancias, podrían servir como sustituto.

Cuando estamos embarazadas, todas las mujeres tenemos antojos en algún momento FUENTE: pixnio.com

Cuando estamos embarazadas, todas las mujeres tenemos antojos en algún momento
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Esos antojos forman parte del propio embarazo y son absolutamente normales. De hecho, se estima que alrededor de un 90% de las mujeres tienen algún antojo de al menos un tipo de comida durante la gestación. Y tales antojos, como os digo, son insustituibles. Uno de los antojos más conocidos es la necesidad de comer chocolate, helado o una determinada fruta. Pero, aquí, en estos casos, también cada mujer será un mundo. Unas tendrán la necesidad de satisfacer un deseo que requiere una rápida solución. Otras, en otros casos, notarán que el antojo no estará determinado por algún alimento concreto, sino que sentirán la necesidad de mezclar sabores de forma extraña o poco común.

Si preguntamos a nuestro ginecólogo o a nuestro médico de familia por qué tenemos antojos, posiblemente, no nos podrán decir c0n claridad cuáles son las razones puntuales que los generan, aunque normalmente consideran que se pueden provocar por tres motivos distintos: revolución hormonal, deficiencias nutricionales, causas psicológicas.

Se sabe que durante la época de gestación, el cuerpo de la mujer pasa por una verdadera revolución hormonal, en este caso los antojos se vincularían en relación a los cambios que se generan en el gusto y en el olfato. Por eso, se pueden tener a veces antojos por determinadas comidas y, oras veces,  un repentino rechazo de otros alimentos que, con anterioridad, se disfrutaban normalmente.

Algunos especialistas achacan también la aparición de los antojos ante la existencia de déficits nutricionales, de manera que dependiendo del déficit que exista el antojo aparecerá por un alimento u otro. Por ejemplo, es común que el déficit de vitamina B provoque que la mujer sienta ganas de comer chocolate, la necesidad de proteínas podría estar relacionada con las ganas de comer carne, la carencia de antioxidantes (como el betacaroteno) podría influir en las ganas de comer zanahorias o melocotones… Lo mismo ocurre con la necesidad de consumir ácidos grasos, y el aumento en las ganas de comer alimentos ricos en aceites naturales (como es el caso del aceite de oliva).

Los déficits nutricionales o la falta de ciertas vitaminas puede hacer que sintamos antojos por determinados alimentos FUENTE: pixnio.com

Los déficits nutricionales o la falta de ciertas vitaminas puede hacer que sintamos antojos por determinados alimentos
FUENTE: pixnio.com

Desde el punto de vista de las causas psicológicas que influyen en los antojos, algunos profesionales consideran que se trata de una mayor necesidad de afecto o una sensación de ansiedad que se da en la gestación. Por eso, los antojos se podrían relacionar a cosas poco saludables como helados, dulces, golosinas. También dicen que pueden ser una manera de llamar la atención de la pareja, los familiares y los amigos.

Un antojo bastante común también es el de tomar agua todo el tiempo, en este caso más que un antojo estaríamos frente a una necesidad básica, el organismo está enviando un mensaje claro de deshidratación. Podrá manifestarse como una sensación de hambre. Cabe destacar que el exceso de agua tampoco será positivo, lo ideal es hacerlo de manera sana y equilibrada.

Cuando estamos embarazadas, y especialmente cuando nuestro embarazo está ya avanzado, una de las cuestiones que más nos suelen preocupar son las contracciones. No sólo porque sean la antesala al propio parto (hay muchas madres que, desgraciadamente, esperan muchas horas con contracciones hasta que nacen sus bebés), sino también porque suelen ser motivo de algún que otro susto.

Muchas veces, las contracciones no son la antesala del parto FUENTE: pixabay.com

Muchas veces, las contracciones no son la antesala del parto
FUENTE: pixabay.com

Todas las madres han tenido contracciones y, a veces asustadas, hemos acudido al hospital pensando que íbamos a dar a luz, aunque alguna vez la situación haya quedado en falsa alarma. Y es que durante el embarazo, sobre todo al final del mismo, suelen ser varias las ocasiones en las que puedes quejarte de tener demasiadas contracciones, y pensar que el bebé ya quiere salir. Algo completamente normal: los nervios aumentan y apenas sabes lo que tienes que hacer. Sin embargo, puede pasar que  la mayoría de veces cuando acudes al servicio de urgencias del hospital y te ponen en observación para comprobar si de verdad estabas de parto, muchas veces te vuelves a casa sin más.

El método de actuación de los médicos era siempre el mismo: suben a la embarazada a la sala correspondiente y la “conectan” al cardiotocógrafo con el fin de medir el número de contracciones y los latidos del bebé. Hay veces, como digo, que se trata solo de sustos y que no existen ni los dolores ni las contracciones suficientes para que nazca el bebé y tras unas horas de observación puede que te den el ata y te manden a casa, a pesar de haber estado conectada a este aparatos un buen rato para conocer si se puede producir el parto o no.

Estos pequeños sustos en el embarazo son normales y, también muchas veces, para evitar este tipo de momentos, el personal sanitario puede que te enseñe a controlar las contracciones y que te ayude a detectar cómo son verdaderamente las contracciones que realmente confirman el parto. En primer lugar, has de saber que para que el parto sea más o menos inminente, los dolores de las contracciones deben ser regulares. Nada de tenerlos un minuto sí y otro no y acudir directamente al hospital. Además, esos dolores han de tener lugar cada cinco minutos, con una duración aproximada de 60 segundos. Y, aún así, tienes que esperar una hora en ese estado para saber con exactitud si el parto va a producirse. Cuando suceda eso, entonces sí que debes acudir al centro sanitario preparada ya con la canastilla porque tu bebé, posiblemente, nazca en unas horas.

Las contracciones han de ser regulares y cada sesenta segundos para que el parto se produzca FUENTE: pt.wikipedia.org

Las contracciones han de ser regulares y cada sesenta segundos para que el parto se produzca
FUENTE: pt.wikipedia.org

Si se cumplen estos pasos y las contracciones siguen el ritmo explicado, posiblemente, la bolsa de aguas se rompe al poco tiempo, y el parto se produzca enseguida. Pero, ya os digo que no debéis preocuparos si tenéis contracciones y acudís al hospital pensando que ya ha llegado el momento cumbre. Es normal que os asustéis y que acudáis al servicio de urgencias varias veces. El personal sanitario está preparado para atender todas las situaciones, sin importar el número de contracciones, la cantidad de visitas o los dolores. Pero sí que es cierto que saber identificar el parto y recibir consejos previos adicionales de vuestro ginecólogo o vuestra matrona de preparación son necesarios para que vosotras no os asustéis innecesariamente con las contracciones.

Durante el embarazo, el organismo de la futura mamá y del futuro bebé puede verse afectado por varias enfermedades, muchas de las cuales es posible prevenir con la vacunación. Sin embargo, es bueno conocer qué vacunas están recomendadas para las embarazadas y cuáles no. Por ello, he creído conveniente haceros un resumen de lo que dice al respecto la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP).

Hay vacunas que no deberías ponerte si estás embarazada FUENTE: flickr.com

Hay vacunas que no deberías ponerte si estás embarazada
FUENTE: flickr.com

Antes del embarazo

En primer lugar, antes de quedarte embarazada conviene que te asegures de estar al día de todas las vacunas contra las principales enfermedades, especialmente la rubeola, las paperas, el sarampión y la varicela. Consulta con tu médico si estás vacunada o ya las has pasado y por lo tanto te encuentras inmunizada. Se trata de enfermedades que generalmente tienen poca gravedad, pero pueden provocar complicaciones serias durante el embarazo, de modo que vale la pena comprobarlo.

Durante el embarazo

Cuando estás embarazada, la AEPAP recomienda ponerse las siguientes vacunas:

- Vacuna de la tos ferina: es una enfermedad que ha provocado mucha polémica en los últimos meses por las muertes de varios bebés en España, aunque de hecho desde el año 2010 se registra un repunte de esta enfermedad en los niños menores de un año. Dado que los bebés no se pueden vacunar contra la tos ferina hasta los tres meses, la mejor manera de proteger a un recién nacido es que te la pongas durante el embarazo. De esta forma transmitirás la inmunidad a tu bebé hasta los 3 meses, cuando ya se podrá vacunar. Generalmente la vacuna contra la tos ferina en embarazadas se pone entre las semanas 28 y 38 de gestación.

Durante el embarazo es muy recomendable ponerse la vacuna de la tos ferina FUENTE: flickr.com

Durante el embarazo es muy recomendable ponerse la vacuna de la tos ferina
FUENTE: flickr.com

- Vacuna del tétanos y difteria: son vacunas que se suelen poner en la infancia, pero si no estás segura de haber recibido todas las dosis necesarias, es recomendable vacunarte contra ambas, preferiblemente entre las semanas 27 y 36 de gestación. La inmunidad también se transmite al recién nacido. Además, en el caso de la vacuna antitetánica es especialmente importante que la madre también esté protegida para evitar el riesgo de contraer la enfermedad por las intervenciones durante el parto.

- Vacuna de la gripe: no es tan habitual que se ponga a las embarazadas como las anteriores, pero la AEPAP sí la recomienda porque una gripe durante el embarazo puede provocar importantes complicaciones, incluido el riesgo de aborto o parto prematuro. Además, también en este caso la inmunidad se transmite a tu bebé, por lo que estará protegido durante los primeros meses de vida (ten en cuenta que la gripe es una de las principales causas de hospitalización de los menores de seis meses).

Vacunas no recomendadas en el embarazo 

Todas las vacunas que os he comentado hasta ahora son seguras para las embarazadas y los bebés en camino porque los virus que contienen están inactivos y además han sido probadas en muchos ensayos. En cambio, durante el embarazo no se recomienda poner una serie de vacunas que tienen contraindicaciones o cuyos efectos no se han estudiado lo suficiente. Se trata de las vacunas de la varicela, triple vírica (sarampión, rubeola y paperas), virus del papiloma humano, BCG y en general cualquier vacuna que contenga virus activos.

Ahora bien, ya sabéis que, en caso de duda, lo mejor es siempre consultar a vuestro médico de cabecera o al ginecólogo. Estas son, como siempre, unas recomendaciones que os hago para tener en cuenta basadas en lo que dice la AEPAP.

Hace unos días leía  un estudio realizado por Zespri, el productor de kiwi de Nueva Zelanda, sobre la vitalidad y nutrición en España, y descubría que la mayoría de embarazadas de nuestro país se sienten mucho más vitales y activas por la mañana que durante el resto del día. Nada más ni nada menos que un 82 por ciento de las gestantes dicen sentirse pletóricas durante las primeras horas de la mañana, sobre todo, entre las 9 y la 13:00 horas.

No sé qué pensaréis vosotras, pero yo recuerdo que cuando estaba embarazada de mi hijo, me pasaba igual. Me levantaba un poquillo regular porque tenía angustia. Pero, generalmente, desayunaba y eso me provocaba  ganas de vomitar. Iba directa al cuarto de baño, y una vez había vomitado, ya me entraban unas energías enormes hasta la hora de comer. Os lo digo de verdad. Y me sentía activa y con ganas de hacer un montón de cosas.

Hacer una siesta después de comer es fundamental para sentirse activa durante el embarazo FUENTE: pixabay.com

Hacer una siesta después de comer es fundamental para sentirse activa durante el embarazo
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Pero, ¿queréis saber por qué las embarazadas se sienten más activas y vitales por las mañanas? Pues muy sencillo, porque la gran mayoría de ellas toman un descanso en sus actividades, o un pequeño almuerzo a mitad mañana y después de comer, normalmente, suelen echarse un ratito de siesta. Otros trucos a os que recurren las embarazadas para ir cargadas de energía son dormir más por la noche o tomar más frutas con vitamina C (aunque sea en forma de zumos) y hacer ejercicio. Un ejercicio que no sea de mucho esfuerzo, pero que les mantenga en forma.

De todas las encuestadas en este estudio que os comento, la mitad de ellas admite que lo de la siesta después de comer, aunque sólo sea una cabezada al menos una vez a la semana, es fundamental para llevar bien el día. Aunque es cierto que de todas ellas, sólo el 14% admite hacer siesta todos los días. En cuanto a la duración y en el caso de poder hacerla, casi todas coinciden en que descansan a mediodía entre 20 y 60 minutos. Y sólo un 2,65% dice que es capaz de dormir una siesta de más de 90 minutos. Por otra parte, es lógico porque si se ha de volver al trabajo, 90 minutos es prácticamente imposible.

Y es que el descanso es fundamental para que el embarazo de una mujer se desarrolle perfectamente y se encuentre especialmente activa. No hay que olvidar que en esta época nos sentimos más cansadas que de costumbre culpa de las hormonas y nuestros cambios físicos, junto a ese peso que vamos ganando y que nos obliga a hacer mayores esfuerzos.

El 82% de las embarazadas dice sentirse más activas por las mañanas FUENTE: pixabay.com

El 82% de las embarazadas dice sentirse más activas por las mañanas
FUENTE: pixabay.com

Pero además de un óptimo descanso, también es importante vigilar nuestra alimentación. Aumentar el consumo de frutas y verduras es muy importante para colmar las reservas de buenos nutrientes y ofrecer al bebé el mejor salvoconducto para una salud excelente.

Así que si es vuestro caso, deberíais echarle un ojo a lo que dice este estudio porque no va del todo desencaminado con la realidad. ¿A vosotras os da tiempo a descansar? ¿Os sentís más activas por las mañanas o al final del día?

Cuando las mujeres nos quedamos embarazadas son enormes los cambios de hábitos que se producen en nuestro día a día. La forma física, la alimentación y, también, el descanso, se ven afectados por esta experiencia que, la verdad, es una de las más bonitas e intensas que podemos disfrutar en la vida.

Precisamente por el cambio de volumen de nuestro cuerpo debemos buscar ciertos posturas y acoples que, en condiciones normales, no serían necesarios, pero que durante el embarazo, y especialmente si está avanzo, sí que nos vemos obligadas a adoptar.

Nos referimos a la forma de dormir, pero ya no sólo a la forma de dormir de la mujer embarazada, sino también, la de nuestra pareja. Cando estás embarazada, dormir con tu pareja no es fácil.  Parece que no hay postura buena ni sitio en la cama. No nos engañemos, la barriguita pesa y los malestares típicos del estado de gravidez son constantes y agobian. Pero, para que os hagáis una idea, ya que es difícil verse cuando estamos durmiendo, este momento es el que ha captado e inmortalizado una fotógrafa rusa, llamada Jana Romanova.

dormir en el embarazado

La necesidad de tener más espacio por parte de la mujer es una sensación habitual

sueño embarazada

Muchos hombres tocan la barriguita donde está el bebé

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta artista ha elegido a 40 parejas de Moscú y San Petesburgo para pasar una noche con ellos y captar, durante las primeras horas de la mañana, diversas instantáneas en las que se ve durmiendo y adoptando posturas de lo más variopintas a parejas que, en muchos casos, a pesar del poco espacio que parecen tener posturas de lo más cómodo.

La exposición la ha titulado “Waiting” (Esperando)  y nos enseña cómo las parejas deben ajustar sus posiciones con el fin de buscar aquellas que resulten en las que se sientan más a gusto. Pero dentro de toda la variedad que se pueden observar en estas instantáneas, nos encontramos que, en la mayoría, el hombre ha perdido parte de su espacio para dárselo a ella, no sólo para que se sienta más cómoda, sino también como cierto temor a molestar, especialmente, al bebé.

dormir estando embarazada

Encontrar la postura ideal en la cama no es fácil

dormir con parejas embarazadas

Proteger al bebé es habitual cuando se duerme

 

 

 

 

 

 

 

Las fotografías fueron tomadas entre 2009 y 2012 y la artista se acomodaba en casa de estas parejas. Una de las condiciones principales que ponía para la sesión fotográfica era que el hogar tuviera una escalera o parte alta desde donde captar la imagen, con el fin de que quedara más espectacular e impactante.

Como habréis podido ver las mujeres embarazadas, a pesar de todo, buscan la compañía de su pareja, sus cariños y sus abrazos para hacer más llevaderas las largas noches de los meses de gestación. El resultado de las instantáneas es que se abrazan, se contemplan, aparecen niños insomnes, se cruza un gato y hasta se nota, en la mayoría de las fotos, como si las parejas padecieran juntos las mismas fatigas y el estado de sus barrigas. Y eso, es lo más bonito.

¿Qué os parece? ¿Sucede todo esto en esa intimidad? ¿Cuál es la mejor postura para dormir cuando estás embarazada? ¿Cómo lucen los cuerpos en este largo tránsito de las horas de sueño?

Todo eso lo debió pensar Jana Romanova y por eso lo ha fotografiado. Pero, a nosotros nos interesa más lo que pensáis cada una de nuestras mamis ;-).